Tipos de energías renovables

Las fuentes de energía renovables y su importancia

En la compleja transición hacia un modelo energético de bajas emisiones, la eficiencia energética y las energías renovables tiene un papel clave. En conjunto, pueden llegar a reducir el 90 % de las emisiones de CO2 relacionadas con la energía, utilizando tecnologías seguras, fiables, asequibles y de fácil acceso.

Cuando pensamos en las fuentes de energía renovables, inmediatamente las asociamos a la energía solar, la energía eólica o la energía hidráulica. Sin embargo, existen otros medios para producir y consumir energía renovable que contribuyen a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

¿Qué son las energías renovables?

Las energías renovables son aquellas que se obtienen a partir de fuentes naturales (el sol, el viento, el agua o la biomasa vegetal o animal), por lo que su principal característica es que son inagotables y no producen emisiones de gases de efecto invernadero. Además, los avances tecnológicos han permitido abaratar tanto los costes de producción como de mantenimiento de los centros logísticos, convirtiendo a las renovables en energías cada vez más accesibles y competitivas.

Existen diferentes medios de producir y consumir energía que contribuyen a reducir las emisiones de CO2. A continuación, vamos a ver un listado con los diferentes tipos de energías renovables.

¿Qué tipos de energías renovables hay?

bombilla sostenible

  • Energía solar: se obtiene a partir de la radiación solar. Ésta se puede transformar en electricidad, mediante el uso de paneles solares; o en energía térmica, utilizado colectores térmicos para absorber y concentrar el calor.
  • Energía eólica: se obtiene del viento y para producirla se aprovechan las masas de aire en movimiento que, a través de un aerogenerador, se transforman en electricidad.
  • Energía hidráulica (o hidroeléctrica): se genera al transformar la fuerza del agua en movimiento en energía mecánica y esta, a su vez, en energía eléctrica.
  • Biomasa y biogás: la biomasa es toda la materia orgánica susceptible de ser utilizada como fuente de energía para producir enería. Por su parte, el biogás es un gas natural renovable que se obtiene a partir de la materia orgánica en descomposición.
  • Biocombustibles: los biocombustibles son un tipo de combustible que se produce utilizando biomasa como materia prima, es decir, materia o residuos orgánicos. Los más extendidos en todo el mundo son el bioetanol y el biodiésel.
  • Energía geotérmica: surge del aprovechamiento del calor procedente del interior de nuestro planeta.
  • Energía marina: puede ser de varios tipos, como la energía undimotriz, procedente de las olas, y la mareomotriz, que aprovecha la subida y la bajada de las mareas.

Las energías renovables en Repsol

En Repsol estamos convencidos de que solo abordando los grandes retos energéticos que tenemos ante nosotros podremos convertirlos en oportunidades. Así, hemos incorporado todas las tecnologías disponibles (eficiencia energética, generación renovable, biocombustibles, soluciones de economía circular, combustibles sintéticos…) para reducir las emisiones de nuestras operaciones y productos, en línea con el compromiso de la compañía en la lucha contra el cambio climático.

Esto nos ha permitido consolidarnos como actor relevante en la generación de electricidad de bajas emisiones, y a día de hoy dispone de casi 3.386 MW en operación y otros 2.549 MW en desarrollo, con cinco proyectos en marcha de energía fotovoltaica y eólica. Además, nos hemos convertido en la primera gran comercializadora española que garantiza electricidad 100% renovable, obteniendo por segundo año consecutivo la etiqueta Ala máxima certificación proporcionada por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).

Otros proyectos sostenibles

Contribuimos a la reducción del CO2 mediante la producción de biocombustibles a partir de residuos urbanos, agrícolas e industriales. Asimismo, estudiamos diferentes procesos industriales (hidrogeneración, fermentación, pirólisis) para transformar aceites usados de fritura, grasas, residuos sólidos urbanos, plásticos o neumáticos en combustibles con formulaciones más eficaces. 

Además, apostamos por el desarrollo de tecnologías para la producción de hidrógeno de baja huella de carbono que destinamos a la fabricación de combustibles sintéticos que nos permitan seguir avanzando en la transición energética.

Finalmente, puedes conocer todo sobre el funcionamiento de la energía que mueve nuestras ciudades en nuestra página interactiva de El futuro no se detiene.

 

Proyectos internacionales

Con el objetivo de aumentar nuestra presencia como un operador global de bajas emisiones, continuamos con nuestra expansión internacional, dando un nuevo impulso a esta estrategia a través de la joint venture con el Grupo Ibereólica Renovables en Chile. Este acuerdo, nos da acceso a una amplia cartera de proyectos tanto eólicos como fotovoltaicos con los que se prevé un crecimiento notable en zonas con abundantes recursos renovables.

Asimismo, iniciamos nuestra actividad de renovables en Estados Unidos con la adquisición del 40% de Hecate Energy, una compañía especializada en el desarrollo de proyectos fotovoltaicos y de baterías para el almacenamiento de energía. Esta operación, complementa las capacidades y el portafolio de la Compañía con el mercado de renovables de Estados Unidos, uno de los más relevantes y con mayor atractivo, consolidando de esta manera una plataforma estable con grandes posibilidades de crecimiento

La importancia de las energías renovables en el ámbito de la movilidad

carretera y movilidad sostenible

Entre las alternativas que más pueden contribuir a la descarbonización de la economía europea y española en las próximas décadas figuran las energías renovables. 

La electrificación sigue siendo una de las principales vías para reducir la huella de carbono. El sector del transporte está viviendo una rápida transición y la movilidad eléctrica juega un papel fundamental, gracias a las continúas mejoras en la autonomía de las baterías y los nuevos sistemas de carga ultra-rápida. Sin embargo, sigue habiendo sectores algo más difíciles de descarbonizar a través de esta solución, como son el transporte de mercancías por carretera, la industria pesada o el sector aéreo o marítimo.

En toda esta compleja ecuación, los biocombustibles son también un aliado clave, ya que ofrecen la posibilidad de elegir entre distintas tecnologías de bajas emisiones de carbono, totalmente compatibles con los vehículos actuales de combustión. Además, tienen el valor añadido de impulsar la economía circular en España, al favorecer un uso y reutilización eficiente de los recursos, materias primas y productos a lo largo de su ciclo de vida.

Además, junto a las energías limpias tradicionales en los últimos años han surgido también otro tipo de soluciones innovadoras como el hidrógeno renovable. Este tipo de hidrógeno se crea empleando electricidad de origen renovable en el proceso de electrólisis del agua, por el que se separa el hidrógeno del oxígeno. El hidrógeno renovable se utiliza en la fabricación de combustibles sintéticos.

De este modo, la combinación de energías renovables y nuevas tecnologías será un factor determinante para lograr el objetivo de neutralidad climática en 2050 fijado por la Comisión Europea y respaldado por el Gobierno de España.