Reducción de emisiones de CO2

 Cómo limitar las emisiones de gases de efecto invernadero

 El dióxido de carbono o CO2 es el gas de efecto invernadero más conocido por ser el principal responsable de impedir la salida del calor de las capas bajas de la atmósfera.

Las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) derivadas de la actividad humana son la principal causa del cambio climático.  Dichas emisiones se producen a partir de la quema de diferentes tipos de combustibles y otros procesos. Gracias a ello podemos generar la energía que necesitamos diariamente para nuestro hogar y transporte, climatizar cualquier edificio o alimentar las fábricas que producen todo tipo de bienes a gran escala. 

Sin embargo, además del dióxido de carbono existen otros gases como el metano o los gases refrigerantes que, si bien se encuentran en cantidad menor en la atmósfera, tienen un potencial de calentamiento aún mayor. Las emisiones de estos gases a menudo tienen un origen diferente, como la industria ganadera, las minas de carbón o la cadena de suministro del gas natural. 

Como sociedad tenemos un compromiso con la descarbonización, el uso eficiente de las fuentes de energía y el cuidado del medio ambiente. Pero ¿cómo reducir las emisiones de CO2? ¿Existen medidas concretas para la reducción de emisiones? ¿Se puede combatir desde el ámbito privado?

¿Qué medidas hay para reducir el CO2?

Además de las medidas normativas que veremos más adelante, en el ámbito cotidiano también se pueden llevar a cabo acciones para reducir las emisiones de CO2 y limitar el calentamiento global. Entre las principales medidas para reducir nuestra huella de carbono en el día a día se encuentran las siguientes:

Un aparato digital midiendo la temperatura de un radiador

Climatización responsable

Los expertos aconsejan mantener una temperatura dentro del hogar entre los dieciocho y los veintitrés grados centígrados, lo que garantiza un ambiente confortable y permite un importante ahorro energético. Además, es clave que nuestro hogar disponga de un buen aislamiento térmico para reducir el consumo en climatización. 

Un móvil donde aparecen los distintos rangos de eficiencia energética

Comprobar la etiqueta energética

A la hora de adquirir un electrodoméstico es importante conocer su grado de eficiencia energética, ya que puede existir grandes diferencias para unas prestaciones similares. La etiqueta energética se basa en una escala de clasificación por letras y colores que va desde la A y el color verde, para los equipos más eficientes, a la G y el color rojo, para los menos eficientes. 

Una mesa con diferentes alimentos

Adquirir productos frescos y de cercanía

Cuando consumimos alimentos de temporada y de comercio local evitamos las emisiones derivadas del transporte, así como las resultantes de la refrigeración de los productos en cámaras frigoríficas.

Una mesa con diferentes alimentos

Integrar hábitos de economía circular

Aplicar en el día a día los tres principios básicos de la economía circular (reducir, reutilizar y reciclar) contribuye a alargar el ciclo de vida de los productos y establecer un modelo de consumo responsable mucho menos contaminante y más eficiente. Por ejemplo, podemos reducir el consumo del agua utilizando cabezales de ducha de bajo consumo. 

Un autobús ecológico

Apostar por una movilidad sostenible

La movilidad sostenible es nuestra gran aliada en la lucha contra el cambio climático. Si se trata de distancias cortas, siempre se puede optar por caminar o utilizar la bicicleta. Para otro tipo de desplazamientos, es más recomendable el uso del transporte público o el coche compartido. En los casos en los que no quede más remedio que utilizar el automóvil particular, siempre se pueden elegir carburantes con formulaciones que mejoren la eficiencia del motor o biocombustibles.

Energía eólica y solar

Aprovechar las fuentes de energía renovables

En la actualidad, el desarrollo tecnológico y la evolución del mix energético nos permite elegir entre una amplia gama de energías renovables. Desde las comunidades solares hasta contratar un servicio que garantice el uso de energía eólica o apostar por combustibles creados a partir de biomasa y residuos orgánicos.

Una huella formada por hojas de color verder

Calcular la huella de carbono

Calcular la huella de carbono nos ayuda a identificar las fuentes de emisiones de gases de efecto invernadero que tenemos en el hogar y establecer hábitos de ahorro más eficientes y sostenibles. En este sentido, en internet se pueden encontrar deiversas calculadoras de la huella de carbono, como por ejemplo la de la Organización de las Naciones Unidas.

Niño plantando un árbol

Plantar un árbol

La desforestación global ha sido un factor importante en el aumento de las emisiones de carbono. Un árbol es capaz de absorber entre 150 y 3500 kilogramos de CO2 a lo largo de su ciclo de vida. Así pues, la reforestación es una forma accesible y económica de contribuir a la compensación de las emisiones de gases de efecto invernadero. Además, existen otras Soluciones Basadas en la Naturaleza como los humedales o los pastizales. 

Una mano con dos bombillas

Cambiar a iluminación LED

Instalando bombillas LED se puede llegar a reducir las emisiones hasta un 40 %, sin tener que renunciar a una iluminación de calidad. Si a esto se añade que la electricidad se genere a partir de fuentes renovables, la reducción puede ser todavía mayor.

Proyectos de Repsol relacionados con la reducción del dióxido de carbono

Apostamos por una energía accesible, asequible y baja en carbono. Queremos tener un papel relevante en la lucha contra el cambio climático, impulsando el ecodiseño, la sostenibilidad y la eficiencia de nuestros productos y procesos, así como el desarrollo de negocios energéticos de bajas emisiones. Con este objetivo, nuestro Repsol Technology Lab aplica la innovación y la tecnología para buscar soluciones a lo largo de toda nuestra cadena de valor.

Vista de una refinería

El CO2 como materia prima de productos químicos y nuevos materiales

Trabajamos en tecnologías para la conversión del CO2 capturado, como materia prima en un amplio abanico de oportunidades, que van desde la síntesis de polímeros y la obtención de combustibles sintéticos, a su incorporación a materiales de construcción.

Esta actividad requiere de un conocimiento experto en diseño de proceso, producto y aplicaciones. La CCUS comprende un conjunto de tecnologías promovidas desde las Directivas UE como vía para alcanzar los objetivos de reducción del CO2.

Una planta dentro de un tronco

Desarrollo de nuevas formas para capturar el CO2

La captura de carbono se puede aplicar a procesos de emisiones a gran escala, incluida la generación de energía de carbón y gas, el procesamiento de gas natural y la producción de fertilizantes, así como en otros sectores industriales como la producción de cemento, hierro y acero, papel y refino de petróleo. 

En Repsol Technology Lab trabajamos en el desarrollo de tecnologías de separación, con el objetivo de reducir los costes de captura y facilitar el despliegue comercial a gran escala de las oportunidades en CCUS.

Paisaje de bosque y montañas

Evolucionar el almacenamiento de CO2

El almacenamiento geológico consiste en inyectar CO2 capturado en formaciones rocosas en las profundidades subterráneas. Los terrenos adecuados para ello deben reunir unas características de porosidad y permeabilidad de las rocas, así como contar con barreras superiores a modo de sello para contener el CO2 de forma permanente.

Trabajamos en el desarrollo de herramientas como la SRMS (Storage Resource Management System) de la SPE (Society of Petroleum Engineers) que proporciona pautas sobre cómo clasificar los recursos de almacenamiento y evaluar su madurez para realizar estos proyectos.

Una hilera de paneles solares

Creación de Hidrógeno mediante energía solar

Hemos creado un sistema para la obtención de hidrógeno renovable mediante energía solar, reduciendo la huella de carbono en más de un 90% respecto al proceso convencional a partir del reformado de metano.

Esta iniciativa es un ejemplo de cómo desde Repsol Technology Lab colaboramos con otras compañías, ya que en 2018 se firmó un acuerdo con Enagás para seguir desarrollando conjuntamente esta tecnología clave en la transición energética. Entre las entidades que colaboran con nosotros se encuentran el Instituto de Investigación en Energía de Cataluña, la Universidad de Alicante, la Fundación del Hidrógeno de Aragón y Magrana.

Vista lejana de una refinería

Reduciendo la huella de carbono de nuestros procesos

La eficiencia energética es una de las vías con mayor potencial para mitigar las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). Implica un proceso continuo de búsqueda de oportunidades en los ámbitos de tecnología, diseño, y procedimientos de operación y mantenimiento. La eficiencia energética ha estado siempre presente en nuestros proyectos y operaciones reflejándose desde 2006 en ambiciosos planes y objetivos para reducir nuestra intensidad energética y de carbono.

Repsol te ayuda a reducir las emisiones de CO2

Recientemente hemos puesto en marcha una iniciativa voluntaria de compensación de emisiones, denominada Compromiso Cero Emisiones Netas, que gestionamos a través de nuestras innovadoras aplicaciones Waylet y Vivit. De esta manera, cada vez que un cliente reposte en una de nuestras más de 3400 estaciones de servicio y realice el pago a través de la aplicación Waylet, tendrá la opción de compensar el 100 % de las emisiones de CO del consumo de ese carburante de forma voluntaria, a través de la colaboración en proyectos forestales.