moléculas de grafeno, un material innovador

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Las investigaciones llevadas a cabo en los últimos años han dado lugar al desarrollo de nuevos materiales inteligentes y sostenibles. Es el caso del grafeno, conocido como el ‘material del futuro’, por sus múltiples aplicaciones en diferentes sectores. Se trata de un material con un gran potencial, útil en muchos y muy diversos procesos, que van desde la fabricación de teléfonos inteligentes hasta la construcción de placas solares. 

¿Qué es el grafeno?

¿Grafito y grafeno son lo mismo? Esta es una pregunta muy común, pero existen diferencias entre ambos:

El grafeno es un material que se extrae del grafito y se compone de carbono puro, uno de los elementos más importantes en la naturaleza y que encontramos en objetos tan cotidianos como la mina de un lápiz.

El grafeno destaca por ser duro, flexible, ligero y con una alta resistencia. Se calcula que este material es 200 veces más resistente que el acero y unas 5 veces más ligero que el aluminio.

Con estas propiedades, el grafeno tiene aplicaciones en el sector energético, el de la construcción, la salud y la electrónica. Por ejemplo, el grafeno magnético podría transformar esta última industria logrando que los dispositivos sean más cómodos y accesibles para todo el mundo. 

Usos y aplicaciones del grafeno

La comunidad científica se mantiene con ‘los ojos puestos’ sobre el grafeno, ya que podría cambiar por completo nuestra forma de relacionarnos con la tecnología. Y no solo eso, también podría suponer importantes avances en diferentes sectores.

etiqueta de eficiencia energetica en un smarphone

El grafeno en el sector energético

El uso del grafeno en la fabricación de baterías recargables podría suponer un gran salto hacia la eficiencia energética. Este material evitaría que los dispositivos se sobrecalentaran, por lo que serían más duraderos, además de ligeros.

Aplicado a diferentes materiales de nuestros hogares, podría contribuir a una mejor regulación térmica de la vivienda y un ahorro en la climatización de los espacios. Por ejemplo, utilizando pintura con grafeno.

Por último, y con una mirada mucho más ambiciosa, se cree que esta innovación podría suponer un antes y un después en el sector de las energías renovables, ya que el uso de este material podría generar mucha más energía de la que se produce a día de hoy.

fachada de edificio a medio construir

El grafeno en la construcción

El uso del grafeno aplicado a la construcción promete mejorar el aislamiento de los edificios. Y no solo eso, sino que podrían ser más resistentes a la corrosión, a la humedad y al fuego y, por tanto, más duraderos y sostenibles.

Los materiales de construcción se perfeccionarían y se utilizarían componentes respetuosos con el medio ambiente, como el ‘hormigón verde’, un material ecoeficiente que es más sostenible y resistente que el actual.

unión entre huesos

El grafeno en la salud

Las aplicaciones del grafeno en el sector de la salud y de la medicina también son fascinantes. Gracias a las propiedades del grafeno se podrían desarrollar prótesis más fuertes, flexibles y ligeras. Incluso, podríamos estar hablando de fabricación de huesos y músculos que se introducirían mediante operaciones quirúrgicas.

Todavía en fase de investigación, se cree que el óxido de grafeno podría ser un buen aliado en el diagnóstico de enfermedades y su posterior tratamiento. Un elemento que se obtiene cuando el grafeno se oxida, convirtiéndolo en un material con propiedades mecánicas extraordinarias.

placa base con microschips de grafeno

El grafeno en la electrónica

Las características del grafeno podrían cambiar por completo el sector de la electrónica. Con la aplicación de este material, se fabricarían dispositivos más pequeños, ligeros, duraderos y eficientes, imposibles de obtener con los componentes que se utilizan a día de hoy.

Además, el grafeno aplicado a los circuitos electrónicos, conseguiría que los dispositivos ‘sean inmunes’ a la humedad, una de las principales causas de deterioro. A todo ello, se le suma la excelente conductividad térmica y eléctrica, 1.000 veces mejor que la del cobre.