¿Qué son los biocombustibles?

A la vanguardia en el desarrollo de biocombustibles

Los biocombustibles son combustibles derivados de fuentes orgánicas como la biomasa y residuos orgánicos. Constituyen una de las principales soluciones para reducir las emisiones de la movilidad de manera rápida y eficiente en los próximos años.

Forman ya parte de nuestro día a día. El combustible que se suministra en las estaciones de servicio ya contiene un 10% de combustible de origen renovable, en cumplimiento de la regulación vigente.

En línea con nuestro compromiso de ser una compañía cero emisiones netas en 2050, desarrollamos y producimos biocombustibles, utilizando diferentes procesos industriales.

+20

años

incoporando biocombustibles a nuestros carburantes.

>90%

de ahorro

de emisiones frente a otros combustibles

0,19 MT

de CO2

reducción de emisiones en el primer semestre de 2022

250.000

t/año a partir de 2023

producción de biocombustibles avanzados en Cartagena 

Combustibles renovables como los biocombustibles pueden utilizarse en cualquier vehículo con motor de combustión que ya existe, aprovechando las infraestructuras de distribución y repostaje actuales. Ya representan una alternativa de movilidad sostenible para todos los segmentos de transporte. Sobre todo como la aviación, el transporte marítimo y el transporte pesado por carretera, que no tienen en la electrificación una alternativa viable.

Con su uso podemos reducir las emisiones de CO2 hasta un 90% respecto a los combustibles convencionales, y nos permiten aumentar el ritmo de descarbonización sin depender únicamente de la renovación de la flota con vehículos eléctricos. Amplían la gama de tecnologías de movilidad de bajas emisiones y permiten a los consumidores elegir las que mejor se adapten a sus necesidades y empezar inmediatamente a reducir sus emisiones.

Su producción y distribución se puede realizar utilizando instalaciones industriales ya existentes. Por eso, la fabricación de biocombustibles representa una enorme oportunidad de crecimiento de la actividad industrial, contribuyendo al desarrollo tecnológico del sector y generando empleo de calidad. Los biocombustibles avanzados serán clave para impulsar el desarrollo de la economía circular en España, creando nuevos puestos de trabajo en zonas rurales.

Además, nos permiten diversificar la matriz energética del país. Su producción es una garantía para la seguridad de suministro y la independencia energética, ya que pueden fabricarse localmente y con materias primas autóctonas.

Combustibles de baja huella de carbono - PDF (2,41 MB) >

¿En qué consiste la producción de biocombustibles? 

Para obtener los biocombustibles se transforma la biomasa, una matería de origen orgánico, sea vegetal o animal, a través de procesos mecánicos, termoquímicos y biológicos. Así, en función de la procedencia de la materia prima de la que provengan los biocombustibles y de los procesos que se han utilizado para obtenerlos se clasifican en: 

Biocombustibles de primera generación: consiste en combustibles obtenidos a partir de cultivos agrícolas. Cumplen los criterios de sostenibilidad y de reducción de huella de carbono que establece la Directiva Europea de Energías Renovables. Ejemplos de estos biocombustibles son los creados a partir de aceites vegetales, como el bioetanol y el biodiesel

Biocombustibles de segunda generación o avanzados: son los que provienen de residuos que no se destinan a la alimentación, de las industrias agroalimentarias y forestales, aceites de cocina usados y la fracción orgánica de los residuos urbanos. El uso de estos residuos favorece la reutilización de recursos y reduce la llegada de residuos a los vertederos. En este caso como el biogas y el biometano

Biocombustibles de tercera generación: estos combustibles se extraen de algas y plantas acuáticas con un contenido de aceite natural de al menos un 50 %. La producción de este biocombustible aún no se ha llevado a cabo a escala comercial, pero existen estudios de factibilidad concluyentes. 

Biocombustibles de cuarta generación: la cuarta generación va un paso más allá y lo que busca es modificar genéticamente los microorganismos para mejorar la eficiencia en la captación y almacenamiento del CO₂. Estos biocombustibles tampoco se comercializan por el momento, aunque existen plantas piloto en Brasil y Estados Unidos.