Saltar al contenido

Lleno para el coche eléctrico

Aún habrá que esperar a 2020 para que los vehículos eléctricos e híbridos representen el 10% de las ventas en España y quedan importantes retos por resolver, como su autonomía o sus precios. Pero el despliegue de las primeras redes de recarga confirman que el coche eléctrico está aquí para quedarse. Empresas energéticas, administraciones públicas y fabricantes apuestan por la progresiva electrificación del transporte como opción más sostenible.
 
Coche eléctrico
800 millones de coches circulan por nuestro planeta y se espera que sean 2.000 millones en 2050. Todas las previsiones apuntan a que el consumo de energía asociada al transporte seguirá creciendo.  En España, ya representa un 36% del total nacional  y, según la Agencia Internacional de la Energía (AIE), aumentará otro 9% para 2015. El coche eléctrico llega con fuerza en un contexto energético marcado por la necesidad de reducir las emisiones y de buscar alternativas en un sector muy dependiente del petróleo.

Apuesta por una movilidad sostenible

De momento, con las tecnologías disponibles, el coche 100% eléctrico se desenvuelve mejor en entornos urbanos y semi-urbanos. Un referente en su  despliegue es Londres, con el plan más ambicioso de UE. El objetivo de su ayuntamiento es alcanzar lo antes posible los 100.000 vehículos eléctricos circulando por sus calles y está prevista la instalación, antes de 2013,  de al menos 1.300 puntos de recarga públicos. 
 
En España, el desarrollo del coche eléctrico también cuenta con el apoyo de las distintas administraciones. El Ministerio de Industria ha aprobado un paquete de incentivos como parte del Plan Integral de Impulso al Vehículo Eléctrico en España 2010-2014. El Plan incluye ayudas de hasta un 25% del precio de venta para compensar la diferencia con los vehículos convencionales. También se subvencionará la instalación de puntos de recarga y se creará una nueva tarifa nocturna, llamada “supervalle”, para cargar los vehículos a precios más bajos.

Hacia la electrificación del transporte

coche eléctrico
 “La movilidad eléctrica ya es una realidad, aunque pasarán varios años hasta que este tipo de vehículos supongan un porcentaje relevante del parque total”, señala Íñigo Palacio, subdirector de Energy Ventures de Repsol.  Los estudios más sólidos estiman que, en una década, los coches 100% eléctricos supondrán entre un 2% y un 5% de las ventas en España. Si se suman los vehículos de tecnología híbrida enchufable, las cifras pueden llegar hasta el 10%.  
 
“La mayor ventaja de este tipo de vehículos”, continúa Íñigo Palacio, “es la ausencia de ruido y la reducción de emisiones”. Según el Instituto para la Diversificación de la Energía (IDAE), con el sistema actual de generación eléctrica en España (mix energético), el coche eléctrico tiene una eficiencia un 50% mayor que el vehículo convencional.
 
“El gran reto pendiente es el desarrollo de baterías más ligeras, con más densidad energética, que permitan mayores autonomías y, sobre todo, que sean más baratas. Sin eso, el vehículo eléctrico puro sólo se podrá desarrollar en el nicho urbano, aunque eso ya es de por sí un ámbito importante” opina Iñigo Palacio. 
 
Los vehículos eléctricos disponibles tienen una autonomía que oscila, según el modelo, entre los 120 y  los 160 Km. Suficiente para los recorridos diarios del 70% de los conductores pero que limita los desplazamientos más largos.  La última tecnología son las baterías de iones de litio, del mismo tipo que las empleadas en los teléfonos móviles, y se espera que su producción a gran escala reduzca los precios, hoy entre los 7.000 y los 15.000 euros. 
El gran reto pendiente es el desarrollo de baterías más ligeras, con más densidad energética, que permitan mayores autonomías.

El reto de cargar las pilas

El desarrollo del coche eléctrico requiere, asimismo, el despliegue de una red de suministro específica. Cada vehículo eléctrico necesita al menos un punto de recarga en su garaje y también postes en calles, empresas y estaciones de servicio que garanticen su movilidad. Según los datos del IDAE, en España ya funcionan 472 postes de recarga, 421 son monofásicos (de carga lenta) y 51 trifásicos (de carga semi-rápida).
 
En la actualidad, existen tres tipos de recarga: la lenta, en corriente alterna monofásica (la doméstica), que llena las baterías en 6-8 horas; la carga semi-rápida, en corriente alterna trifásica: entre 1,5 y 3 horas; y la  carga rápida, en corriente continua, que ya permite cargar las pilas en 15- 30 minutos.  “La carga mayoritaria será la lenta, que se hará por la noche, en el ámbito privado del garaje del vehículo, mientras que la carga pública será semi-rápida o rápida”, explica Palacio.  
 
La UE trabaja también en otra cuestión por resolver: la normalización de los estándares de enchufe para que los conductores puedan repostar en cualquier lugar. En el mercado conviven varios estándares distintos y cada marca de coches es compatible sólo con uno de ellos.

IBIL, el gestor de carga de vehículos eléctricos de REPSOL

Carga de vehículos eléctricos
Repsol, en colaboración con el Ente Vasco de la Energía, se ha sumado a este esfuerzo con la creación de una sociedad denominada IBIL. Esta empresa está desarrollando una red de recarga por todo el País Vasco para garantizar la movilidad en vehículo eléctrico por este territorio.  
 
“A corto plazo, queremos terminar 2011 con 125 puntos de recarga en Euskadi, tanto públicos como privados, de los que ya tenemos más de 80 en operación o en construcción” señala Íñigo Palacio. “A medio plazo, en el ámbito de Euskadi, la red se irá incrementando rápidamente hasta alcanzar entre 7.000 y 13.000 puntos en 2020”. IBIL es un negocio a escala real que irá ampliando su ámbito de actuación “con el objetivo de ser una referencia a nivel nacional”.
 
“Además”, añade Palacio “certificamos que el 100% de la electricidad con la que se cargan los vehículos es renovable. Esto es fundamental si queremos que la movilidad eléctrica permita reducir nuestra huella de carbono”.
Repsol y el EVE han creado una empresa para desarrollar una red de recarga en el País Vasco.

Cambio de mentalidad

El principal argumento a favor del coche eléctrico es medioambiental. Y la imagen más gráfica, que no tiene tubo de escape. Pero estos vehículos sólo serán más limpios si el origen de esa electricidad también lo es. El coche eléctrico puede contribuir al desarrollo de las fuentes renovables porque se cargará principalmente por la noche, cuando estas energías generan más excedente. En un futuro, la eficiencia vendrá también por las llamadas ‘redes inteligentes’, que permitirán que los vehículos aparcados vendan electricidad cuando el sistema la necesite. 

Pero el avance del coche eléctrico no es sólo cuestión de progresos tecnológicos. También necesita de un cambio de mentalidad en los conductores. “El coche eléctrico supone un cambio de paradigmas en la movilidad. El hito de ‘salir repostado de casa’, la autonomía limitada, la conducción silenciosa, sin cambio de marchas, todo contribuirá a que nuestros hábitos de movilidad se modifiquen” concluye Íñigo Palacio.
Última actualización: octubre 2011

Descargas