Movilidad por carretera y abastecimiento de combustible en España
Movilidad por carretera y abastecimiento de combustible en España
Un binomio indivisible (y vital para la economía)
Un binomio indivisible (y vital para la economía)
La movilidad por carretera es el principal modo de transporte interurbano en España: concentra el 83,3% de los desplazamientos de viajeros y, durante el verano, de 2026, la DGT previó más de 104 millones de desplazamientos de largo recorrido. Este tráfico depende de una sólida cadena logística que une 8 refinerías activas, una red nacional de oleoductos, flotas de camiones cisterna y más de 12.300 estaciones de servicio. Durante el verano de 2026, mientras Francia sufrió desabastecimiento parcial por la sequía del Rin y las tensiones en Oriente Medio, España mantuvo el suministro sin interrupciones, apoyada en su capacidad de refino y en la eficiencia de su red logística.
La capacidad de refino, los inventarios y la infraestructura logística contribuyeron a mantener la continuidad del suministro en España gracias a su capacidad de refino propia y a la planificación logística del sector.
Una mañana de agosto, una familia carga el maletero antes de que amanezca y sale hacia la costa. ¿La primera parada? La estación de servicio. Un gesto cotidiano que se repite millones de veces cada verano. ¿Qué hay detrás de que el surtidor responda siempre y qué papel juega el refino para que el turismo de verano por carretera no se frene?
Antes de mirar el surtidor, conviene medir la dimensión real de lo que está en juego en las carreteras españolas durante los meses estivales.
El verano, el gran movimiento por carretera de España
El verano, el gran movimiento por carretera de España
El turismo estival en nuestro país es, ante todo, un fenómeno de movilidad terrestre. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), casi ocho de cada diez desplazamientos de residentes en España se realizan en vehículo propio. En el conjunto del transporte interurbano nacional, la carretera concentra el 83,3% de la movilidad interior de viajeros.
Esta intensidad de tráfico alcanza su cota máxima entre los meses de julio y agosto. Durante la Operación Verano de 2026, la Dirección General de Tráfico (DGT) coordinó una previsión superior a los 104 millones de desplazamientos de largo recorrido por carretera, lo que supuso un incremento del 3,7% respecto al ejercicio anterior. A esta intensa circulación interna se suman dispositivos específicos como la Operación Paso del Estrecho, con 3,5 millones de personas y 800.000 vehículos cruzando la península, y la Operación Paso de Portugal, con más de 270.000 vehículos procedentes de Europa.
El 83,3% de los viajes interurbanos en España se realizan por carretera. En verano, el consumo de gasolina crece hasta un 38% respecto al invierno
Desde la perspectiva económica, el turismo interno que se desplaza por la red vial constituye un motor fundamental para el país. De acuerdo con los datos recogidos por el INE, el consumo turístico interior en 2024 se situó en más de 209.800 millones de euros anuales, con un PIB turístico de 200.699 millones de euros (el 12,6% del PIB nacional) y más de 2,77 millones de puestos de trabajo (el 12,3% del empleo total).
Esta movilidad y actividad económica descansa sobre una condición operativa indispensable: que el combustible necesario para mover cada vehículo esté siempre disponible en cada surtidor.
El peso de la energía para la movilidad por carretera
El peso de la energía para la movilidad por carretera
Los combustibles siguen siendo la principal fuente de energía que mueve coches, camiones, autobuses y aviones. Así lo destacan los datos recogidos por la industria del combustible (AICE) en la memoria elaborada en 2025: más del 95% del transporte de personas y mercancías en España depende directamente de productos derivados del petróleo obtenidos mediante procesos de refino.
Más del 95% del transporte de personas y mercancías en España depende directamente de productos derivados del petróleo obtenidos mediante procesos de refino
La relevancia de esta industria se extiende por todo el sistema económico: la industria del combustible suministra más del 50% de la energía primaria total que se consume en España y aporta más del 50% de las materias primas químicas indispensables para la actividad de la industria manufacturera nacional.
Asimismo, en situaciones de emergencia o eventos climáticos adversos, la continuidad operativa de infraestructuras críticas como hospitales, puertos, centros logísticos y redes de distribución alimentaria, se garantiza gracias a los grupos electrógenos y flotas abastecidas por combustibles.
El refino es el proceso industrial donde el petróleo crudo se transforma en productos derivados útiles, como lubricantes, materias primas para la industria química y combustibles como la gasolina, el gasóleo, el queroseno de aviación y otros productos de alto valor añadido. Garantizar que esta energía llegue a cada vehículo requiere articular una compleja cadena logística que funciona sin descanso durante todo el año.
Del complejo industrial al surtidor: la cadena de suministro de combustible
Del complejo industrial al surtidor: la cadena de suministro de combustible
La trayectoria que recorre un litro de combustible desde la refinería hasta la manguera de la estación de servicio es una operación logística integrada que permanece prácticamente invisible para el ciudadano.
Una vez completado el proceso de refino en las instalaciones industriales, los carburantes procesados se distribuyen de forma continua a través de tres vías principales: la red nacional de oleoductos de transporte primario, los buques de cabotaje marítimo y los camiones cisterna de gran tonelaje. Estos flujos conectan directamente los centros de producción con las terminales de almacenamiento estratégico repartidas por todo el territorio nacional.
España cuenta con una red de más de 12.400 estaciones de servicio, con más de 3.250 operando bajo la marca Repsol
Desde estas terminales de almacenamiento intermedio se distribuye mediante flotas especializadas de camiones cisterna que abastecen a diario a las estaciones de servicio. España cuenta con una infraestructura de distribución formada por más de 12.400 estaciones de servicio, con más de 3.250 operando bajo la marca Repsol.
Los cinco eslabones principales de la cadena de suministro de combustible en España se resumen a continuación:
| Eslabón | ¿Qué hace? | Datos España |
| Refinerías | Transforman el crudo en gasolina, gasóleo, queroseno y otros derivados | 8 refinerías activas |
| Oleoductos | Red de transporte primario desde refinería hasta terminales | Red nacional interconectada |
| Buques de cabotaje | Transporte marítimo desde refinería o puerto hasta terminales costeras | Rutas regulares |
| Camiones cisterna | Distribución capilar desde terminales hasta estaciones de servicio | Flota especializada |
| Estaciones de servicio | Punto final de abastecimiento al consumidor | +12.400 (3.250 Repsol) |
Esta red de distribución y comercialización garantiza que el combustible esté disponible allí donde se necesita, incluso en los momentos de mayor demanda
El aviso de Francia: cuando el surtidor se queda vacío
El aviso de Francia: cuando el surtidor se queda vacío
Lo ocurrido en Francia durante los meses de verano de 2026 muestra la importancia de disponer de una infraestructura industrial y logística preparada para adaptarse a cambios en el mercado y garantizar la continuidad del suministro. Durante ese periodo, se registraron algunos episodios de menor disponibilidad de combustible en determinadas zonas, relacionados con la confluencia de dos factores.
En primer lugar, un episodio de sequía extrema provocó una disminución histórica en el caudal de grandes ríos europeos como el Rin. Un hecho especialmente relevante, ya que los departamentos del este de Francia, al carecer de refinerías en su entorno inmediato, dependen en un 70% del transporte fluvial de carburante importado desde Alemania a través del Rin.
Al bajar el nivel de flotación de los ríos por la sequía, los buques cisterna se vieron obligados a reducir su carga hasta el 25% de su capacidad habitual por motivos de seguridad. Esta restricción logística provocó que entre el 28% y el 30% de las estaciones de servicio de esa región se quedaran sin existencias de gasolinas SP95 o SP98 durante varios fines de semana consecutivos.
En segundo lugar, en el ámbito nacional, las incertidumbres en el comercio internacional provocadas por el conflicto en Oriente Medio, y la amenaza de interrupciones de tráfico en el estrecho de Ormuz, generaron cuellos de botella en la importación de carburantes.
Como consecuencia, el 14% de las estaciones de servicio de toda Francia llegó a sufrir la falta de al menos un tipo de combustible de forma simultánea, mientras que los precios del diésel alcanzaron máximos históricos.
El caso francés demostró con hechos que depender de cadenas de importación lejanas y de rutas de transporte vulnerables expone a la sociedad y al sector turístico a riesgos directos de desabastecimiento y a una mayor volatilidad de precios.
Por qué España mantiene el suministro: producción propia y capacidad de respuesta
Por qué España mantiene el suministro: producción propia y capacidad de respuesta
Frente a la fragilidad evidenciada por otros mercados, España afrontó las tensiones del verano de 2026 en una posición de solidez operativa, gracias a su capacidad propia de refino y a su estructura logística de distribución y repostaje.
Mientras que en las últimas dos décadas Europa redujo un 20% su capacidad de refino, en España la capacidad industrial se incrementó en torno a un 15%
Mientras que en las últimas dos décadas Europa redujo un 20% su capacidad de refino con el cierre definitivo de 35 plantas, en España la capacidad industrial se incrementó en torno a un 15%, consolidando un parque formado por ocho refinerías activas que representan más del 13% de toda la capacidad de producción de la Unión Europea.
En este mapa destacan los cinco complejos industriales interconectados de Repsol en España, en los que la compañía ha invertido una media de 1.000 millones de euros anuales durante la última década. Estas plantas operan de forma coordinada las 24 horas del día como una sola unidad de producción. Además, gracias a su elevado nivel tecnológico, estas instalaciones pueden aprovechar mejor cada materia prima y adaptarse a diferentes necesidades del mercado.
Esta flexibilidad operativa permite procesar más de 100 tipos de crudo de distintos orígenes al año, lo que facilita la adaptación a los cambios de los mercados internacionales y contribuye a reforzar la seguridad del suministro ante posibles interrupciones o tensiones geopolíticas.
La respuesta operativa de Repsol en el verano de 2026
La respuesta operativa de Repsol en el verano de 2026
La industria demostró una alta capacidad de respuesta para respaldar la movilidad estival ante las incertidumbres globales de 2026. Entre las medidas aplicadas por Repsol destacan tres actuaciones concretas:
- 1.200 millones de euros destinados en el primer trimestre a incrementar los inventarios de crudo para maximizar el procesamiento en sus refinerías.
- Incremento de la producción de queroseno de aviación entre un 15% y un 20% para garantizar el suministro en los aeropuertos españoles durante la campaña de verano.
- Descuentos adicionales en su red de estaciones de servicio a través de Waylet y Solred para amortiguar el impacto de los precios internacionales sobre los consumidores.
Esta fortaleza productiva no implica una autosuficiencia absoluta. Sin embargo, la combinación de refino propio, diversificación de crudos y distribución otorga a España un margen de seguridad y estabilidad que no existe en otros países del entorno, y refuerza su autonomía energética en un contexto de alta volatilidad geopolítica.
El pico de verano: cuánto sube el consumo de combustible y cómo se planifica
El pico de verano: cuánto sube el consumo de combustible y cómo se planifica
Durante la temporada estival, el volumen de carburante que demanda el mercado experimenta una aceleración acusada que exige una planificación logística rigurosa por parte de los operadores industriales.
Los datos oficiales de la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (CORES) sobre el consumo nacional de productos petrolíferos reflejan con claridad este repunte estival:
- Gasolina de automoción. El consumo pasa de situarse en torno a las 513.000–533.000 toneladas mensuales durante los meses de invierno (enero y febrero) a superar las 686.000 toneladas en junio y alcanzar un pico de 727.000 toneladas en julio, lo que representa un incremento en la demanda superior al 38%.
- Gasóleo de automoción A. El consumo mensual se eleva desde los 1,66 millones de toneladas registrados en enero hasta alcanzar casi los 2,0 millones de toneladas mensuales en los meses de junio y julio.
- Queroseno de aviación. El consumo en los aeropuertos españoles asciende desde las 510.000 toneladas de febrero hasta superar las 781.000 toneladas en julio, registrando un aumento superior al 53% para dar soporte al tráfico aéreo vacacional.
Absorber este fuerte incremento de la demanda sin que ningún usuario perciba variaciones de servicio en las estaciones de servicio ni en los aeropuertos requiere meses de trabajo previo.
Las compañías planifican la acumulación de inventarios en los depósitos, refuerzan las rotaciones de la flota de camiones cisterna y optimizan las cargas del sistema de transporte por oleoductos.
Proteger lo que nos mueve
Proteger lo que nos mueve
Cuando una familia llega a la estación de servicio al amanecer de un día de agosto, llena el depósito y reanuda su viaje hacia la costa… culminando con una acción cotidiana que, como hemos visto, cuenta con años de inversión industrial y meses de planificación logística detrás.
Lo acontecido durante el verano de 2026 en otros países de nuestro entorno ha puesto de manifiesto que la seguridad de suministro no se puede improvisar. Mantener, modernizar y proteger la capacidad de refino en nuestro país es la mejor garantía para asegurar la libertad de movimiento de millones de ciudadanos, proteger la competitividad y sostener el dinamismo económico de España.
Preguntas frecuentes sobre movilidad por carretera y suministro de combustible
España afronta esta situación en una posición de solidez diferencial: cuenta con 8 refinerías activas, ha incrementado su capacidad de refino un 15% en las últimas dos décadas (frente a la caída del 20% en el conjunto de Europa) y dispone de una red de más de 12.400 estaciones de servicio. Esta combinación de producción propia, diversificación de crudos (más de 100 tipos procesados) y capacidad logística otorga un margen de seguridad que explica por qué, durante el verano de 2026, no se registraron en España los episodios de desabastecimiento que sí afectaron al 14% de las estaciones de servicio francesas.
Según los datos de CORES, el consumo de gasolina de automoción pasa de 513.000-533.000 toneladas mensuales en invierno (enero y febrero) a un pico de 727.000 toneladas en julio, lo que supone un incremento superior al 38%. El gasóleo A sube en torno a un 20% y el queroseno de aviación crece más del 53%, al pasar de 510.000 toneladas en febrero a más de 781.000 en julio para dar soporte al tráfico aéreo vacacional.
España cuenta con más de 12.400 estaciones de servicio activas en todo el territorio. Repsol opera más de 3.250 de ellas, lo que la convierte en la red más extensa del país. Esta capilaridad permite abastecer el consumo diario de millones de vehículos y absorber los picos estacionales del verano sin interrupciones de servicio.
Francia vivió episodios de desabastecimiento parcial por la confluencia de dos factores: una sequía histórica en el río Rin, que redujo al 25% la capacidad de carga de los buques cisterna de los que depende el este francés para importar carburante desde Alemania (hasta un 70% de su suministro), y las tensiones comerciales derivadas del conflicto en Oriente Medio y la amenaza en el estrecho de Ormuz. El resultado fue que entre el 28% y el 30% de las estaciones de servicio del este francés quedaron sin gasolina SP95 o SP98 durante varios fines de semana, y el 14% del total nacional sufrió la falta de al menos un tipo de combustible.
Más del 95% del transporte de personas y mercancías en España depende directamente de productos derivados del petróleo obtenidos mediante procesos de refino, según la memoria de 2025 de la Asociación de la Industria del Combustible y Energía (AICE). Esta cifra incluye coches, camiones, autobuses, aviones y transporte marítimo.
La cadena de suministro de combustible en España consta de cinco eslabones: refinerías, red nacional de oleoductos de transporte primario, buques de cabotaje marítimo, camiones cisterna de gran tonelaje y, finalmente, estaciones de servicio. Los combustibles se distribuyen desde las refinerías hasta terminales de almacenamiento estratégico y, desde allí, flotas especializadas abastecen a diario a las más de 12.400 estaciones de servicio del país.
Repsol aplicó tres medidas operativas durante la campaña estival: destinó 1.200 millones de euros en el primer trimestre a incrementar inventarios de crudo para maximizar el procesamiento en sus refinerías; aumentó la producción de queroseno de aviación entre un 15% y un 20% para garantizar el suministro en los aeropuertos españoles; y aplicó descuentos adicionales a través de Waylet y Solred para amortiguar el impacto de los precios internacionales en los consumidores.
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