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Montón de ecoáridos

Primera planta de ecoáridos sintéticos a partir de residuos industriales

Cómo Petronor convierte residuos y CO2 en material de construcción

En el Puerto de Bilbao está operativa la primera planta de Europa continental que fabrica ecoáridos sintéticos mediante tecnología de carbonatación acelerada. La instalación, impulsada por Petronor —filial de Repsol— en colaboración con OCO Technology, transforma cenizas procedentes de la incineración y CO2 capturado de procesos industriales en un árido sintético con huella de carbono negativa: cada tonelada de ecoárido producida captura y fija de forma permanente 54 kg de CO2

Cada año, la industria genera millones de toneladas de residuos térmicos que requieren una solución de valorización segura, permanente y sostenible, acabando en su mayor parte, en el vertedero. Al mismo tiempo, el sector de la construcción consume cantidades enormes de áridos naturales, extraídos de canteras con un impacto ambiental significativo. Dos problemas que parecen no tener nada que ver entre sí. Hasta ahora. 

En el Puerto de Bilbao está en marcha la primera planta de Europa continental que transforma esos residuos térmicos, junto con CO2 capturado de procesos industriales, en un material de construcción de bajo impacto ambiental: el ecoárido. No se trata de un proyecto piloto o de laboratorio, sino de una instalación industrial comercial.

Qué es el ecoárido, para qué sirve y en qué se diferencia de un árido reciclado

Un árido es el material granular, como grava, arena o piedra machacada, que constituye la mayor parte del volumen del hormigón y de otros materiales de construcción. Es uno de los elementos más consumidos del mundo, y su extracción en canteras tiene un impacto ambiental directo. 

El ecoárido es un árido sintético fabricado mediante carbonatación acelerada. Es ligero, duradero y fácilmente compactable certificado según la norma UNE-EN 13055, que regula los áridos ligeros para hormigón y mortero, garantiza su plena compatibilidad con los estándares del sector. 

Sus aplicaciones mortero, hormigón no estructural, bloques, autonivelantes, obra civil, mobiliario urbano, etc. Es un material que encaja directamente en los procesos constructivos existentes, sin necesidad de modificar formulaciones ni metodologías de trabajo. 

Existen tres grandes categorías de árido: 

  • El árido natural se extrae directamente de canteras y ríos. Tiene huella de carbono positiva y genera presión territorial. 
  • El árido reciclado convencional procede de residuos de construcción y demolición (RCD): hormigón, cerámica, escombros. Reduce la presión sobre las canteras pero su huella de carbono sigue siendo relevante. 
  • El ecoárido sintético es una categoría nueva: se produce mediante carbonatación acelerada a partir de residuos térmicos industriales y CO2 capturado. Su huella de carbono es negativa, ya que el proceso absorbe más CO2 del que emite. 

La diferencia clave del ecoárido respecto al árido reciclado convencional no es solo de origen: es de proceso. Mientras el reciclado de RCD tritura y reutiliza materiales existentes, el ecoárido se fabrica de nuevo a partir de flujos residuales que de otro modo irían al vertedero, mineralizando CO2 de forma permanente en el proceso. 

  Árido natural Árido reciclado (RCD) Ecoárido sintético 
Origen  Cantera / extracción Residuos demolición Cenizas + COcapturado 
Huella CO2 Positiva (emisora)  Reducida vs. natural Negativa (−54 kg CO2/t) ✓ 
Aplicaciones Hormigón estructural, firmes Rellenos, bases, capas Hormigón no estructural, bloques,  mortero, obra civil
Norma EHE-08 / EN 12620 UNE-EN 933 / GEAR UNE-EN 13055 (árido ligero)
Impacto cantera Directo (extracción)  Nulo Nulo (evita 170.000 t/año) 
Proceso de fabricación de ecoaridos

Cómo se fabrica el ecoárido: la carbonatación acelerada 

Las materias primas de entrada son dos flujos que, sin este proceso, representarían un problema ambiental: cenizas procedentes de la incineración de residuos, que de otro modo irían al vertedero, y CO2 capturado de procesos industriales del entorno del Puerto de Bilbao. 

El proceso funciona bajo condiciones controladas de temperatura y presión. Las cenizas minerales reactivas reaccionan con el CO2 inyectado. El resultado es carbonato cálcico estable. La misma sustancia que forma la piedra caliza, dentro de la cual el carbono queda fijado de forma permanente. 

En la naturaleza, este mismo proceso ocurre de forma espontánea cuando las rocas se exponen al CO2 atmosférico a lo largo de miles de años, siendo parte del ciclo geológico del carbono. La tecnología ACT de OCO Technology comprime ese proceso a minutos, reproduciendo en una instalación industrial lo que la naturaleza tarda décadas en completar.

Impacto de los procesos que tienen lugar en la planta

Los datos, calculados para la capacidad máxima de la instalación, cuantifican el alcance: 

Hasta 170.000 toneladas de áridos naturales preservados al año. Canteras que no hace falta explotar gracias a un material fabricado a partir de residuos industriales 

  • Hasta 125.000 toneladas de residuo convertido en materia prima al año. 
  • Hasta 6.000 toneladas de CO2 industrial reutilizado anualmente. 
  • Hasta 170.000 toneladas de áridos naturales preservados, a raíz de las canteras que no hace falta abrir. 
  • Equivalente a la captura de hasta 300.000 árboles en términos de carbono absorbido anualmente.

Lo que antes era un problema, hoy es un material de construcción

Los residuos térmicos son uno de los flujos de residuos industriales más complejos de gestionar. Proceden de las plantas con procesos térmicos, entre ellas de valorización energética de residuos urbanos. Lo que queda tras la incineración, cenizas de fondo y cenizas volantes, no tiene un destino industrial claro ni puede reciclarse de forma convencional. El vertedero es la salida mayoritaria para este tipo de material. 

Al mismo tiempo, el sector de la construcción tiene una dependencia estructural de los áridos naturales, extraídas de canteras en cantidades que generan una presión creciente sobre el territorio y los recursos naturales. Encontrar alternativas industriales a esa extracción ha sido durante décadas un reto. 

Estos dos problemas, aparentemente desconectados, convergen hoy en un mismo proceso industrial. Lo que antes era un residuo sin salida se convierte en la materia prima de un material de construcción. Lo que antes era una emisión sin uso se convierte en el elemento que fija el carbono de forma permanente dentro de ese material. 

La primera planta de Europa continental: una instalación sin precedente

Se trata de la primera planta de Europa continental que aplica tecnología de carbonatación acelerada a escala industrial para producir ecoáridos comerciales. No se trata de una mejora incremental sobre lo existente, sino de algo innovador.  

El proyecto es fruto de la colaboración entre Petronor y OCO Technology, empresa británica líder mundial en esta tecnología. Cuenta con el respaldo del programa europeo Innovation Fund (proyecto AGGREGACO2, ref. 101038931) y del Programa Indartu del Gobierno Vasco (1.160.000 €), dos instrumentos de financiación que avalan la dimensión estratégica del proyecto. 

Se trata de la primera planta de Europa continental que aplica carbonatación acelerada a escala industrial. Una instalación sin precedente, con capacidad para producir hasta 50.000 toneladas de ecoárido al año

La hoja de ruta ha avanzado conforme a lo previsto: el proyecto arrancó en abril de 2024, completó los trabajos de obra civil y comenzó la instalación de equipos en septiembre de 2025, con entrada en operación prevista para  2026. La capacidad instalada alcanzará hasta 50.000 toneladas de ecoárido fabricado al año

La ubicación no es un detalle menor. El área AZ1 del Puerto de Bilbao integra la planta en el ecosistema industrial de Petronor y le da acceso directo a infraestructura logística y portuaria, minimizando el transporte de materias primas y facilitando la distribución del producto final. 

Capturar carbono para siempre: qué son los créditos de eliminación

Existen dos formas de actuar sobre las emisiones. La primera es reducirlas mediante la actualización de procesos o tecnología. La segunda, más exigente y menos frecuente a escala industrial, es eliminar carbono de la atmósfera de forma permanente. La instalación opera en la segunda categoría. 

El carbono que captura no se almacena de forma transitoria ni reversible. Queda mineralizado dentro del ecoárido, de forma permanente y estable. Esta distinción es relevante: no es solo que el proceso no emita, sino  que retira carbono de forma verificable y duradera. 

Este proceso puede certificarse mediante Carbon Removal Credits (créditos de eliminación de carbono) en registros internacionales especializados y  sometidos a estándares rigurosos de verificación, trazabilidad y permanencia da crédito equivale a una tonelada de CO2 efectivamente eliminada de la atmósfera y almacenada de forma duradera, conforme a criterios reconocidos internacionalmente. Esto permite a empresas y organizaciones compensar emisiones residuales o difíciles de abatir Los créditos de eliminación de carbono constituyen un pilar esencial en la transición global hacia la neutralidad climática contribuyendo directamente a la reducción neta de concentraciones de la atmosfera. Su desarrollo presenta mayores barreras tecnológicas, económicas y de escalabilidad, lo que se traduce en una oferta más limitada y, por tanto, en un mayor valor estratégico. En este contexto, BEA los genera como un coproducto intrínseco a su actividad, posicionándose como un actor relevante en un mercado emergente y de alta exigencia en términos de calidad y credibilidad. 

Créditos de eliminación vs créditos de reducción

En el mercado voluntario de carbono existen dos tipos de créditos: 

  • Créditos de reducción: evitan que una emisión se produzca (eficiencia energética, renovables). Son los más comunes. 
  • Créditos de eliminación (Carbon Removal Credits): retiran CO2 ya emitido de la atmósfera de forma permanente. Son escasos, de mayor valor estratégico. El ecoárido genera esta segunda categoría. 
Planta de ecoaridos en Petronor

El impacto local: Bizkaia como referente europeo

El Puerto de Bilbao es uno de los principales puertos industriales del norte de España, con un ecosistema de empresas energéticas e industriales de primer nivel. La planta se integra en ese ecosistema como una pieza más de un sistema mayor, no como un proyecto aislado. 

Petronor aporta al proyecto experiencia industrial acumulada, capacidad de integración tecnológica y un compromiso con la transición energética del entorno vasco que da continuidad estratégica al proyecto. 

La planta genera nuevos puestos de trabajo especializados en el ámbito de las tecnologías de captura de carbono y la economía circular, contribuyendo al desarrollo industrial de una región que lleva años apostando por la innovación como palanca de competitividad. 

Además, el proyecto no está planteado como un caso único, sino como el primero de una serie. La visión es escalar el modelo a otras instalaciones, posicionando Bizkaia y el País Vasco como polo europeo de referencia en materiales circulares que capturan CO2.

Un residuo, una emisión y un material de construcción: el triángulo que cambia las reglas 

Los problemas planteados al inicio, residuos sin destino, emisiones y áridos que se extraen de canteras, tienen hoy una respuesta concreta en un lugar específico. 

El ecoárido no es solo un material de construcción. Es la evidencia de que a través de una tecnología innovadora es posible conectar valorización de residuos, captura de CO2 y la producción de materiales de construcción sostenibles.