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Carretera vista desde abajo con maquinaria de fondo

¿Qué es el betún? Tipos, propiedades y aplicaciones

Del barril a la carretera: el betún, el 5% que lo hace todo posible

El betún es el ligante hidrocarbonado que se obtiene como fracción residual de la destilación del crudo. Es el componente que une y cohesiona los áridos en las mezclas bituminosas, y representa aproximadamente el 5% de la composición del asfalto —aunque su responsabilidad técnica es total: sin él, la mezcla se desintegraría. Existen cuatro grandes familias: betunes convencionales de penetración, betunes modificados con polímeros, emulsiones bituminosas y ligantes sintéticos, cada una con propiedades y aplicaciones específicas. Más allá de las carreteras, el betún tiene usos en impermeabilización, automoción e industria. 

Qué es el betún y de dónde viene

El betún procede de la destilación del crudo en refinería .Es la fracción más pesada y densa que queda tras los procesos de destilación, una vez extraídas las fracciones más ligeras como la gasolina, el diésel o el queroseno. La proporción típica en una mezcla bituminosa es aproximadamente un 5% de betún frente a un 95% de áridos. Un porcentaje pequeño con una responsabilidad técnica enorme. 

El asfalto —o más exactamente, la mezcla bituminosa— es la combinación de betún y áridos que las constructoras fabrican y extienden para formar el firme de una carretera. El betún es solo uno de sus componentes decisivos: el ligante hidrocarbonado que une los áridos, les da cohesión y permite que la mezcla resista el paso continuado del tráfico. Sin él, se desintegraría. 

En España, producimos betún en refinerías ubicadas en A Coruña, Bilbao (Petronor), Cartagena y Puertollano, así como en la refinería de Asesa —joint venture al 50% con Moeve—, ubicada en el Complejo Petroquímico de Tarragona. También lo producimos en la refinería La Pampilla, situada en Perú. En cada instalación, una cuidadosa selección de la cesta de crudos garantiza el cumplimiento de las especificaciones nacionales e internacionales

Diferencias entre betún y el asfalto

En el lenguaje cotidiano, “asfalto” y “betún” suelen usarse como sinónimos, aunque no son lo mismo. 

  • El betún, también denominado betún asfáltico o bitumen, es el ligante hidrocarbonado puro: el material negro y viscoso que se obtiene del refino del petróleo. 
  • El asfalto o mezcla bituminosa es el producto final que se extiende en las carreteras: una combinación de betún (5%) y áridos pétreos (95%). 

Un porcentaje pequeño con una responsabilidad técnica enorme: el betún da cohesión al conjunto, impermeabiliza la mezcla y permite que resista el paso continuado del tráfico.

Tipos de betún y sus principales aplicaciones

No existe un único tipo de betún. Las distintas exigencias de tráfico, clima e infraestructura han dado lugar a familias de ligantes con propiedades muy diferentes. La siguiente tabla resume las cuatro grandes categorías: 

Tipos de betún Temperatura Aplicación principal Ventaja clave
Convencional 165ºC Todo tipo de carreteras Económico, versátil
Modificado polímeros >165ºC Tráfico pesado, climas extremos Prestaciones mejoradas
Emulsión bituminosa Ambiente Riegos, reciclado en frío in situ Sostenible
Ligante sintético  140-150 ºC Carriles bici, zonas urbanas Color, isla de calor

Betunes convencionales: El betún que conocemos

A temperatura ambiente, el betún es sólido. Para que pueda mezclarse con los áridos, debe calentarse hasta temperaturas en torno a los 165°C. El transporte se realiza en cisternas y la planta de fabricación mantiene esas temperaturas durante todo el proceso de mezcla. 

Los betunes convencionales de pavimentación se denominan betunes de penetración, clasificados según su consistencia a 25°C. Nuestra gama de betunes PAVE incluye grados desde el 15/25—el más duro— hasta el 160/220 —el más blando—, que cubren el espectro completo de aplicaciones en pavimentación vial. 

La elección del grado adecuado depende del clima. En España existen tres zonas térmicas estivales —cálida, media y templada— que condicionan el tipo de ligante a emplear. Los grados más utilizados en el país son el PAVE 35/50 y el PAVE 50/70, empleados en la fabricación de mezclas bituminosas convencionales para carreteras y recogidos en el artículo 211 del PG-3, el Pliego de Prescripciones Técnicas Generales para obras de carreteras y puentes. 

Todos los betunes de pavimentación que comercializamos cumplen con los requisitos de Marcado CE según la norma UNE EN 12591. 

Betunes modificados: altas prestaciones para condiciones exigentes

El betún convencional resuelve bien la mayoría de las aplicaciones estándar. Pero hay tramos sometidos a tráfico pesado intenso, zonas con gradientes térmicos extremos o infraestructuras que requieren unas mayores prestaciones para soportar las solicitaciones requeridas. Para estos casos existen los betunes modificados con polímeros. 

Las gamas de betunes PERFORM y EFI-PERFORM incorporan cadenas poliméricas que transforman las propiedades mecánicas del ligante, entre otras: 

  • Mayor cohesión, ductilidad y resistencia a la fatiga. 
  • Mejor comportamiento a temperaturas extremas, tanto altas como bajas. 
  • Mayor resistencia a las deformaciones plásticas, conocidas como roderas. 
  • Mayor resistencia al envejecimiento en condiciones adversas. 

La mayoría de estos betunes se producen mediante un sistema de reticulación química de desarrollo propio, que proporciona una estructura microscópicamente homogénea y estable al almacenamiento.

Usar un betún modificado puede doblar la vida útil de una carretera

El impacto en términos prácticos puede traducirse en una mayor durabilidad de la infraestructura: usar un betún modificado puede doblar la vida útil de una carretera.

Todos los betunes modificados con polímeros que comercializamos cumplen con los requisitos de Marcado CE según la norma UNE EN 14023.

Emulsiones bituminosas: el betún que fluye sin calor

El principal reto del betún convencional es la temperatura: requiere calor para poder manejarse, lo que consume energía en toda la cadena, desde el transporte hasta la puesta en obra. 

La emulsión es solo el medio para hacer manejable el betún sin calor. El producto que finalmente queda sobre la carretera es el propio betún

La solución son las emulsiones bituminosas. El betún se dispersa en agua con agentes emulsionantes de carácter catiónico o aniónico, obteniendo un producto con aproximadamente un 60% de betún y un 40% de agua. El resultado es un material que puede manejarse para la fabricación de mezclas a temperatura ambiente o a temperaturas muy inferiores a las del betún convencional.

Es importante entender qué es la emulsión: es el medio para hacer manejable el betún sin calor. El producto que finalmente queda sobre la carretera, una vez producida la rotura de la emulsión, es el propio betún.

Nuestras gamas ADVANCE y EFI-ADVANCE cubren un amplio abanico de aplicaciones: riegos de imprimación, riegos de adherencia, riegos de curado, microaglomerados en frío, mezclas de granulometría abierta y tratamientos superficiales. 

Una función esencial, con frecuencia menos conocida, es la adherencia entre las distintas capas que conforman el firme. La gama EFI-ADVANCE TER incluye emulsiones termoadherentes diseñadas específicamente para garantizar esa unión: no se eliminan con el paso del tráfico de obra y activan su adhesividad en el momento en que se extiende la mezcla en caliente, optimizando el comportamiento del firme a largo plazo. 

Hemos desarrollado también emulsiones específicas para el reciclado de firmes envejecidos. La gama EFI-ADVANCE REC REJUV incorpora agentes rejuvenecedores que recuperan las propiedades del betún original, permitiendo reutilizar el 100% del material envejecido de la carretera para fabricar una nueva mezcla, sin necesidad de árido virgen. 

Betunes especiales: mejoran las prestaciones de los asfaltos

Dentro de la gama destacan productos específicos para necesidades concretas: 

  • Betunes sometidos a esfuerzos extremos: Para tramos donde el tráfico pesado es constante —carriles de camiones, paradas de autobús, áreas de peaje— existen formulaciones que aumentan la resistencia del firme a las deformaciones y alargan su vida útil. 
  • Betunes para mejora de la adhesividad: Hay áridos que no se adhieren bien al betún convencional. Los betunes activados (ACTIV) incorporan promotores de adhesividad que refuerzan esa unión química y evitan que la mezcla pierda cohesión. 
  • Betunes para rejuvenecer ligantes envejecidos: Cuando una carretera llega al final de su vida útil, no tiene por qué desaprovecharse todo el material. Los betunes rejuvenecedores (REJUV) recuperan las propiedades del ligante envejecido y permiten incorporar el propio material fresado en la nueva mezcla, disminuyendo así el consumo de árido virgen. 
  • Betunes para reducir la temperatura de fabricación: Fabricar asfalto exige temperaturas superiores a 160°C. Los betunes de baja temperatura (gama ECOBET) reducen ese umbral entre 20 y 40 grados, lo que permite trabajar a temperaturas más bajas y mejora las condiciones de trabajo en obra.
  • Betunes para tráficos exigentes En aeropuertos, los firmes deben soportar aeronaves de cientos de toneladas bajo gradientes de temperatura extremos. Los betunes de alto módulo están formulados para esa exigencia estructural concreta. 
  • Betunes resistentes a la acción de compuestos orgánicos: En estaciones de servicio, hangares o áreas de carga de flotas, el contacto frecuente con combustible degrada el betún convencional. El betún anticarburante mantiene la cohesión de la mezcla frente a esa exposición.

Ligantes sintéticos: color, integración y efecto isla de calor

Los ligantes sintéticos son productos aglomerantes con propiedades similares al betún, pero que no proceden de la destilación directa del petróleo. Se fabrican a partir de mezclas de resinas, aceites y polímeros. Su característica diferencial: son incoloros en película fina y pueden pigmentarse en cualquier tonalidad. 

En la práctica, esto significa que el firme puede adoptar el color de los áridos locales o de los pigmentos añadidos. Carriles bici diferenciados, zonas peatonales, isletas y elementos de señalización funcional. Las infraestructuras se integran en el entorno o comunican funciones con claridad visual sin necesidad de pintura adicional. 

Hay además un efecto funcional relevante: el pavimento negro absorbe radiación solar e incrementa la temperatura superficial. Un ligante de tono más claro refleja parte de esa radiación, contribuyendo a mitigar el efecto isla de calor en entornos urbanos. Resulta especialmente aplicable en túneles, donde los pavimentos claros mejoran la luminosidad y reducen el consumo de energía eléctrica en iluminación. 

Nuestra gama de betunes ligantes COLOR RECOFAL está disponible en granel, en bidones y en formato pellet. El COLOR RECOFAL S100 P, en pellet, se dosifica directamente sobre el mezclador de la planta, lo que facilita su uso en obras de pequeño volumen y su transporte a larga distancia con mínimas necesidades logísticas. 

Usos del betún más allá de la carretera: aplicaciones industriales y de impermeabilización

El betún no está solo bajo los neumáticos. Está en los tejados de los edificios, en el revestimiento de tuberías de infraestructuras subterráneas, en los suelos de instalaciones industriales y en los vehículos. 

Nuestra línea de betunes ISOLATE está compuesta por betunes específicamente formulados para aplicaciones no viales: 

  • Láminas de impermeabilización en combinación con polímeros. 
  • Sistemas de impermeabilización de cubiertas y fachadas. 
  • Revestimiento de tuberías, sellado de juntas y morteros de pavimentación industrial. 
  • Láminas acústicas para el sector del automóvil. 
  • Otras aplicaciones: obras hidráulicas, estabilización de dunas, protección de cultivos y adhesivos especiales. 

La misma tecnología que define la durabilidad de una carretera protege también la cubierta de un edificio, el interior de una tubería o el suelo de una nave industrial. El betún, en sus distintas formulaciones, es un material de construcción de alcance transversal. 

Betún: reciclado y reducción del impacto ambiental

La durabilidad de los firmes tiene un impacto directo en el consumo de recursos y en la reducción de emisiones a lo largo de todo el ciclo de vida de la infraestructura. Cuanto más dura una carretera, menos material nuevo se necesita y menos operaciones de fresado y repavimentación se realizan. 

En ese sentido, el betún puede contribuir a mejorar la eficiencia en el uso de recursos y a reducir el impacto ambiental asociado a la construcción y conservación de carreteras mediante distintas soluciones:

  • El reciclado de firmes con betunes rejuvenecedores permite recuperar material fresado, reduciendo la necesidad de árido virgen y el transporte de materiales. 
  • Los betunes de baja temperatura (ECOBET) reducen la temperatura de fabricación de las mezclas entre 20 y 40 °C, con el consiguiente ahorro energético y reducción de emisiones en planta y obra. 
  • Las emulsiones bituminosas eliminan la necesidad de calor en múltiples aplicaciones, reduciendo significativamente el consumo energético. Una de estas aplicaciones es el reciclado en frío in situ con emulsión, que permite la reutilización del 100% del material fresado envejecido de la carretera

Repsol dispone de Declaraciones Ambientales de Producto (DAP) para betunes convencionales, betunes modificados con polímeros, betunes con polvo de caucho procedente de neumáticos fuera de uso, y emulsiones bituminosas. Las DAP permiten cuantificar e informar de los impactos ambientales de los ligantes bituminosos a partir del estudio de análisis de ciclo de vida.

La razón es que entendemos que la mejora en la durabilidad de los firmes tiene un impacto directo en el consumo de recursos y en la reducción de emisiones a lo largo de todo el ciclo de vida de la infraestructura. 

Investigación, desarrollo y asistencia técnica

Detrás de cada tipo de ligante bituminoso hay un proceso de investigación que va mucho más allá de la producción en refinería y en las plantas de fabricación de emulsiones y betunes modificados. 

El Repsol Technology Lab es el centro donde se desarrollan e investigan los ligantes bituminosos, referente a nivel nacional e internacional en el sector. El laboratorio de asfaltos dispone del equipamiento necesario para caracterizar betunes convencionales, betunes modificados, emulsiones, ligantes sintéticos y mezclas bituminosas en condiciones reales de servicio. 

La capacidad de formular productos específicos para cada obra es uno de los ejes del laboratorio. Un ejemplo concreto es el diseño de un betún para su empleo a baja temperatura y con la incorporación de aditivos rejuvenecedores para un proyecto de rehabilitación de una carretera con un 30% de material fresado incorporado en la mezcla. El ligante se ha desarrollado a medida de manera que el aditivo rejuvenecedor ha permitido restaurar la composición química del betún envejecido y con aditivos de baja temperatura se ha conseguido fabricar la mezcla a 140ºC, 20ºC menos que una mezcla convencional. Los ensayos químicos del betún final confirmaron que la composición se recuperó a niveles equivalentes a la de un betún fresco, con menor envejecimiento durante el proceso de fabricación de la mezcla por la menor temperatura de trabajo y mayor durabilidad del material puesto en obra. 

Además del trabajo de laboratorio, ofrecemos un servicio de Asistencia Técnica y Desarrollo que cubre asesoramiento previo, asistencia en ejecución, diseño de productos a medida y formación. En muchas formulaciones especiales, el diseño del producto es específico para cada obra. 

La regularidad de una autovía bien conservada, la integridad de un firme aeroportuario o la durabilidad de una cubierta industrial responden a una misma cadena de decisiones técnicas: selección de crudo, formulación en laboratorio y ajuste a las condiciones de cada obra. Betunes convencionales, modificados con polímeros, emulsiones, ligantes sintéticos: cada variante responde a una exigencia concreta, a un clima, a un tipo de tráfico o a una infraestructura específica. En cada eslabón de esa cadena está el betún, ese 5% de la mezcla que lo sostiene todo.