Saltar al contenido

Casos de Éxito

Derechos Humanos: Estudio de Impacto en Derechos Humanos Alta Guajira

Mujer colombiana por los derechos humanos

Sísmica 2D Guajira Colombia

Aplicación del proceso de debida diligencia mediante la realización de una evaluación de impactos en derechos humanos

En el desarrollo del proyecto de sísmica en 2D en la Península de la Guajira, en Colombia realizamos una evaluación de impacto en derechos humanos entre finales de 2014 y principios de 2015, como parte del proceso de debida diligencia en derechos humanos. Como resultado de la evaluación identificamos los siguientes elementos sensibles:

Derechos civiles y políticos: 
  • El conflicto armado interno entre el Estado, guerrillas, grupos paramilitares, narcotraficantes y otros grupos ilegales. 
  • El sistema normativo Wayuu, etnia predominante en la zona, que se basa en la solución de las disputas a través de la palabra. 
Derechos económicos, sociales y culturales: 
  • Salud, educación y nivel de vida preocupaban especialmente en esta área de influencia. La mayoría de la población vive en situación de pobreza y el acceso tanto a la alimentación como al agua potable plantea problemas, agravados por el cierre de la frontera con Venezuela. 
Derechos laborales: 
  • Riesgo del ejercicio del derecho de asociación que deriva en violencia contra los sindicalistas. 
  • 42,8% de la población colombiana remunerada por debajo del ingreso mínimo legal. 
  • Bajos niveles de cobertura del sistema de protección social, que sólo cubre aproximadamente al 36% de la población. 
  • Normas de higiene y seguridad en el trabajo aplicadas generalmente en la economía formal pero no en la informal. 
  • Pocas alternativas económicas y productivas a la pesca, el pastoreo y las artesanías, ejes socioeconómicos de la sociedad wayuu. Combinación de lo tradicional con el trabajo asalariado. 
Pueblos indígenas: 
  • Los pueblos indígenas en Colombia siguen encontrando obstáculos para ejercer efectivamente sus derechos colectivos. 
  • El sistema normativo del pueblo wayuu, predominante en la zona, ha sido seleccionado por la UNESCO como patrimonio inmaterial de la humanidad.
  • Los niños wayuu de la Alta Guajira son vulnerables a los problemas de hambre, sed y desnutrición. 
  • La cosmovisión Wayuu es entendida como la convivencia con la naturaleza y el saber mitológico se aprende a través de los relatos transmitidos de generación en generación. 
Grupos vulnerables: tanto la discriminación como la violencia de género son un problema generalizado en Colombia en colectivos como las mujeres, afrodescendientes y colectivo LGTBI en las esferas políticas, sociales y económicas.

Cinco grandes variables

Zona de sequía en Alta Guajira

Tras la evaluación, identificamos 5 factores de impacto en los derechos humanos en la zona:


Escasez de agua: es una preocupación constante en el área de influencia directa del proyecto y se debe principalmente a la sequía que afectaba la región y que provocó que los arroyos estuvieran secos y los animales de cría murieran por la falta de agua. 
Nivel de vida: el desempleo, la dependencia económica de Venezuela para alimentos y combustibles, el alto precio de la gasolina y la deficiencia de las viviendas resultan en una carencia de los productos de primera necesidad y en un aislamiento geográfico y social de las comunidades, agravado por otros problemas como la drogadicción y el alcoholismo. 
Servicios sociales: las escuelas, los centros de salud y las instalaciones de luz eléctrica estaban en mal estado y la mayoría de las comunidades no tenían acceso a la energía eléctrica. Los beneficios de los programas sociales se consideraban nulos y para gran parte de la población afectada sólo beneficiaban realmente a los afines al grupo político de turno. 
Inseguridad y conflictividad: la percepción sobre la seguridad en el área de influencia variaba entre la población pero existía gran preocupación en determinados sectores por el narcotráfico y las bandas criminales (casos de secuestro y extorsión); además, algunas comunidades consideraban insuficiente la presencia de las fuerzas públicas, lo que contribuye a la inseguridad. 
Presencia del Estado: todas las comunidades del área de influencia tenían un profundo sentimiento de abandono por parte del estado y muchos habitantes estaban desilusionados con el gobierno. Las relaciones entre las autoridades estatales locales y las tradicionales Wayuu parecían débiles y el alto costo del transporte en la zona no favorece esa interrelación.

Últimas recomendaciones

El EIDH establece también unas líneas de actuación necesarias para continuar con el respeto de los derechos humanos:

  • Respeto al sistema jurídico wayuu y mantenimiento del pluralismo jurídico. 
  • Mantener el wayunaiiki como idioma oficial en las comunicaciones. 
  • Mantener informadas a las comunidades sobre el avance de los proyectos, incluyendo lo social. 
  • Respeto y participación en las expresiones del a cultura wayuu. 
  • Espacios de participación para la mujer. 
  • Mejora de los canales de comunicación con la administración. 
  • Mantenimiento de la confianza del pueblo indígena, apoyo a los procesos organizativos, respeto mutuo.
 
Consideramos que el respeto por los derechos humanos es uno de los pilares fundamentales de nuestra actividad y que la responsabilidad de respetarlos debe ser la base de nuestro comportamiento en todas nuestras operaciones. Basamos nuestro trabajo en la implementación del marco “proteger, respetar y remediar” establecido por Naciones Unidas a través de la aplicación de los “Principios rectores sobre las empresas y los derechos humanos”: nos comprometemos a respetar y promover los derechos enunciados en la Carta Internacional de Derechos Humanos así como los incluidos en la Declaración de la Organización Internacional del Trabajo relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo.
Contamos, además, con nuestra propia Política de Respeto a los Derechos Humanos para evitar que nuestras actividades o decisiones provoquen consecuencias negativas sobre los derechos humanos y para reparar el daño causado en caso de que se produjeran. Esta política se articula en tres fases: 
  • Debida diligencia en derechos humanos: identificación y evaluación de los potenciales impactos en los derechos humanos antes de emprender una nueva actividad o iniciar una relación comercial.
  • Respeto de los derechos humanos en sus actividades en toda la cadena de valor: empleados, comunidades locales, clientes y socios y relaciones comerciales. 
  • Mecanismos de reclamación: establecer mecanismos de comunicación y queja y reparación eficaces a nivel operacional y consulta a las personas afectadas por las operaciones sobre su diseño y funcionamiento.

Valoración de nuestro impacto

Valoración de nuestro impacto

Esta Evaluación de Impacto en Derechos Humanos se plasmó en las siguientes acciones valoradas de forma especialmente positiva por cada uno de los grupos de interés:

Las Comunidades destacaban la inversión para la gestión del agua, el desarrollo de la consulta previa, el relacionamiento con las comunidades, las conclusiones de acuerdos para la indemnización a los pescadores. Le gustaba expresarse y destacaron nuestro respeto a la libertad de expresión, así como las campañas de salud, oftalmológicas y odontológicas. 

Por su parte, los empleados y empleados de subcontratistas comentaban que tenían fácil acceso para comunicarse con fuerzas de seguridad y agradecen la mejora de la seguridad de los empleados. Además, hablaban de forma positiva sobre sus salarios, los altos estándares en HSE, el acceso a la seguridad social por un empleo formal. También valoraron el desarrollo de consulta previa, mejora de medios de subsistencia de contratistas y redefinición de los costos en los viajes.