El resultado neto de Repsol alcanza los 1.939 millones de euros entre enero y septiembre

Otras informaciones 28/10/2021
  • El resultado neto ajustado, que mide el desempeño de los negocios, se situó en 1.582 millones de euros, con números positivos en todos los segmentos, impulsado por una gestión orientada a la eficiencia, a la vez que la compañía avanzaba en su transformación para alcanzar las cero emisiones netas
  • Repsol obtuvo un resultado neto de 1.939 millones de euros en los primeros nueve meses de 2021, superior al obtenido en el mismo período de 2019, previo a la pandemia. 
  • Gracias a su modelo de negocio integrado y a la puesta en marcha del Plan Estratégico 2021-2025, la compañía pudo aprovechar la mejora de los precios de las materias primas. Hasta septiembre, obtuvo un flujo de caja positivo en todos los segmentos y redujo su deuda neta un 9% respecto al inicio del año. 
  • Este desempeño y la generación de caja derivada del escenario de mayores precios de las materias primas han llevado al Consejo de Administración a proponer a la próxima Junta General Ordinaria de Accionistas una mejora del dividendo en efectivo de un 5%, hasta los 0,63 euros por acción, y una reducción del capital social de 75 millones de acciones, equivalente al 4,9%. 
  • Tras el cierre del trimestre, Repsol actualizó sus ambiciones para acelerar su transición energética, con un incremento de 1.000 millones de euros, hasta el año 2025, en las inversiones destinadas a aumentar la generación eléctrica renovable y la producción de hidrógeno libre de emisiones, e impulsar otras iniciativas bajas en carbono. 
  • Durante los primeros nueve meses del año, Repsol puso en marcha importantes iniciativas de transformación industrial y continuó consolidando su cartera de activos de generación renovable, ámbito en el que avanzó en su expansión internacional con el acuerdo con Hecate Energy en Estados Unidos.

Josu Jon Imaz, Consejero Delegado de Repsol

  • “Estamos logrando recuperar la senda de resultados previa a la pandemia, impulsados por nuestra gestión eficiente y la ejecución del Plan Estratégico, a la vez que avanzamos con firmeza en nuestra transformación para ser neutros en carbono en 2050”. 

28 octubre 2021 - 10:00 CEST | PDF | 279.08 KB

1.582 M€

Resultado neto ajustado positivo en todos los segmentos de negocio

3.371 M€

Flujo de caja operativo positivo en todos los segmentos de negocio

0,63 €/acc.

El dividendo en efectivo mejora un 5%

-642 M€ 

La deuda neta se redujo un 9% entre enero y septiembre, hasta los 6.136 millones de euros

Repsol obtuvo un resultado neto ajustado, que mide específicamente la marcha de los negocios, de 1.582 millones de euros entre enero y septiembre de 2021, periodo en el que comenzó la ejecución de su Plan Estratégico 2021-2025. Las medidas definidas en el Plan, junto con una gestión orientada a la eficiencia, permitieron a la compañía capturar el máximo valor posible y volver a la senda de los resultados previos a la pandemia, en un contexto en el que se observó una clara recuperación de los precios de las materias primas. En paralelo, avanzó con firmeza para lograr sus objetivos de descarbonización, que reforzó con nuevas metas más ambiciosas que marcarán su transformación hacia la neutralidad en carbono en el año 2050. 

El resultado neto ascendió a 1.939 millones de euros entre enero y septiembre de 2021, superior al obtenido en el mismo periodo de 2019 (1.466 millones de euros), último año antes de la crisis del covid-19. El resultado neto ajustado alcanzó una cota similar a la de entonces 2019 (1.637 millones), lo que demuestra la eficacia de la nueva estrategia de Repsol. Además, en el tercer trimestre batió al consenso de los analistas financieros que siguen la actividad de la compañía. 

El modelo de negocio integrado de Repsol fue definitivo para que, junto con la puesta en marcha del Plan Estratégico, la compañía afrontase con éxito un entorno que está superando un escenario de crisis sin precedentes. Todos los segmentos lograron cifras positivas en sus resultados, destacando Exploración y Producción, particularmente influido por la senda alcista de los precios de las materias primas. El área de Química continuó con el desempeño excepcional observado en trimestres anteriores, Renovables incrementó su contribución al Grupo, y los negocios de Movilidad y Aviación mejoraron su comportamiento tras dejar atrás parte de las restricciones a la movilidad derivadas de la crisis sanitaria. 

En lo que se refiere a los precios del crudo y del gas, volvieron en los primeros nueve meses del año a niveles previos a la pandemia, con el Brent cotizando a una media de 67,9 dólares por barril y el Henry Hub, a 3,2 dólares por MBtu. 

En este contexto, la compañía también logró en todos sus segmentos de negocio un flujo de caja operativo positivo, que ascendió a 3.371 millones de euros, y un flujo de caja libre, también positivo en todos sus segmentos, que sumó 1.855 millones. Además, entre enero y septiembre de 2021, Repsol redujo su deuda neta un 9% (642 millones de euros), desde los niveles de diciembre pasado, hasta situarla en 6.136 millones. Por su parte, la liquidez se cifró en 9.948 millones de euros, lo que representa 2,57 veces los vencimientos a corto plazo. 

Durante 2021, la compañía ha reforzado su posición financiera con distintas actuaciones en los mercados de capitales y cuenta ya con una estrategia integral de financiación sostenible, con la que incorpora su hoja de ruta de sostenibilidad a su estrategia de financiación.  

Estas herramientas facilitarán a la compañía avanzar en sus ambiciosos objetivos de descarbonización, tal y como ha hecho, incluso, en el complicado contexto provocado por el covid-19. En este sentido, Repsol dio un paso más el pasado 5 de octubre, incrementando sus objetivos de generación renovable y de reducción de emisiones para acelerar su transformación hasta el año 2030. La compañía anunció además el aumento de la inversión en el periodo 2021-2025 hasta los 19.300 millones de euros, con 1.000 millones de euros adicionales con respecto a lo previsto inicialmente en el Plan Estratégico, para aumentar su generación eléctrica renovable y su producción de hidrógeno libre de emisiones, e impulsar otras iniciativas bajas en carbono. De esta forma, el 35% de las inversiones realizadas por Repsol entre 2021 y 2025 se destinará a iniciativas de bajas emisiones. 

La marcha de los negocios y la generación de caja derivada del escenario de mayores precios de las materias primas han llevado al Consejo de Administración a proponer a la próxima Junta General Ordinaria de Accionistas una mejora del dividendo en efectivo de un cinco por ciento hasta los 0,63 euros por acción, junto con una reducción del capital social, mediante amortización de 75.000.000 de acciones propias, equivalentes a un 4,9% del capital actual de la compañía. 

Con este fin, el Consejo de Administración ha acordado implementar un Programa de Recompra de acciones por hasta 35.000.000 de títulos, representativas del 2,29% del capital social de Repsol. 

Además, el Consejo de Administración tomó conocimiento, en su reunión del día 27 de octubre de 2021, de la renuncia presentada por D. José Manuel Loureda Mantiñán a su cargo de Consejero y, en consecuencia, de vocal de las Comisiones de Retribuciones y de Sostenibilidad.


Sólida recuperación de la senda de resultados y mayor ambición en transición energética en los negocios

En los primeros nueve meses de 2021, los negocios de Repsol recuperaron con solidez su senda de resultados previa a la pandemia, en un entorno que volvía a mostrar cifras propias de años previos a la crisis sanitaria global. La compañía desarrolló las medidas establecidas por el Plan Estratégico 2021-2025 para maximizar la rentabilidad y, en paralelo, avanzó en la transición energética de sus negocios, con nuevos proyectos y objetivos para acelerar su transformación.

El área de Exploración y Producción obtuvo un resultado de 1.063 millones de euros entre enero y septiembre de 2021, con el que superó el resultado neutro del mismo periodo del ejercicio anterior y también los 864 millones de 2019. El área se impulsó a partir de su eficiencia y la optimización de sus operaciones y costes, que permitieron obtener el mayor valor posible del incremento de los precios de las materias primas de referencia internacional. La cotización del crudo Brent mejoró un 65% y el Henry Hub aumentó un 68%. 

La producción media de los nueve primeros meses del año fue de 576 mil barriles equivalentes de petróleo al día. En lo relativo a la exploración de hidrocarburos, la compañía sumó en el periodo tres nuevos éxitos, en Indonesia, México y Bolivia. En este último país, en el pozo Boicobo Sur-X-1ST, halló volúmenes de hidrocarburos que constituyen alrededor de 1 TCF de recursos estimados.  

Durante el año, la compañía ha vendido sus activos de Exploración y Producción en Malasia y del bloque 46 CN, en Vietnam, además de su participación en la joint venture Arog, en Rusia. Con estas operaciones, que se unen al fin de la producción de petróleo en España y de la actividad exploratoria en varios países, el negocio avanza en su objetivo estratégico de enfocarse en las áreas geográficas donde cuenta con mayores ventajas competitivas, concentrando su presencia en 14 países y priorizando el valor sobre el volumen. 

Para lograr que su actividad, esencial para la sociedad, sea más sostenible, Exploración y Producción tiene el objetivo de reducir la intensidad de sus emisiones de CO2 en un 75% en el periodo 2021-2025. La captura y almacenamiento de carbono tendrán un papel fundamental en el desarrollo de nuevos proyectos, con proyectos como el de Sakakemang, en Indonesia, que se encuentra entre los más grandes del mundo de su tipo. 

El área Industrial alcanzó un resultado de 339 millones de euros en los nueve primeros meses del año, un 48% superior a los 229 millones del mismo periodo de 2020. El negocio de Química tuvo un desempeño excepcional, mientras que, por su parte, Refino siguió viéndose impactado por los efectos de la pandemia y por paradas realizadas para adecuar las operaciones al entorno de baja demanda y márgenes.  

Los complejos industriales de Repsol están poniendo en marcha importantes inversiones y proyectos que demuestran cómo la descarbonización, abordada desde la neutralidad tecnológica, puede garantizar el futuro y la rentabilidad de estas instalaciones, asegurando empleo y promoviendo riqueza para su entorno.  

La compañía está adaptando sus instalaciones para utilizar múltiples residuos de diferentes orígenes como materias primas para convertirlos en combustibles y materiales más sostenibles, tal y como ha hecho recientemente su refinería de A Coruña, que por primera vez ha procesado aceite de fritura para fabricar hidrobiodiésel. La ambición de Repsol es utilizar tres millones de toneladas anuales de residuos y mitigar más de siete millones de toneladas de CO2 al año en 2030. También para ese año, la compañía tiene el objetivo de producir 2 millones de toneladas de combustibles bajos en carbono.  

Para lograr estas metas, en 2023 está prevista la puesta en marcha de la planta de biocombustibles avanzados de Cartagena, la primera de este tipo en España. Durante los primeros nueve meses de este ejercicio se ha avanzado en los preparativos para el inicio de la construcción de esta instalación, que evitará la emisión a la atmósfera de 900.000 toneladas de CO2 al año. Repsol también cuenta con planes de inversión para el resto de sus complejos industriales, como los anunciados para Tarragona, principalmente para proyectos de economía circular, o Puertollano, donde invertirá en descarbonización y economía circular. 

Otro de los pilares de la compañía para avanzar hacia una industria más sostenible es la producción de hidrógeno renovable. Repsol se ha fijado la ambición de ser líder en este ámbito en la Península Ibérica y tener una posición relevante en el mercado europeo. La compañía, que presentó en octubre su estrategia de hidrógeno, anunció el pasado mes de julio su intención de alcanzar en 2025 una capacidad de generación equivalente a 552 MW y llegar a 1,9 GW en 2030, con una inversión prevista de 2.549 millones de euros.  

La compañía ha anunciado la instalación de plantas de electrolizadores en las inmediaciones de sus centros industriales, entre los que destacan los electrolizadores de 100 y 150 MW que se situarán en las refinerías de Cartagena, Tarragona y Bilbao, donde también pondrá en marcha en el segundo semestre de 2022 el primer electrolizador del País Vasco.

Además, ha dado pasos en otros proyectos de este ámbito, como la puesta en marcha del Corredor Vasco del Hidrógeno, BH2C, en el que participan unas 130 organizaciones. Con una inversión de más de 1.300 millones de euros hasta 2026, esta iniciativa generará más de 1.340 puestos de trabajo directos y 6.700 indirectos. Repsol también impulsa, junto a otras entidades, el Valle del Hidrógeno de Cataluña (H2ValleyCat) y el Valle del Hidrógeno Verde de la Región de Murcia. En octubre, la compañía formalizó una alianza con EDP para promover conjuntamente la producción de hidrógeno renovable en la Península Ibérica.

El negocio de Química tuvo un comportamiento excelente entre enero y septiembre de 2021, impulsado por una sólida demanda y unos fuertes márgenes internacionales, que llegaron a tocar máximos históricos en el segundo trimestre del año. Al mismo tiempo, continuó su apuesta por una química eficiente, con productos más sostenibles, de alto valor añadido y enfocados a la economía circular. En este sentido, Repsol, que prevé invertir en este negocio 1.500 millones de euros en el periodo 2021-2025, tiene el objetivo de reciclar el equivalente al 20% de su producción de poliolefinas en 2030. 

La compañía anunció el 18 de marzo la construcción en Puertollano de la primera planta de España de reciclado químico de espuma de poliuretano, componente principal de colchones, sofás y asientos para vehículos, entre otros usos. Adicionalmente, el 27 de abril, se unió al proyecto para la instalación de la Ecoplanta Molecular Recycling Solutions, una nueva factoría que procesará unas 400.000 toneladas de residuos sólidos urbanos no reciclables y que se construirá en Tarragona.

Además, el 9 de julio anunció el proyecto de ampliación de su complejo industrial de Sines (Portugal), donde invertirá 657 millones de euros para construir dos plantas de materiales poliméricos 100% reciclables, que podrán utilizarse para aplicaciones de la industria farmacéutica, automotriz y alimentaria. Las nuevas unidades estarán operativas en 2025 y convertirán al complejo de Sines en uno de los más avanzados de Europa.

El área de Comercial y Renovables alcanzó un resultado de 397 millones de euros, un 20% por encima de los 332 millones del mismo periodo del ejercicio anterior. Las áreas de Movilidad y Aviación mejoraron su comportamiento, una vez superadas las férreas restricciones a la movilidad que se vivieron en gran parte del mundo en 2020, a lo que se añadió un buen desempeño de Renovables y Generación Baja en Carbono. 

La compañía continuó reforzando en los primeros nueve meses de 2021 su apuesta por una movilidad más sostenible, sirviéndose de la digitalización y poniendo al cliente en el centro de sus decisiones. En el ámbito de la recarga eléctrica, anunció que contará con más de 1.000 puntos públicos de recarga en España a finales de 2022, y puntos de recarga rápida o ultrarrápida cada 50 kilómetros en las principales rutas del país.

Por otro lado, el 30 de septiembre se completó  acordó la venta de su negocio de carburantes en Italia, en línea la venta del negocio de carburantes en Italia, en línea con su estrategia de focalización en las áreas geográficas con mayores ventajas competitivas.

Para profundizar en su estrategia digital, Repsol alcanzó el 100% de Klikin, startup junto con la que ha impulsado Waylet, su aplicación de pago y fidelización que cuenta con más de dos millones de usuarios. La digitalización es también un factor muy relevante en la relación con los clientes de servicios energéticos para el hogar. La compañía lanzó en mayo Vivit, una aplicación móvil que centraliza la gestión de estos productos y que, junto con Waylet, contribuirá al objetivo estratégico de contar con ocho millones de clientes digitales en 2025. Antes de final de año, Repsol lanzará su nuevo programa de fidelización transversal que dará lugar a la primera comunidad de este tipo en España.

En 2021, Repsol ha sido la única gran comercializadora de España, por volumen de clientes, que ha obtenido la Etiqueta A de la CNMC, que garantiza que la electricidad que suministra tiene un origen 100% renovable. En marzo, la compañía anunció la adquisición de la mayoría de la empresa comercializadora de electricidad y gas Gana Energía, que opera exclusivamente de forma online y cuenta en la actualidad con 40.000 clientes, aproximadamente, a los que suministra energía 100% renovable.

Otra de las soluciones energéticas promovidas por Repsol para avanzar en la transición energética es la generación distribuida. La compañía prevé terminar el año con más de 300 instalaciones solares en sus estaciones de servicio y más de 180 comunidades solares a través de Solmatch, uno de sus productos para este ámbito. Adicionalmente, en mayo lanzó Ekiluz, orientada a organizar cooperativas ciudadanas de generación renovable de entre 1 MW y 5 MW. 

En lo que se refiere a la generación de energía eléctrica renovable, uno de los pilares de la descarbonización de Repsol, la compañía ha actualizado los objetivos de capacidad instalada en 2030 hasta alcanzar los 20 GW, lo que supone un incremento del 60% frente a la meta anterior. En 2025, la capacidad instalada aumentará hasta 6 GW, desde los 1,7 GW con los que Repsol prevé terminar este año.

La compañía planea continuar con el crecimiento orgánico de este negocio gracias al desarrollo de una cartera de proyectos en operación y desarrollo en países OCDE, reforzada tras la joint venture suscrita en Chile con Ibereólica Renovables en 2020, y la adquisición el 13 de mayo de 2021 del 40% de la compañía Hecate Energy en Estados Unidos, especializada en el desarrollo de proyectos fotovoltaicos y de almacenamiento de energía. Con sede en Chicago, Hecate Energy cuenta con una cartera de proyectos renovables y de almacenamiento en desarrollo de más de 40 GW.

En relación con los proyectos de Repsol e Ibereólica Renovables en Chile, destaca la finalización de la construcción de su primer parque eólico conjunto, Cabo Leones III, que cuenta con una capacidad instalada de generación renovable de 188,1 MW.

En lo que respecta a los proyectos renovables que Repsol desarrolla en España, durante los primeros nueve meses del ejercicio tuvieron lugar varios hitos, como la inauguración el 21 de junio de Kappa, su primer complejo fotovoltaico. Además, comenzó la producción de energía eléctrica en Valdesolar, su principal planta fotovoltaica en España, con 264 MW de potencia instalada y ubicada en el municipio extremeño de Valdecaballeros (Badajoz). Asimismo, la compañía inició en mayo las obras de Delta II, en Aragón, su mayor proyecto renovable hasta la fecha, que tendrá una capacidad total de 860 MW. 

En el ámbito de la digitalización, otro de los pilares para la transformación de Repsol, la compañía anunció a finales de junio que comercializará, junto a Accenture, su plataforma de big data e inteligencia artificial ARiA. Esta plataforma servirá para ayudar a otras empresas a acelerar el uso del big data y desplegar la inteligencia artificial a escala. ARiA ha contribuido de forma directa a la consecución de parte de los objetivos del Programa Digital de Repsol, que ha obtenido retornos superiores a 330 millones de euros en 2020, de los cuales 150 millones son específicos por el uso de datos, analítica e inteligencia artificial. En el ejercicio 2021 está previsto que los retornos del Programa Digital alcancen los 500 millones de euros.

Asimismo, Repsol, junto a otras cinco grandes compañías, ha creado IndesIA, el primer consorcio de economía del dato e inteligencia artificial de la industria en España, con vocación europea y voluntad de integrar a otras empresas y sectores. Precisamente, hace unos días se incorporaron a este consorcio Airbus y Ferrovial.

Este documento contiene información y afirmaciones o declaraciones que constituyen estimaciones o proyecciones de futuro sobre Repsol como, entre otras, las magnitudes financieras y operativas sobre el ejercicio 2021 o siguientes. Dichas estimaciones o proyecciones pueden incluir declaraciones sobre planes, objetivos y expectativas actuales, incluyendo declaraciones en relación con tendencias que afecten a la situación financiera de Repsol, ratios financieros, resultados operativos, negocios, estrategia, concentración geográfica, volúmenes de producción y reservas, gastos de capital, ahorros de costes, inversiones y políticas de dividendos. Dichas estimaciones o proyecciones pueden incluir también asunciones sobre futuras condiciones de tipo económico o de cualquier otro tipo, tales como los futuros precios del crudo u otros precios, márgenes de refino o marketing y tipos de cambio. Las estimaciones o proyecciones de futuro se identifican generalmente por el uso de términos como “espera”, “anticipa”, “pronostica”, “cree”, “estima”, “aprecia” y expresiones similares. Dichas declaraciones no constituyen garantías de un futuro cumplimiento, precios, márgenes, tipos de cambio o de cualquier otro suceso, y se encuentran sujetas a riesgos significativos, incertidumbres, cambios y otros factores que pueden estar fuera del control de Repsol o que pueden ser difíciles de prever. Entre tales riesgos e incertidumbres están aquellos factores y circunstancias identificadas en las comunicaciones y los documentos registrados por Repsol y sus filiales en la Comisión Nacional del Mercado de Valores en España y en el resto de autoridades supervisoras de los mercados en los que se negocian los valores emitidos por Repsol y/o sus filiales. 

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Alguno de los recursos mencionados no constituye a la fecha reservas probadas y serán reconocidos bajo dicho concepto cuando cumplan con los criterios formales exigidos por el sistema SPE/WPC/AAPG/SPEE/SEG/SPWLA/EAGE Petroleum Resources Management System” (SPE-PRMS) (SPE – Society of Pretroleum Engineers).

En octubre de 2015, la European Securities Markets Authority (ESMA) publicó las Directrices sobre Medidas Alternativas de Rendimiento (MAR) de aplicación obligatoria para la información regulada que se publique a partir del 3 de julio de 2016. La información y desgloses relativos a las MAR utilizados en este documento se actualizan trimestralmente en la página web de Repsol.

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