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Capacidades diferentes, un valor añadido

En España, casi cuatro millones de personas tienen algún tipo de discapacidad. Pero sólo un 40% de los demandantes de empleo de este colectivo tienen trabajo. Aunque se han dado pasos importantes, queda un largo camino por recorrer hasta alcanzar una igualdad de oportunidades real.
Personas con capacidades diferentes
Han pasado casi tres décadas desde la entrada en vigor de la ley que obliga a las empresas de más de 50 empleados a reservar un 2% de sus puestos de trabajo para personas con discapacidad. Desde entonces, la sociedad ha ido evolucionando y hoy día nadie discute el derecho de este colectivo a una plena participación en todas las esferas de la vida social. 
 
En el ámbito del empleo, este objetivo implica cambios en la cultura de las empresas para convertir las capacidades diferentes en un valor, y las plantillas en un reflejo de la sociedad a la que pertenecen.

Discapacidad y mercado de trabajo

Persona con capacidades diferentes
Los estudios sobre la situación laboral de la población con discapacidad en España muestran un colectivo con grandes dificultades para incorporarse al mercado de trabajo. Las tasas de paro rondan el 60%, la mitad de estos desempleados son de larga duración y la gran mayoría de quienes están en activo tienen contratos temporales y ocupan puestos de baja cualificación. 
 
También hay datos más alentadores. Según el Informe del Mercado de Trabajo Estatal 2010 del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), en el último quinquenio se ha duplicado el número de demandantes de empleo de este colectivo y los contratos a personas con discapacidad aumentan a un ritmo superior al del conjunto del mercado laboral.  
 
El cumplimiento de la legislación se va extendiendo poco a poco. A finales de 2008 el gobierno presentó la Estrategia Global de Acción para el Empleo de Personas con Discapacidad 2008-2012, que pretende que la totalidad de las empresas obligadas a reservar cuotas para este colectivo las asuman íntegramente.

El compromiso de Repsol

Repsol se encuentra entre las empresas españolas con un compromiso más ambicioso en este campo. Desde la puesta en marcha en  2005 del Programa de Integración de Personas con Capacidades Diferentes, la compañía ha pasado de 131 empleados con discapacidad a los 360 que trabajan en la actualidad en las diferentes empresas del Grupo Repsol en España, el 22% de ellos en puestos técnicos cualificados. A esto hay que añadirle otras 103 personas mediante contratación indirecta.
 
El Programa está impulsado por la alta dirección y cuenta con el pleno respaldo de los sindicatos. De su seguimiento se encarga un Comité de Diversidad y Conciliación integrado por directivos de la compañía, en el que participa de forma explícita un grupo de trabajo de capacidades diferentes.
 
“Este Programa ha supuesto un cambio cultural muy importante en la Compañía” afirma Marisol Pérez Picarzo, coordinadora del programa. Mas allá de la obligación legal, “implica una apuesta firme por la gestión de la diversidad en la empresa, como elemento favorecedor de la competitividad y del respeto por los derechos de la persona”.
 
También se está realizando un importante esfuerzo de preparación y sensibilización entre la plantilla. Este año 2011, más de 4.900 trabajadores del área industrial y 1.600 de las oficinas centrales recibirán formación “para convivir con normalidad con la incorporación de personas con discapacidad”, continúa Marisol Pérez Picarzo.  
 
La empresa ha editado también un Libro blanco, titulado De las palabras a los hechos, para poner su experiencia a disposición de “cualquier empresa  y organización que quiera seguir nuestros pasos”.
360 personas con discapacidad trabajan en la actualidad en las diferentes empresas del Grupo Repsol en España, el 22% de ellos en puestos técnicos cualificados

De las palabras a los hechos

Entre los procesos que se han puesto en marcha destaca el análisis de todos los puestos de trabajo para establecer qué perfil de trabajador puede desempeñarlos y qué adaptaciones son necesarias. Esta labor se ha hecho en colaboración con entidades expertas, como la ONCE o Paideia. “Nuestro objetivo es apostar por la igualdad de oportunidades y la normalización, y la clave está en la adecuación puesto–persona”, prosigue Marisol Pérez Picarzo. 
 
También se han realizado estudios ergonómicos y de prevención de riesgos laborales, cambios en las metodologías de selección de personal, cursos de formación ocupacional, pequeñas modificaciones en mobiliario, equipos y  maquinas vending y adaptaciones arquitectónicas en los servicios, cafeterías, rampas, etc.

Atención a cada tipo de discapacidad

Fundación Bobath
Pero el colectivo de personas con capacidades diferentes es muy heterogéneo y la experiencia de Repsol también demuestra la necesidad de establecer fórmulas laborales diferenciadas para atender a esta diversidad. Para ello se han diseñado unos itinerarios de inserción adaptados a los requisitos de las distintas empresas del Grupo Repsol y a los diferentes tipos de discapacidad.   
 
“Los procesos de integración de personas con discapacidad intelectual se realizan utilizando la metodología del empleo con apoyo. El trabajador cuenta con el soporte de un preparador laboral que facilita en todo momento su proceso de incorporación”, explica Marisol Pérez.  
 
La Fundación Repsol, que también desarrolla una importante labor para promover la inclusión de este colectivo, colabora con la Fundación Bobath para proporcionar formación profesional a jóvenes afectados de parálisis y daño cerebral. 
 
Enrique Martín, de 27 años, fue uno de los participantes en este programa: “Tras sufrir un daño cerebral, tuve la oportunidad de estudiar un módulo de FP de Gestión Administrativa, el cual no dudé en cursar. Al finalizar, tuvimos que hacer prácticas en una empresa, y en mi caso fue en Repsol”. 
 
Ahora Enrique Martín lleva un año trabajando como administrativo en la Dirección General de Personas y  Organización de Repsol y su balance no puede ser más positivo: “Me siento valorado no, valoradísimo. No voy a negar que fue costoso, pero con ganas y esfuerzo, se puede conseguir todo”.

Nuevas metas

Repsol se ha marcado ahora el objetivo de reforzar el Programa de Integración en toda el área industrial. “En el año 2010 finalizamos el análisis de puestos”, prosigue  Marisol Pérez, “y este año hemos empezado a incorporar candidatos con capacidades diferentes en todas nuestras refinerías y complejos industriales, así como en la fábrica de General Quimica en Alava”.
 
El Programa de Integración no se limita sólo a España, también está en funcionamiento en Argentina, Ecuador, Perú y  Portugal y se están impulsando acciones para integrar en la plantilla a personas con capacidades diferentes en Brasil, EE.UU. y Venezuela. “Tenemos un gran reto por delante”, afirma Marisol Pérez.
Última actualización: octubre 2011