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La huella hídrica es un indicador medioambiental que mide el volumen de agua dulce que se necesita para fabricar los productos y servicios que la sociedad demanda. Permite conocer la magnitud del impacto generado por las actividad humana y contar con datos objetivos. Así, se pueden tomar decisiones más sostenibles para disminuir el consumo de agua y aumentar la eficiencia hídrica.

El concepto de huella hídrica fue acuñado en el año 2002 por los investigadores de la Universidad de Twente (Países Bajos) A. Hoekstra y M. Mekonnen.  Actualmente, según el ranking de naciones que elabora la organización Water Footprint Network, los cinco países con mayor huella hídrica del mundo per cápita son: 

  1. Mongolia: 10.000 litros de agua al día por persona
  2. Níger: 9.600 litros
  3. Bolivia: 9.500 litros
  4. Emiratos Árabes Unidos: 8.600 litros
  5. Estados Unidos: 7.800 litros

Según organismos oficiales, en España, los sectores productivos más destacados  en las diferentes comunidades autónomas (agricultura, ganadería, selvicultura, industria, etc.) suponen un uso de agua “intenso”, alcanzando la cifra de 6.700 litros al día por persona.

Para realizar este cálculo, se ha tenido en cuenta la huella hídrica interna (el uso de agua para producir bienes y servicios consumidos por los habitantes) y la huella hídrica externa (el agua de bienes y servicios que se ha utilizado en otros países para producirlos).

¿Cómo se calcula la huella hídrica?

No existe una fórmula matemática que se pueda aplicar a todas las casuísticas para saber cuál es la huella hídrica de un consumidor individual, producto o servicio o zona geográfica concreta. En función del cálculo que se desea realizar y del sector de actividad que se trata, se aplican principalmente dos metodologías.

una bombilla con una puesta de sol de fondo

Por un lado, la metodología de la Water Footprint Network se basa en el cálculo del agua que se ha utilizado (incluyendo la necesaria para diluir los vertidos hasta los niveles estándar de calidad). En este caso, se distinguen los tres tipos de huella hídrica vistos anteriormente: azul y verde para contabilizar el consumo de agua y gris para calcular el nivel de contaminación.

Por otro lado, la metodología de la norma ISO 14044 es una herramienta ambiental que evalúa el impacto que tiene un producto, envase o proceso durante todo su ciclo de vida. Y se divide en 4 fases:

  1. Definición del objetivo y alcance.
  2. Análisis de inventario de la huella de agua.
  3. Evaluación del impacto de la huella de agua.
  4. Interpretación de los resultados.

Sea cual sea la metodología elegida para calcular el gasto de agua, es muy importante revisar cada eslabón de la cadena de producción y de suministro para que los resultados sean lo más objetivos posibles. Gracias a estos cálculos, se obtiene una representación realista que permite tomar acciones concretas para hacer un uso más sostenible.  

Cómo reducir la huella hídrica

¿Te preocupa el ahorro de agua? Acciones fáciles de llevar a cabo como cerrar el grifo o reducir el desperdicio de alimentos están al alcance de todos y pueden bajar notablemente la huella hídrica. Como consumidores podemos adoptar una serie de hábitos sencillos para rebajar el consumo de agua en todos los ámbitos de nuestra vida.

una bombilla con una puesta de sol de fondo

Consejos para disminuir la huella hídrica como consumidor individual:

  • Reducir la cantidad de agua en las duchas y cerrar el grifo durante el enjabonado de manos o cuerpo, el cepillado de dientes o el afeitado. También se pueden instalar cabezales de ducha, inodoros y grifos ecológicos que regulan el caudal del agua.
  •  Apostar por la eficiencia hídrica. Elegir electrodomésticos certificados como eficientes para el hogar y encenderlos solo cuando su carga esté completa.
  • Optar por el consumo responsable y una alimentación más sostenible, rica en frutas y vegetales, y reducir el desperdicio de alimentos.
  • Consumir productos reciclados
una bombilla con una puesta de sol de fondo

Consejos para disminuir la huella hídrica en las empresas:

  • Contar con un sistema de calidad medioambiental.
  • Fomentar el reciclaje, la reutilización y los principios de la economía circular
  • Digitalizar procesos para evitar el uso del papel.
  • Trabajar con proveedores comprometidos con la reducción de la huella hídrica.
  • Realizar campañas de concienciación para asegurar la participación de todos los trabajadores de la empresa. 
Gráfica gestión del agua

Repsol y la gestión del agua

En Repsol sabemos que el agua es un recurso esencial para la vida y por eso estamos comprometidos con la gestión eficiente del mismo, la prevención de los riesgos y la minimización de los impactos. Además, también trabajamos por reducir nuestra huella de carbono y fomentamos la transición energética. 

Utilizamos la herramienta Repsol Water Tool (RWT), que nos permite evaluar los riesgos asociados al agua e identificar aquellos negocios e instalaciones en los que es necesario realizar un mayor esfuerzo en la gestión y las necesidades de actuación que son prioritarias.