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Casos de Éxito

Comunidades y desarrollo local: Monitoreo socioambiental

Trabajadores en la selva hacen un estudio socioambiental

Impulso al desarrollo social

Abordamos nuestras relaciones con las comunidades locales desde diversos enfoques como el monitoreo socioambiental

¿Qué es y en qué consiste el Monitoreo Socioambiental?

Las comunidades son protagonistas en los procesos de decisión de los proyectos que se realizan en las zonas de influencia de las empresas extractivas. En muchos casos, la ejecución de estas actividades afecta los componentes socio-ambientales de los territorios donde viven los pueblos indígenas originarios y comunidades campesinas, provocando sobre ellos impactos directos e indirectos. 

El Monitoreo Socioambiental es una herramienta que sirve para hacer seguimiento permanente a los trabajos a través de la observación, medición de indicadores (económicos, sociales, culturales y ambientales), evaluaciones de variaciones de los aspectos y condiciones ambientales producidos por alguna actividad obra, proyecto o servicio.

El monitoreo es el registro periódico de observaciones sobre el desarrollo o estado de un proceso o situación de interés a través del tiempo y en un área determinada a fin de determinar si el proceso o situación está cambiando.
 

Por tanto, como práctica habitual, se han incorporado estos procesos en la actividad extractiva, los que comienzan con una consulta pública promovida por el Estado y que implica a la comunidad desde un comienzo. De aquí surge una planificación de actividades para evaluar y mitigar los impactos y, de alguna forma, contribuir al desarrollo económico y social de las zonas de influencia, que repercute en el desarrollo social del país. Los monitoreos socioambientales se distinguen por contar con:

  • Diálogo permanente entre empresa y organización indígena. 
  • La decisión compartida de realizar las actividades en el marco de una planificación participativa. 
  • El respeto de la empresa por la visión de desarrollo propia de la comunidad. 
  • La capacitación de un equipo de monitores socioambientales, que tendrán una labor de vigilancia del cumplimiento de los acuerdos.

Una experiencia en la que ganamos todos

 Una experiencia en la que ganamos todos

El monitoreo socioambiental se desarrolló en cuatro municipios y cinco capitanías guaraníes zonales, en Bolivia. “Fue importante observar que durante todo el proceso de ejecución de la sísmica, los derechos de los indígenas fueron respetados y sus opiniones consideradas en el diseño y planificación de las actividades”, dijo Lorena Terrazas, coordinadora de Pazinde. 

Esto fue ratificado por el testimonio que brindó el representante de los territorios locales e integrante del grupo de monitores, Vicente Ferreyra. Reconoció que durante los dos años que duró el proceso hubo momentos tensos y de discusión con la empresa, la que “respetó la posición de nuestro pueblo” y recordó que hubo fuertes llamadas de atención para empleados de las empresas contratistas, algunos de los cuales también fueron retirados. Incluso integrantes de las comunidades guaraníes, porque “no se puede permitir que ellos no cumplan con las reglas”. 

Los resultados fueron positivos y más allá de los problemas circunstanciales que se registraron, se logró una coordinación en diferentes niveles y “hoy puedo decir que empezamos bien, terminamos bien”, dijo el dirigente quien destacó el respeto por el territorio y los usos y costumbres de la nación guaraní. 

Diego Román, Director de la Unidad de Negocios de Bolivia destaca que el éxito en este proceso refleja la manera de actuar de nuestra compañía, enmarcada en políticas y normas que hacen énfasis en establecer relaciones de largo plazo con la comunidad y detectar y mitigar riesgos permanentemente, en un proceso de debida diligencia. 

Marco Mendoza, uno de los autores del estudio, destaca el grado de participación de la comunidad guaraní y el respeto de la empresa hacia sus organizaciones representativas. “Aquí se ha demostrado que es posible un diálogo y que se puede trabajar dejando de lado la confrontación. Es un reconocimiento de los pueblos indígenas y hay que destacar la participación de la mujer en este proceso”, dijo. Además, está convencido de que este tipo de prácticas constituye un camino para la sostenibilidad empresarial.

Capacitación comunitaria para jóvenes

El monitoreo socioambiental incorporó a representantes -en su mayoría jóvenes- de cinco capitanías zonales, que fueron previamente capacitados para poder realizar una tarea técnica adecuada, orientada a fiscalizar el cumplimiento de los compromisos asumidos por la empresa en el momento de la formulación del proyecto. 

Lorena Terrazas asegura que esta experiencia fortalece la capacidad de organización de las comunidades y el involucramiento de nuevos actores que se transforman en líderes, cuyo aporte desde la visión y seguimiento local, permite introducir elementos correctivos y asegurar la ejecución de estos proyectos, mitigando su impacto medio ambiental.  

El trabajo de campo se inició en 2013 y concluyó en 2015. Al finalizar los trabajos de sísmica, se hizo el cierre del proceso y la firma del acta de conformidad por parte del CCCH, después de que los monitores corroboraran que la empresa cumplió con los trabajos de remediación y las acciones necesarias para mitigar el impacto de una actividad extractiva que permitió vislumbrar nuevos horizontes de desarrollo en el Área de Contrato Caipipendi. 

Hoy el monitoreo socioambiental indígena es una práctica habitual del CCCH y Repsol la está extendiendo a los municipios. Además, la experiencia de la compañía sirve de base para un manual que se está elaborando para el sector.