Una planta de Repsol en EEUU

Negocio y Estrategia

Repsol acelera su vocación atlántica en Estados Unidos 

Estados Unidos se ha convertido en una de las geografías clave para Repsol. La compañía concentra allí una parte relevante de su inversión hasta 2028, con proyectos de exploración y producción en Alaska, Texas, Pensilvania y el Golfo, y una cartera renovable que ya supera los 3.000 MW en operación y construcción En un contexto energético más exigente, la presencia en el país aporta escala, diversificación y capacidad de generación de caja. 

Estados Unidos ocupa un lugar cada vez más relevante la hoja de ruta de Repsol. Este país ofrece recursos energéticos, capacidad tecnológica y un marco favorable para proyectos de largo plazo. Para Europa, la relación energética transatlántica se ha reforzado como elemento de seguridad de suministro. Para Repsol, esta presencia permite diversificar su cartera de activos de petróleo y gas, operar en cuencas conocidas y combinar negocios capaces de generar caja con nuevas inversiones en renovables. 

Esa conexión es importante para entender la estrategia. Los activos de exploración y producción de mayor calidad aportan ingresos y flexibilidad financiera. Esa capacidad ayuda a sostener nuevas inversiones, mantener la retribución al accionista y avanzar en proyectos de bajas emisiones sin perder disciplina inversora. En Estados Unidos, esa lógica se traduce en una cartera que combina petróleo y gas, generación renovable, almacenamiento y nuevas oportunidades en captura y almacenamiento de carbono.

La presencia de Repsol en el país norteamericano tiene ya una dimensión amplia: activos de exploración y producción en Texas, Pensilvania, Alaska y el Golfo; más de 3.000 MW renovables en operación y construcción; actividad de comercialización y trading de crudo, productos y gas natural; casi 800 empleados, y más de 24.000 millones de dólares invertidos desde 2008. La compañía también avanza en su primer proyecto de captura y almacenamiento de carbono frente a la costa de Texas. 

Repsol en EE. UU., de un vistazo

Inversión, empleo y capacidad renovable en una geografía clave 

34%

de la inversión de Repsol entre 2026 y 2028 

Casi 800 

empleados 

+24.000 

M$ 

invertidos desde 2008 

+3.000 

MW

renovables en operación y construcción 

En total, Repsol prevé destinar a este mercado el 34% de su inversión entre 2026 y 2028, dentro de un plan global de entre 8.500 y 10.000 millones de euros. 

En los últimos años, el negocio de Exploración y Producción (Upstream) ha focalizado sus esfuerzos en mejorar su cartera de activos, aumentar la calidad y la rentabilidad de los barriles producidos y reducir la intensidad de carbono de sus operaciones. Para ello, ha disminuido su exposición geográfica de 18 a 10 países, concentrando las operaciones en zonas con mayores ventajas competitivas y posibilidades de crecimiento. 

Uno de los países donde Repsol está centrando su actividad de Upstream es Estados Unidos, que concentra cerca del 80% de la inversión neta destinada a este negocio. El desarrollo de proyectos en Alaska, la explotación de recursos no convencionales y los activos en el Golfo de América impulsarán un crecimiento que llevará a EE.UU. a generar cerca del 40% de la producción neta en 2028, que oscilará entre 580.000 y 600.000 barriles equivalentes de petróleo al día. 

Uno de los proyectos más relevantes es Pikka, en el North Slope de Alaska, uno de los mayores descubrimientos en tierra en Estados Unidos de las últimas décadas. Repsol y Santos iniciaron en mayo de 2026 la producción de este activo, descubierto por la compañía española, en el que Repsol tiene una participación del 49%. La producción prevista alcanza los 80.000 barriles brutos diarios en el tercer trimestre de 2026. A este desarrollo le seguirán nuevas fases, previstas de forma secuencial, que permitirán mantener y aumentar el nivel de producción.

Este hito refuerza el compromiso a largo plazo de Repsol con el desarrollo energético en Estados Unidos y, especialmente, en Alaska, donde ha ido construyendo una posición destacada en la última década.

Pikka es el primer proyecto de Repsol en entrar en producción en el área del North Slope, donde ha sido pionera en el descubrimiento de la formación Nanushuk. La producción de este activo equivaldrá al 19% de la producción actual en Alaska.

El Golfo de América es otro de los polos de actividad de Repsol en Estados Unidos, junto con los activos no convencionales de Marcellus, en Pensilvania, y Eagle Ford, en Texas.

En 2025, la compañía inició la producción de Leon-Castile, un desarrollo de aguas profundas frente a la costa de Luisiana. El proyecto utiliza la plataforma flotante Salamanca, reacondicionada para esta operación, lo que permite reducir en un 87% las emisiones estimadas frente a la construcción de una unidad nueva.

En paralelo, Repsol prevé optimizar la producción de Marcellus y Eagle Ford continuando con el desarrollo de dos activos que representan casi un tercio de la producción total, con unas inversiones anuales previstas superiores a los 400 millones de euros.

Estos desarrollos junto con el dominio minero exploratorio que se ha visto recientemente ampliado tras la obtención de nuevas áreas en Alaska (tanto en territorio federal como estatal) y en Golfo de América, completan su cartera de exploración y producción en el país.

mapa de estados unidos con puntos clave

En el negocio de renovables, Repsol cuenta con una amplia cartera de iniciativas de cerca de 14.000 Mw para aprovechar futuras oportunidades asociadas al aumento de la demanda eléctrica.

Además, mantiene una estrategia de crecimiento selectivo en Estados Unidos, centrada en aquellos proyectos que ofrecen mayores perspectivas de rentabilidad y un entorno regulatorio favorable. Este enfoque le permite reforzar su presencia en generación baja en carbono y almacenamiento energético, con una exposición de capital equilibrada.

En mayo, Repsol inició la operación comercial de Pinnington Solar, una planta de 825 MW situada en Texas. Se trata del mayor proyecto renovable individual que alcanza la operación comercial en ese estado: cuenta con 1,5 millones de paneles solares y su generación anual de energía evitará la emisión de aproximadamente 1 millón de toneladas de CO₂.  

Empleados de paneles solares

En Texas, la cartera de la compañía incluye los proyectos solares de Frye (632 MW), Outpost (629 MW) y Pinnington (825 MW) -todos ellos en funcionamiento-, así como Pecan Prairie (595 MW), que se encuentra en construcción. Además, opera en Nuevo México el proyecto de energía solar y baterías de almacenamiento Jicarilla I y II (140 MW). 

Potencia de los principales activos de Repsol en Estados Unidos

Por otro lado, la compañía ha dado entrada a socios estratégicos, como Stonepeak, la firma de inversión especializada en infraestructuras y activos inmobiliarios con la que Repsol acordó el año pasado la adquisición de participaciones en los proyectos de Outpost, Frye y Jicarilla, permitiendo así la optimización de la estructura financiera y la materialización del valor de los activos para el accionista. 

Con todos estos proyectos, Estados Unidos contribuye a reforzar el perfil multienergético de Repsol. El país aporta producción, caja, generación renovable, actividad comercial y nuevas oportunidades de bajas emisiones. Para el accionista, la lectura es clara: Repsol gana presencia en un mercado estable, diversifica su negocio y fortalece su capacidad para crear valor en los próximos años.