Negocio y estrategia
Upstream de Repsol: una cartera para impulsar el crecimiento
Entre 2026 y 2028, el objetivo de la compañía es seguir mejorando la rentabilidad de su negocio de Exploración y Producción de hidrocarburos (Upstream). La sólida ejecución de sus proyectos y la mejora de la eficiencia de sus activos serán las claves de este periodo, en el que Estados Unidos liderará el crecimiento a corto plazo.
En los últimos años, el negocio de Exploración y Producción ha centrado sus esfuerzos en mejorar su cartera de activos, aumentar la calidad y la rentabilidad de los barriles producidos y reducir la intensidad de carbono de sus operaciones. Esta estrategia le ha permitido disminuir su exposición geográfica de 18 a 10 países, concentrando sus operaciones en zonas geográficas con mayores ventajas competitivas y posibilidades de crecimiento.
Para 2028, Repsol prevé una producción neta de entre 580.000 y 600.000 barriles equivalentes al día, con alrededor del 40% procedente de Estados Unidos. A través de proyectos en Alaska y en la costa sur, así como los activos no convencionales que tiene la compañía en los estados de Texas y Pennsylvania. Este país concentrará cerca del 80% de la inversión neta prevista en Upstream, que oscilará entre 2.600 y 3.000 millones de euros en el periodo 2026 a 2028.
En un mercado internacional que sigue condicionado por tensiones políticas, incertidumbre regulatoria y cambios en los equilibrios de oferta y demanda, Repsol ha enfocado su crecimiento en cuencas de alta calidad, con marcos operativos conocidos e infraestructuras ya existentes, basándose en la amplia experiencia acumulada de la compañía.
Estados Unidos lidera el crecimiento
Estados Unidos ocupa el primer plano en esa narrativa. Allí se concentran algunos de los proyectos que mejor resumen la lógica de la cartera actual. En septiembre de 2025, Repsol inició la producción de petróleo en Leon-Castile, en aguas profundas frente a la costa de Luisiana, un paso relevante en el crecimiento de la compañía en el país y una señal del peso estratégico que Estados Unidos ha ganado en el Upstream del grupo.
El proyecto se apoya en la plataforma flotante Salamanca, con una capacidad operativa inicial de 60.000 barriles de petróleo al día y 40 millones de pies cúbicos de gas diarios, y añade producción de largo plazo en una de las cuencas más conocidas por Repsol.
"Pikka, en Alaska, es uno de los mayores descubrimientos 'onshore' realizados en el país y aportará entre 30.000 y 35.000 barriles equivalentes netos al día en 2028"
Para David Ramos, director de la Unidad de Negocios del Golfo de América de Repsol, esta apuesta “refleja nuestra estrategia de producir barriles de mejor calidad, con seguridad y eficiencia en cuencas establecidas como el Golfo, donde ya tenemos experiencia técnica, socios experimentados y un fuerte legado de éxito”.
El otro gran vector de crecimiento en Estados Unidos es Pikka, en Alaska, uno de los mayores descubrimientos onshore realizados en el país en las últimas décadas. La primera fase del proyecto entra en operación este año y aportará entre 30.000 y 35.000 barriles equivalentes netos al día a la compañía en 2028.
Junto con el desarrollo de los activos no convencionales en Marcellus (en la región de los Apalaches) y Eagle Ford (Texas), los nuevos proyectos refuerzan la idea de que el crecimiento de producción de Repsol está hoy muy apoyado en activos de gran escala en Norteamérica.
Además, la compañía en los últimos meses ha resultado adjudicataria de una serie de nuevos bloques de exploración en las recientes rondas de concesiones en Alaska y en aguas estadounidenses del Golfo de América. Esto refuerza el compromiso a largo plazo de Repsol con el desarrollo energético en Estados Unidos, fortaleciendo aún más su posición y su potencial de crecimiento futuro en el país.
NEO NEXT+, principal operador en el Mar del Norte británico
Europa aporta el segundo gran eje de esta cartera. En el Mar del Norte británico, Repsol acordó en 2025 unirse con HitecVision y TotalEnergies UK para crear la compañía conjunta NEO Next+.
La nueva compañía prevé una producción superior a 250.000 barriles equivalentes al día en 2026, convirtiéndose así en el principal operador de petróleo y gas de la plataforma continental británica. Más allá del tamaño, la operación encaja en la lógica de construir un porfolio de activos más equilibrado, con mayor control operativo y más capacidad para competir en una cuenca madura que sigue siendo estratégica para la seguridad energética europea.
Josu Jon Imaz, consejero delegado de Repsol, señaló que la operación permite a la compañía seguir “optimizando su cartera global de activos, centrándose en proyectos de alto margen para mantener la escala del negocio a medio y largo plazo y mejorar el valor para los accionistas".
Brasil, uno de los ejes del crecimiento de Upstream
Brasil se consolida como la tercera gran palanca de ese esquema. En marzo de este año, se inició la producción de petróleo en Lapa Suroeste, un nuevo desarrollo en el yacimiento de Lapa, en la cuenca de Santos, a unos 300 kilómetros de la costa brasileña. El proyecto aportará 25.000 barriles brutos al día cuando alcance su capacidad prevista y elevará la producción total del campo.
A este portfolio en el país se suma el proyecto Raia, en la cuenca de Campos, que la compañía ha situado entre sus grandes apuestas de crecimiento para la próxima década. Se espera que comience operaciones en 2028, con potencial para convertirse en una de las fuentes de gas natural más importantes del país.
En la estrategia del Upstream de Repsol, el núcleo del crecimiento previsto se apoya en geografías que la compañía conoce bien y en proyectos que ya forman parte de su hoja de ruta operativa.
Estas proyecciones a 2028 podrían verse incrementadas por una potencial mejora continuada de la situación en Venezuela, donde la compañía tiene una posición privilegiada por su histórica presencia, y donde las licencias emitidas por las autoridades estadounidenses a principios de 2026 permiten retomar operaciones de petróleo y gas en el país caribeño. Y también por la adjudicación de nuevos bloques de exploración en la reciente ronda de licencias en Libia, lo que también abrirá una nueva etapa de crecimiento y afianzará la presencia de Repsol en este país a largo plazo.