Nos tomamos un café con... Ángel Luis Rodríguez
Ángel Luis Rodríguez, periodista y director de la revista Vía Libre, comparte su experiencia como miembro del Comité Consultivo de Repsol.
Innovación y Tecnología
Repsol lleva la IA al día a día de sus estaciones de servicio
Hay decisiones que parecen pequeñas hasta que se repiten cientos de veces en una red de miles de puntos de venta. Como decidir qué productos pedir para la tienda de una estación de servicio y en qué cantidad. Repsol ha empezado a apoyarse en inteligencia artificial para facilitar esa tarea y ajustar mejor la reposición. El sistema ya funciona en alrededor de 900 estaciones en España.
Es martes por la tarde y la persona responsable de una estación de servicio Repsol abre la aplicación interna con la que prepara el pedido de tienda. En vez de revisar una a una referencias de alimentación, productos básicos o artículos para el vehículo, encuentra una propuesta ya lista: qué productos conviene pedir, cuántas unidades hacen falta y qué puede esperar al siguiente reparto.
La decisión final sigue en manos del equipo de la estación, pero parte de una previsión que ahorra tiempo y evita revisar a mano más de mil referencias.
Ahí está una de las claves del plan. “Los propios gerentes de las estaciones nos señalaban que esta tarea les consumía mucho tiempo”, explica Celina Díez, subdirectora de Punto de Venta del área de Cliente de Repsol. Y es que cada punto de venta maneja más de 1.000 productos y realiza pedidos dos o tres veces por semana. Ese proceso exige experiencia, atención y tiempo. Repsol ha optado por reforzarlo con un asistente de compra que anticipa la demanda de cada establecimiento en particular y propone el pedido más adecuado según sus pautas de consumo.
El resultado alcanza ya un 85% de acierto. En otro 14% de los casos, el gerente de la estación acepta la selección propuesta, aunque corrige las cantidades. “No solamente liberamos tiempo al encargado, sino que somos capaces de optimizar el stock y garantizar la disponibilidad de producto”, resume Gema Martínez, gerente de TI y Digital para el área Cliente de Repsol.
Los propios gerentes de las estaciones nos señalaban que esta tarea les consumía mucho tiempo"
El sistema tiene en cuenta el histórico de ventas, los festivos, la meteorología y los hábitos de consumo de cada producto. En verano, por ejemplo, o en estaciones situadas en zonas costeras, puede calcular con qué antelación debe llegar un pedido de bebidas para que la clientela las encuentre frías cuando pare a repostar.
La escala ayuda a entender el alcance de la iniciativa. Repsol ejecuta cada día alrededor de 900 modelos de previsión y otros tantos de optimización, tantos como estaciones adheridas al programa. De esa operativa salen más de 100.000 sugerencias mensuales de producto.
Además, el sistema aprende con el uso. Cuando la persona encargada de una estación modifica la propuesta y esa corrección funciona bien, esa información sirve para reentrenar los modelos. La experiencia humana no desaparece: mejora la herramienta.
Ahí se entiende bien de qué tipo de inteligencia artificial hablamos. No es una tecnología pensada para impresionar, sino una aplicación muy pegada al trabajo diario. Si el equipo de una estación dedica menos tiempo al pedido, puede dedicar más atención a la tienda, a la operativa y a quien entra por la puerta.
Repsol ya había probado antes sistemas de IA para sugerir pedidos de carburante en sus estaciones de servicio. Ahora ha trasladado esa lógica al ámbito de la tienda, donde la variedad de productos y la rotación convierten la previsión en un ejercicio más complejo.
La compañía también trabaja en otra aplicación para su red comercial: un sistema de IA generativa que automatiza la gestión de albaranes. Basta con hacer una foto con el móvil para que la herramienta identifique fecha, proveedor, artículos y unidades, y cargue después la información para su validación.
Este despliegue digital encaja en una estrategia más amplia. Repsol desarrolla desde hace años ARiA, su plataforma cloud de big data e inteligencia artificial, que centraliza datos de la compañía para crear modelos analíticos y algoritmos orientados a mejorar procesos y decisiones.
No solamente liberamos tiempo al encargado, sino que somos capaces de optimizar el stock y garantizar la disponibilidad de producto"
Ese enfoque también se aprecia fuera de la red comercial. En 2023, Repsol creó un Centro de Competencia de IA generativa para identificar cómo esta tecnología puede crear valor en los negocios, facilitar nuevas formas de trabajo y captar mejoras de productividad. En 2025 anunció, junto con Accenture, la exploración de agentes de IA y de NVIDIA Omniverse para gemelos digitales y soluciones robóticas aplicadas al mantenimiento y a otras actividades en centros industriales y logísticos.
La tendencia, además, trasciende a Repsol. La Agencia Internacional de la Energía sostiene que la inteligencia artificial puede transformar el sector energético en la próxima década, tanto por el aumento en la demanda de consumo eléctrico como por la mejora en la operación del sistema energético y la innovación.
Por eso este tipo de proyectos merece atención. La apuesta por la inteligencia artificial suele explicarse con grandes conceptos. En una estación de servicio, en cambio, se entiende mejor con una pregunta sencilla: ¿puede ayudar a que la clientela encuentre siempre lo que busca y a que el equipo dedique menos tiempo a tareas repetitivas? En el caso de Repsol, la respuesta empieza a tomar forma en algo tan cotidiano como un pedido mejor calculado.