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Un mundo mejor

Convertir CO2 en cosas útiles

Convertir CO2 en nuevos materiales. Cables y corriente

CO2 que se transforma en nuevos materiales

Convertir CO2 en cosas útiles. Una científica observa una muestra

Creamos polímeros para fabricar muebles o teléfonos a partir de CO2

El PROYECTO NEOSPOL, desarrollado por los científicos e investigadores del Repsol Technology Lab representa un gran salto cualitativo en el ámbito de los polímeros.

Desarrollamos polímeros con prestaciones diferenciales que incorporan CO2 en su estructura química. Uno de estos polímeros es el poliol policarbonato.

Los polioles están muy presentes en nuestro día a día gracias a sus numerosas propiedades, que lo convierten en un material muy versátil y con infinidad de aplicaciones. Podemos encontrar polioles flexibles, rígidos o los denominados CASE (recubrimientos, adhesivos, sellantes y elastómeros) con aplicaciones en sectores como el de la construcción, en el mobiliario y hasta en nuestros smartphones y gadgets.

A través de NEOSPOL, en Repsol hemos desarrollado una nueva tecnología que permite sintetizar un nuevo tipo de polioles con CO2, reemplazando así una materia prima de origen fósil y de alto coste (óxido de propileno) por el dióxido de carbono, abundante y sostenible.

Se trata de un reto tecnológico al que desde el Repsol Technology Lab hemos dado respuesta con un catalizador diseñado a medida, y que reúne unas propiedades de activación muy específicas, para garantizar la incorporación de la máxima cantidad de moléculas de CO2 a los polioles. Con esta tecnología, obtenemos un producto que reduce la huella de carbono notablemente.

Otra de las ventajas del poliol policarbonato es que mejora las propiedades en las diferentes aplicaciones de poliuretano, - como en espumas, adhesivos y elastómeros - , donde otorga unas propiedades como la elasticidad y la adhesividad superiores a las de los polioles convencionales. Además tiene propiedades específicas que permitirán nuevas aplicaciones en el futuro.

NEOSPOL introduce una tecnología propia muy competitiva respecto al estado del arte, capaz de desarrollar un producto a partir de CO2, abriendo la puerta a polímeros cada vez más eficientes y sostenibles.

C02 que se convierte en energía

Una mujer realiza pruebas en un laboratorio

El proyecto de generación de combustibles solares nace como respuesta a una demanda urgente de tecnologías que permitan reducir la huella de carbono de nuestros procesos, fomentando así la eficiencia y el bienestar de la sociedad.

Esta iniciativa, que nace en nuestro Centro de Tecnología, cuenta con tecnología de última generación mediante la cual los científicos e investigadores son capaces de almacenar la energía solar en forma de energía química. Esto se puede conseguir mediante la reproducción artificial del proceso de fotosíntesis natural de las plantas, a través de la reducción fotoelectrocatalítica de CO2. Así, en una celda fotoelectroquímica, a partir de CO2 y agua -y usando la luz como principal fuente de energía–, nuestros expertos son capaces de obtener moléculas más complejas (ácido fórmico, metano, metanol…), que pueden tener un uso como combustibles o building blocks. También es posible obtener en este proceso gas de síntesis – una mezcla de moléculas de hidrógeno y monóxido de carbono – que puede servir como base de partida de muchos procesos químicos. De esta manera, no sólo es posible obtener combustibles solares, sino también componentes fundamentales que permiten generar productos todavía más complejos.

La tecnología también permite generar un hidrógeno de baja huella de carbono frente al obtenido convencionalmente mediante reformado con vapor de agua, lo que presenta un alto potencial de reducción de emisiones de CO2.

En el proceso de fotoelectrocatálisis, cuando un fotón incide en la superficie de lo que denominamos fotoelectrodo, se genera una separación de cargas en el seno del material semiconductor que lo constituye, de forma que los electrones pasan a estados de energía superiores, dejando huecos cargados positivamente en su lugar. Esto da lugar a la formación de pares electrón – hueco, responsables de las reacciones de oxidación y reducción involucradas en estos procesos. Los huecos son capaces de participar en reacciones de oxidación, como es el caso de la oxidación del agua a oxígeno. Los electrones, por su parte, participan en reacciones de reducción, siendo capaces de reducir el CO2 a productos de valor añadido o la molécula de agua a hidrógeno.

Para que todo esto ocurra, la fotosíntesis artificial debe llevarse a cabo en presencia de un conjunto de componentes estructurales y funcionales que sean capaces de captar la luz de forma eficiente y llevar a cabo las reacciones catalíticas que permiten la conversión de energía solar a química. De este modo, contamos con tecnología de última generación desarrollada por el equipo de investigadores y científicos del Repsol Technology Lab en alianza con los del Instituto de Investigación en Energía de Cataluña (IREC).

C02 en el ADN de nuestros proyectos

Convertir CO2 en cosas útiles. Una científica sentada en una silla.

El proyecto Transforma C02 se realiza con el fin de desarrollar nuevos procesos asociados al gran reto de convertir el C02 en productos de valor añadido. Se ha llevado a cabo en colaboración con empresas, universidades y centros tecnológicos, para abordar en modo exploratorio y competitivo el estudio de las tecnologías identificadas como más prometedoras. 

En una fase de prospección, seleccionamos las tecnologías a poner en juego. De en cada tecnología se visualiza una forma de interactuar de la energía para cada proceso con los materiales (no solo desde el punto de vista catalítico) y con las moléculas de C02 y de agua. 

Se evaluaron tecnologías como la hidrogenación catalítica, la electrolisis de alta temperatura o la transformación de energía solar a energía química de forma directa. 

Para ello se realizaron pruebas de concepto que nos permitieron ir más allá del estado del arte. Así, el proyecto nos permitirá visualizar de forma rápida qué tecnologías pueden tener éxito técnico y económico, abandonando de forma ágil aquellas que no cumplan con los valores clave establecidos. 

Con el PROYECTO C02FUNNELS buscamos reducir las emisiones de C0y darle una utilidad a este gas. Coordinado desde el Repsol Technology Lab, en el marco de una iniciativa del Ministerio de Ciencia e Innovación dentro del Plan E, este proyecto de investigación se realiza desde la Refinería de Puertollano. 

El PROYECTO SOST-C02 nace para fomentar la investigación y el desarrollo de nuevas tecnologías que incentiven la captura, el uso y la transformación del C02; capturarlo para evitar su emisión a la atmósfera y proporcionarle un valor añadido. Pretendemos buscar una alternativa sostenible enlazando la captura del C0con su posterior revalorización. Este proyecto se enmarca en el Programa CENIT y se pone en marcha con el impulso del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), entidad dependiente del Ministerio de Economía y Competitividad.