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Un mundo mejor

Competir y ganar

Competir y ganar. Marc Márquez y Jorge Lorenzo en sus motos

Contamos con el banco de pruebas más exigente

Nuestra participación en Moto GP nos permite poner a prueba los productos que creamos bajo las condiciones más adversas y exigentes. La clave consiste en desarrollar de forma conjunta el motor, la gasolina y el aceite para obtener lo mejor de cada uno de ellos y alcanzar el máximo rendimiento y eficacia.

Las claves del éxito: trabajo, esfuerzo e investigación

Nuestros pilotos están acompañados en todo momento por un amplio equipo, un grupo de profesionales de diversas disciplinas que les permiten rodar a más de 300 kilómetros por hora en las rectas y alcanzar inclinaciones casi imposibles en las curvas (de hasta 68 grados). Entre ellos se encuentran 20 ingenieros de Honda y Repsol, que trabajan codo con codo desde hace más de 20 años para lograr la mejor combinación entre el motor, el carburante, el lubricante y todos los elementos, muchos de ellos derivados del petróleo, que componen una moto.

Desde 1995, el trabajo conjunto y el conocimiento compartido por parte de investigadores y tecnólogos de Honda y Repsol, temporada tras temporada, ha servido para obtener el mejor palmarés de un equipo de motociclismo en la historia: 13 títulos individuales, más de 150 victorias y 400 podios en 500cc y MotoGP.

Los carburantes y motores ganadores del MundialGP

La colaboración con Honda para mejorar los resultados de la competición comenzó hace más de 20 años.
  • Casita CTR
    Un equipo de 20 científicos trabaja en Repsol para conseguir los mejores combustibles y lubricantes para el motor Honda.
  • Icono bidón gasolina
    Cada año, el Repsol Technology Lab fabrica 40.000 litros anuales de combustible y 4.800 de lubricantes.
  • Icono saludo manos
    Desde Repsol compartimos los avances tecnológicos con Honda, trabajando en paralelo sobre 2 motores idénticos.

Un carburante ganador

En Repsol contamos con el centro de investigación privada más grande de España, el Repsol Technology Lab. En él podemos hacer las pruebas más precisas gracias a un motor prototipo monocilíndrico, igual al que utilizarán las motos de Márquez y Lorenzo en la siguiente temporada.

Durante la temporada y en los meses previos se realizan centenares de pruebas y ajustes. Los investigadores, tras numerosos ensayos, comprueban que la gasolina cumple las especificaciones de la Federación Internacional de Motociclismo y que le han sacado el máximo rendimiento al motor. Tras ello, envían dos o tres formulaciones a las instalaciones de Honda, en Saitama, y ellos son quienes escogen la más adecuada.

Cada año, en el Repsol Technology Lab se fabrican 10.000 litros de gasolina homologada para las motos de Márquez y Lorenzo -350 litros para cada Gran Premio, para ambas motos-. Y eso no es todo. Además, a las instalaciones de Honda se envían, a lo largo de todo el año, unos 40.000 litros de carburante –esta vez sin homologar–, que el fabricante japonés utiliza para desarrollar el motor.

Unos 4.800 litros de aceite al año

Cada temporada, el diseño de los nuevos lubricantes comienza en un ordenador, con unas 200 simulaciones y otras tantas formulaciones que se fabrican a pequeña escala. Después, siguiendo un proceso de eliminación, se ensayan entre 40 y 60 en los motores del Repsol Technology Lab, hasta que se da con dos o tres formulaciones que son enviadas al banco de pruebas del Honda R&D, que se encuentra en Saitama (Japón).

Una vez que el equipo da el visto bueno, se elabora el aceite escogido a gran escala en el mismo Centro de Tecnología Repsol. Para las motos del Repsol Honda de MotoGP, que pilotan Marc Márquez y Jorge Lorenzo, se fabrican 4.800 litros anuales, tanto para el Mundial como para el desarrollo del motor, en las instalaciones de Honda en Japón.

Química sobre ruedas

Buena parte de los materiales que se utilizan en la fabricación de una moto única como la que pilota Marc Márquez son productos químicos. El polipropileno, el polietileno, las espumas de poliuretano o el caucho sintético están presentes en el carenado de los neumáticos, el asiento, el guardabarros e incluso de los adhesivos de los patrocinados. Todo ello hace posible que la moto sea más ligera y sus elementos, más duraderos y cómodos.

La innovación tecnológica ha hecho posible, por ejemplo, que los neumáticos puedan tener una duración 400 veces mayor que antaño y que sean más seguros. Los plásticos, gracias a que son muy maleables, ayudan a la mejora de la aerodinámica de la moto, sobre todo en la parte del carenado, la cúpula y el colín, un aspecto clave en la carrera por arañar milésimas de segundo a los rivales.

Del circuito a la calle

Tubos de ensayo con carburante neotech

La actividad de Repsol está íntimamente ligada a la competición, sobre todo al Mundial de MotoGP, un banco de pruebas de máxima exigencia, que permite a la compañía testar en condiciones extremas los productos que al cabo de unos años pone al servicio de sus clientes.

Lo más importante en temas de tecnología es poder trasladar todo el conocimiento desarrollado en competición a los productos que se comercializan en nuestras estaciones de servicio. De hecho, el mismo equipo de personas que trabaja para la alta competición también es el que diseña los combustibles y lubricantes que Repsol comercializa. De ahí que sea tan importante el aprendizaje que se obtiene en la competición.

    • Trabajadores en el laboratorio de carburantes
    • Bidones Repsol
  • El equipo Repsol reposta carburante en una moto
    • Márquez reunido antes de la carrera planificando estrategia
    • Marc Márquez celebra la victoria sobre su moto