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Un mundo mejor

AutoGas

Investigadores trabajan en el laboratorio de Autogas

El AutoGas más sostenible

En Repsol apostamos por una solución avanzada para la movilidad, el desarrollo sostenible y la tecnología del futuro. El AutoGas es el carburante alternativo más usado para el vehículo porque permite un ahorro en carburante de hasta un 40%. También reduce las emisiones de CO2 a la atmósfera en torno a un 15%.

Cómo funciona el AutoGas

Los vehículos AutoGas con bifuel, están equipados con dos depósitos, uno para gasolina y otro para AutoGas, duplicando así la autonomía del vehículo. Su equipamiento y prestaciones son similares a los vehículos que utilizan carburantes tradicionales, y el aspecto del vehículo y su maletero son exactamente iguales que su homólogo a gasolina o diesel.

En nuestro país ya existen muchos fabricantes que comercializan vehículos AutoGas, pero además, muchos de los vehículos de gasolina se pueden adaptar a AutoGas. La tecnología consiste en añadir a un motor de gasolina un kit compuesto de depósito, líneas de gas, vaporizador e inyectores. No ocupa sitio en el maletero porque su ubicación suele ser el espacio de la rueda de repuesto. De este modo, el vehículo pasa a ser bifuel y funciona indistintamente con AutoGas o con gasolina.

En Repsol hemos logrado dar un paso más en el uso de GLP, optimizando su consumo y prestaciones.

Los científicos e investigadores de la compañía han unido su conocimiento y tecnología con AVL y Delphi, empresas europeas líderes en ingeniería, para desarrollar un vehículo prototipo de AutoGas. Y, por primera vez es posible la inyección directa en fase líquida de un combustible ligero, el GLP.

Esta alternativa energética se presenta con una combustión que no genera partículas, cumple con los límites en emisiones para 2020 y, sobre todo, reduce las emisiones de CO2 a la atmósfera en torno a un 15% más que los vehículos de gasolina. 

Para desarrollar AutoGas Liquid Direct Injection, los científicos e investigadores del Centro de Tecnología Repsol partieron de dos premisas esenciales. Por un lado, GLP tiene la posibilidad de adquirir las mismas propiedades y funciones de la gasolina convencional cuando se encuentra a temperatura ambiente y a una presión 10 veces superior a la atmosférica. Y por otro, su inyección en el depósito del vehículo también es muy similar a la de los combustibles tradicionales.