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Un mundo mejor

Asfaltos Inteligentes

Asfaltos Inteligentes. Motos rodando por el asfalto

¿Qué es un asfalto descontaminante?

El PROYECTO PHARO consiste en incorporar catalizadores en las mezclas bituminosas que junto a la acción del sol permiten eliminar NOx

En la misma línea, con el PROYECTO FÉNIX hemos conseguido una mayor sostenibilidad en el proceso de asfaltado a nivel Europeo y también reducir las emisiones de Óxido de Nitrógeno (NOx) de los vehículos a través de nanomateriales.

Un nanomaterial es un material ínfimamente pequeño, de menos de una micra. El ojo humano sólo es capaz de ver a partir de 100 micras que equivalen a 0,1 milímetros.

  • Asfaltos inteligentes. Icono probeta
    Incorporamos a la mezcla con la que se va a hacer el asfalto unos catalizadores que por reacción química con la luz de sol convierten el NOx en nitratos.
  • Asfaltos inteligentes. Icono hoja
    Los nitratos son inocuos, los arrastra la lluvia e incluso tienen una influencia positiva en el mundo vegetal.
  • Asfaltos inteligentes. Icono ciudad rascacielos
    Con el proyecto LIFE EQUINOX  aplicamos el asfalto descontaminante a calles de Madrid (España) para medir la calidad del aire antes y después.

Asfaltos que se autorreparan

Asfaltos que se autorreparan. Vista de una carretera desde el interior de un coche
El tráfico, el sol, la lluvia, el hielo…son muchos los elementos que dañan y provocan fisuras en la piel de la carretera. En el Centro de Tecnología Repsol desarrollamos tecnologías para construir asfaltos resistentes y duraderos, carreteras que se autorreparan.

Nuestros proyectos sobre asfaltos autorreparables

Con el  PROYECTO REPARA 2.0 desarrollamos sistemas de rehabilitación sostenible de pavimentos de carreteras con el uso de emulsiones y betunes de última generación.
El PROYECTO TRAINER, financiado por el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), ha impulsado la creación de una Tecnología de Regeneración Autónoma e Inteligente de materiales.

Asfaltos que protegen la vida

Asfaltos que protegen la vida. Plano detalle del asfalto
El paso del tiempo y la deformación del asfalto provocan muchos accidentes. En Repsol innovamos en las combinaciones de materiales para conseguir asfaltos seguros y muy “verdes”. Por ejemplo, asfaltos con polvo de rueda de neumático usado que disminuyen el riesgo de “aquaplaning”.

Nuestros proyectos sobre asfaltos “verdes”

Los ASFALTOS VERDES que desarrollamos en Repsol incorporan polvo de rueda de neumático usado al pavimento. Sólo en España, esta tecnología permite reutilizar más de 10.000 toneladas de neumáticos al año y construir con ellas carreteras mucho más seguras frente al aquaplaning (hidroplaneo). El nombre de “Asfaltos Verdes” lo tomamos de los asfaltos de distintos colores que producimos desde Repsol  para minimizar el impacto visual de las carreteras ubicadas en espacios naturales protegidos
 
El PROYECTO RUS desarrolla nuevas mezclas bituminosas recicladas para  contribuir a la sostenibilidad medioambiental.

Asfaltos muy manipulables

Asfaltos muy manipulables. Una mano manipula betún
Las carreteras se construyen con betún, un derivado del petróleo. Este material debe almacenarse, transportarse, etc. y en ese trasiego se deteriora. Investigamos nuevas fórmulas de betunes más resistentes para la exportación. Su nombre técnico es: “asfaltos de alta estabilización pelletizables”.

Nuestros proyectos sobre asfaltos pelletizables

Las emulsiones bituminosas son heterogéneas y termodinámicamente inestables, esta característica repercute negativamente en su almacenamiento y traslado. 
Los resultados de nuestras investigaciones indican que lo betunes pelletizables y, sobre todo, las emulsiones de betún de alta estabilización, garantizan las propiedades de productos incluso tras tres meses de transporte.
Con el PROYECTO PASOS trabajamos en una tecnología de estabilización para obtener emulsiones especialmente preparadas para la exportación que pueden mantener sus características iniciales.
Con el PROYECTO IBEROEKA desarrollamos mezclas bituminosas templadas, disminuyendo hasta un 30% la temperatura de fabricación del asfalto. Esto implica un gran ahorro energético, mejores condiciones de trabajo para los operarios durante la puesta en obra y, sobre todo, una notable reducción de emisiones de CO2 a la atmósfera.