una ciudad sostenible con paneles solares

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2050, tal como marca el Acuerdo de París, es el año en el que se aspira a lograr una sociedad de cero emisiones netas. Aunque esta fecha aún nos parezca muy lejana, los efectos del cambio climático nos apremian a tomar medidas que agilicen la transición energética.

Entre ellas, la adopción de los combustibles renovables puede entrañar grandes ventajas para aquellos sectores en los que la descarbonización resulta más complicada, como el transporte pesado de mercancías por carretera, la aviación o el transporte marítimo. Dado que la electrificación no es una alternativa hoy por hoy en estos ámbitos, ¿por qué no cambiar el combustible que los impulsa por opciones más sostenibles?

Los combustibles renovables o ecocombustibles son combustibles líquidos que no tienen un origen fósil, sino que proceden de materias primas circulares como residuos orgánicos no alimentarios o el hidrógeno renovable y el CO2 capturado.

Uno de sus principales puntos fuertes es que pueden emitir hasta un 90 % menos de CO2 que los combustibles convencionales, por lo que son una de las soluciones más eficaces para reducir las emisiones procedentes del transporte en los próximos años. Su producción también es más respetuosa con el medio ambiente, al provenir de materias primas circulares cuya huella de carbono es baja.

Los combustibles renovables se elaboran a partir de materias primas de origen orgánico, como aceites vegetales usados, grasas animales, biomasa, residuos de la industria agroalimentaria, como el biogás, o residuos forestales y agrícolas, entre otros.

Su principal ventaja es que estos combustibles pueden utilizarse en cualquier vehículo actual y aprovechar la infraestructura existente, lo que hace que no tengamos que esperar a que se desarrollen nuevas tecnologías o se renueve la flota de vehículos antes de empezar a reducir las emisiones. De hecho, el combustible que repostamos hoy día en las estaciones de servicio contiene ya un 10 % de combustibles sostenibles. Del mismo modo, su producción y distribución se puede realizar utilizando instalaciones industriales ya existentes, con materias primas locales, lo que impulsa la economía circular y permite diversificar la matriz energética del país a fin de que continuemos avanzando para lograr la independencia energética. 

Ilustración de una estación de servicios

¿Sabes que ya estás adquiriendo un 10% de biocombustible cada vez que repostas cualquiera de nuestros carburantes?

En España, todos los carburantes que encuentras en las Estaciones de Servicio ya incluyen un 10% de biocombustible, en cumplimiento con la obligación de penetración de un mínimo porcentaje de biocarburantes sobre el total de ventas de combustible en el transporte por carretera según lo establecido en el RD 1085/2015 de Fomento de Biocarburantes. Al ser un cómputo global, no se garantiza que todos los productos incluyan dicho porcentaje.

Y trabajamos para que este porcentaje siga creciendo.

Proyectos sobre combustibles renovables en la actualidad

En la actualidad, en Repsol tenemos en desarrollo varios proyectos que responden al objetivo de producir dos millones de toneladas de combustibles sostenibles en 2030. El uso de estos combustibles evitará que lleguen a la atmósfera más de dos millones de toneladas de CO2.

estocolmo ciudad sostenible

Primera planta de biocombustibles avanzados de España

Hemos comenzado a construirla y se pondrá en marcha en 2023. Se ubicará en el complejo industrial de Cartagena (Murcia) y empleará tecnologías de vanguardia para fabricar biocombustibles avanzados, como bionafta, biopropano o hidrobiodiésel.

También en esta planta se fabricará biojet, combustible que ya se estaba produciendo en los complejos industriales de Puertollano (Ciudad Real), Tarragona y Bilbao, y que permite una reducción muy significativa de las emisiones de CO2 en el sector de la aviación.

Además, esta planta contribuirá al objetivo marcado por el Fit for 55, un paquete legislativo de la Comisión Europea publicado en julio de 2021 que incluye la iniciativa RefuelEU Aviation, cuyo fin es que un 63 % de los combustibles que se usen en aviación en 2050 sean sostenibles. 

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Ecoplanta Molecular Recycling Solution

Además, Repsol se ha unido a Enerkem (líder tecnológico) y Agbar (especialista a nivel mundial en la gestión de aguas y residuos) en la joint venture Ecoplanta Molecular Recycling Solution (Ecoplanta), en El Morell (Tarragona), que transforma residuos sólidos urbanos en metanol renovable que se usaría para fabricar nuevos materiales y biocombustibles avanzados.

Esta planta, que se espera que esté en funcionamiento para 2026, procesará unas 400.000 toneladas de residuos sólidos urbanos no reciclables procedentes de «ecoparques» —plantas de recuperación y tratamiento de residuos— de las regiones circundantes. Estos desechos se utilizarán para producir unas 240.000 toneladas de metanol renovable (biometanol).

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Proyecto Rewofuel

Por otra parte, en Repsol, a través del Repsol Technology Lab, participamos en el proyecto Rewofuel, que consiste en el diseño conceptual de una biorrefinería para convertir residuos vegetales en biocombustibles mediante hidrólisis.

El cometido de Repsol se centra en evaluar y garantizar que las formulaciones finales de gasolina y combustibles para aviación cumplen con todos los requisitos para su comercialización y uso.

Este proyecto, una apuesta firme por las energías renovables para impulsar la movilidad sostenible, podría reducir las emisiones de CO2 en 510.000 toneladas al año.

Tipos de combustibles

barril de combustibles sostenibles

Biocombustibles

Los biocombustibles avanzados se elaboran a partir de residuos de origen orgánico (fundamentalmente aceites vegetales usados y grasas animales) y actualmente su uso principal es sustituir a los combustibles fósiles en distintos medios de transporte, como los camiones de mercancías, los barcos o los aviones. Entre ellos, cabe mencionar el hidrobiodiésel (HVO) y el biojet.

El uso de los biocombustibles permite reducir las emisiones de dióxido de carbono en cifras de hasta el 90 % con respecto a los combustibles tradicionales.

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Combustibles sintéticos

Los combustibles sintéticos o e-fuels, se elaboran a partir de dos materias primas básicas: agua y CO2. Dado que la cantidad de CO2 que liberan a la atmósfera se compensa con el que capturan para su elaboración, se consideran combustibles de cero emisiones netas o huella cero. Su elaboración se basa en tres pasos:

  1. Mediante electrólisis (con electricidad procedente de fuentes renovables), se separan del agua las partículas de oxígeno e hidrógeno. 
  2. Se devuelve el oxígeno a la atmósfera y se reserva el hidrógeno para más tarde. 
  3. Se captura CO2 del aire, bien de la atmósfera, bien en procesos industriales. Este CO2 capturado, junto con el hidrógeno obtenido mediante electrólisis (denominado «hidrógeno renovable»), permite crear el combustible que después podrá emplearse en vehículos. 

Estos combustibles ofrecen numerosas ventajas:

  • Son sostenibles y eficientes al generar cero emisiones netas.
  • Su transporte y almacenamiento permiten aprovechar las infraestructuras ya existentes.
  • Se pueden utilizar en vehículos de combustión interna sin necesidad de efectuar cambios en el motor.