Un grupo de personas de voluntariado en Pozuelo

Club de Accionistas

Una mañana de voluntariado en Pozuelo con impacto ambiental y social

El Aula de Educación Ambiental de Pozuelo de Alarcón (Madrid) acogió el sábado 19 de abril una jornada de voluntariado organizada por En Acción, el club de accionistas de Repsol junto a Fundación Repsol. La cita reunió a 78 voluntarios, entre accionistas y familiares y amigos, para participar en una mañana de trabajo centrada en plantar especies autóctonas, sembrar flora silvestre y contribuir al cuidado del Parque Forestal Adolfo Suárez.

La iniciativa contó también con la participación de 15 personas en situación de vulnerabilidad que forman parte de itinerarios de orientación e inserción laboral de Fundación Adecco. Esa presencia dio a la jornada un valor añadido: junto al trabajo ambiental, la actividad les ofreció un espacio de acompañamiento y participación, además de una oportunidad para reforzar habilidades vinculadas al empleo. 

Entre las 10.00 y las 13.00 horas, la acción se centró en labores de reforestación y conservación del entorno. El programa incluyó la plantación de árboles y arbustos autóctonos, la reposición de marras (ejemplares que no habían prosperado) en una zona donde ya se había actuado antes y el semillado de distintas especies herbáceas de flora silvestre.

una persona haciendo un hoyo

En la plantación de árboles y arbustos se aplicó la técnica Miyawaki, basada en una alta concentración y biodiversidad de especies nativas. La mañana exigió abrir hoyos, colocar ejemplares y protectores frente a herbívoros, regar a mano, airear el terreno y rematar después con un ligero apisonado. Hubo esfuerzo físico, coordinación entre equipos y una atención constante a cada fase del trabajo.

A media mañana, se hizo una parada para tomar un tentempié para seguir con fuerza la actividad y que también dejó tiempo para comentar la jornada con más calma entre os asistentes. Antes de marcharse, cada participante recibió un kit de plantación de semillas para llevarse a casa una continuación sencilla de lo vivido.

La cita encontró además un contexto especialmente oportuno. La ONU ha proclamado 2026 Año Internacional de los Voluntarios para el Desarrollo Sostenible, y la jornada de Pozuelo encajó con naturalidad en ese espíritu de implicación directa sobre un espacio compartido.

En el caso de Repsol, la acción de Pozuelo forma parte de una línea de voluntariado más amplia. A cierre de 2025, esa red impulsada por Fundación Repsol superaba los 5.000 voluntarios en 20 países y ha contribuido a ayudar a 111.000 personas.  

personas con chalecos de voluntariado repsol en el campo

La mañana exigió abrir hoyos, colocar ejemplares y protectores frente a herbívoros, regar a mano, airear el terreno y rematar después con un ligero apisonado.

Solo en la Semana Internacional del Voluntariado de la compañía de 2025, se registraron unas 3.000 participaciones en 21 países, con 45 actividades, 2.200 árboles plantados o acondicionados y 2.000 beneficiarios directos. 

En Pozuelo, todas esas cifras encontraron una traducción cercana y visible. La mañana dejó hoyos cubiertos, semillas esparcidas y nuevos ejemplares asentados en el terreno. Dejó también la imagen de accionistas, familiares y amigos (antiguos y nuevos) reunidos en una tarea compartida que aportó algo concreto al entorno y situó el voluntariado como punto de encuentro entre participación, cuidado ambiental e inclusión. 

una infografia con datos clave sobre la actividad de voluntariado