Una estudiante de química mirando una pantalla de ordenador, acompañada por su tutora

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Química Dual: la alianza de Repsol y la UAM para formar al talento joven

Repsol y la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) han creado una alianza pionera para integrar la Formación Dual Universitaria en el Grado en Química. Este modelo combina la formación académica con experiencia profesional real desde etapas tempranas de la carrera, acercando a los estudiantes a los retos y oportunidades del entorno industrial y energético y reforzando su preparación para asumir responsabilidades en equipos reales de trabajo. 

“Es como salir a la vida real”, dice África González, de 24 años, refiriéndose a su experiencia dual en la dirección de Hidrógeno de Repsol, donde trabaja en actividades directamente vinculadas con proyectos de transición energética. “La oportunidad de involucrarme en proyectos reales y de colaborar con distintas áreas me está aportando un aprendizaje muy valioso, complementando mi formación y viendo cómo la teoría cobra sentido al aplicarla”. 

Su mirada ilustra el propósito de este programa: que la formación universitaria se complemente con la práctica profesional para construir competencias valiosas desde el primer día. 

“La oportunidad de involucrarme en proyectos reales y de colaborar con distintas áreas me está aportando un aprendizaje muy valioso”

La formación dual permite que los estudiantes cursen una parte sustancial del plan de estudios (incluidos hasta 54 créditos ECTS) en empresas colaboradoras. Bajo la supervisión conjunta de tutores académicos y profesionales, esta estructura ofrece la oportunidad de participar en proyectos reales, desarrollar capacidades técnicas y transversales, y entender con mayor profundidad los procesos de innovación y producción que caracterizan a sectores como el energético y químico. 

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La formación dual universitaria integra la experiencia profesional dentro del propio plan de estudios.

Otra estudiante, Paula Martínez, de 20 años, ha alternado su formación entre el Repsol Technology Lab y la Dirección de Optimización de Cadena de Valor. “Desde el primer día sentí que estaba construyendo algo real. Lo que aprendo aquí tiene aplicación clara y sentido directo. Eso transforma tu forma de ver la profesión”, relata.  

Dos mujeres jóvenes en un laboratorio de Repsol

Durante su estancia, bajo la tutorización de Carmen Fernández López, Paula ha colaborado con varios equipos (del Repsol Technology Lab a la dirección de Soporte Técnico Operación) y ha reforzado su formación en gestión de calidad gracias al trabajo coordinado entre distintas áreas de la compañía. Su experiencia refleja cómo la práctica dual aporta conocimientos técnicos y fortalece la motivación y la confianza para abordar desafíos reales. 

Una modalidad en crecimiento

1 de cada 3 universidades españolas ofrece titulaciones duales.

El 48 % prevé implantarlas en los próximos años.

71 grados y 51 másteres duales en España

La tutorización en la empresa juega un papel central. María José Gimeno, tutora de África en Repsol, explica que su enfoque combina formación técnica con autonomía progresiva: “Lo primero es aprender herramientas, procesos y documentación. Vamos identificando tareas según su nivel, incrementando la dificultad. Mi objetivo es que al final sea capaz de trabajar con autonomía y con orientación a resultados”. 

 

Gimeno añade que “las estudiantes aportan una mirada fresca y diferente; ellas vienen con otra visión y enriquecen los proyectos”, y destaca el valor que los jóvenes suman a los equipos. 

Contar con profesionales que ya han trabajado en proyectos reales aporta valor inmediato y contribuye a la cultura de innovación de la organización. 

Para Repsol, la alianza con la UAM constituye una apuesta estratégica en talento cualificado, que ayuda a anticipar necesidades de la compañía y fortalecer sus capacidades internas. Contar con profesionales que ya han trabajado en proyectos reales aporta valor inmediato y contribuye a la cultura de innovación de la organización.

 

Más allá de los beneficios individuales y corporativos, el modelo dual refuerza la relación entre la educación superior y el tejido productivo. Al preparar a una nueva generación de profesionales con comprensión profunda de los procesos reales de trabajo e innovación, esta iniciativa impulsa la competitividad, la empleabilidad y el desarrollo del sector industrial.