Nos tomamos un café con… Teresa de Vicente

Club de Accionistas

Nos tomamos un café con… Teresa de Vicente

Teresa de Vicente invirtió en Repsol en 2011 con una lógica muy reconocible para cualquier accionista: compañías grandes, líquidas y con respaldo de activos. Años después, su relación con la empresa ha ido a más hasta desembocar en un lugar poco habitual para un minorista: el Comité Consultivo, un espacio de diálogo directo con la compañía.

Ella lo explica con una frase muy de mercado: “Repsol era una de las compañías más grandes y líquidas, y respaldada por activos tangibles; se percibía como una inversión relativamente segura”. Con el tiempo, el vínculo se afianza por otra vía.

“Mi experiencia al descubrir el Club del Accionista ha reforzado la relación y el vínculo con la compañía”, cuenta. Y pone el foco en algo muy concreto: “Recibo las noticias, los eventos, los hechos relevantes, las presentaciones de resultados sin tener que ir a la prensa”.

Esa idea de información directa encaja con la razón de ser del Comité Consultivo, que Repsol plantea como un activo estratégico: un canal estable para escuchar a accionistas minoristas con criterio, trayectoria y preguntas que elevan la conversación sobre gestión, sostenibilidad y estrategia.

Mira la entrevista completa en el siguiente vídeo:

“He observado que hay una cultura de compliance viva, con una red de más de 300 voluntarios”

La conversación entra ahí en el terreno que la entrevistada conoce de primera mano: cómo se asegura una empresa de que las cosas se hacen con reglas claras, con controles y con una cultura que se note en el día a día. “He observado que hay una cultura de compliance viva”, afirma, y lo concreta con un detalle poco común: “Hay una red de más de 300 voluntarios de compliance”.

Al cerrar, Teresa mira al futuro del Comité con ambición serena: más conocimiento del sector energético y aprendizaje del grupo. Se queda, sobre todo, con el sentido del propio espacio: “La satisfacción de haber participado en este espacio de diálogo donde para Repsol la opinión de un accionista minorista cuenta”.