Principales causas de la sequía
- Bajo fuertes áreas de alta presión, existen áreas de calma atmosférica, extendidas y persistentes. La subsidencia de aire dentro de una célula de alta presión causa la disminución de nubes y precipitaciones, y como el aire continúa hundiéndose, la condensación es mínima. Los sistemas de alta presión pueden quedarse detenidos por largos períodos de tiempo sobre una zona, durante los meses de verano, mientras la corriente en chorro se retira en dirección norte, hacia los polos.
- Corrientes oceánicas inusuales de agua fría y cálida pueden también detener a un sistema de alta presión. En el Pacífico la corriente cálida conocida como “El Niño” trae sistemas de baja presión que originan huracanes y otras tormentas violentas en partes del planeta, mientras que en otras genera sequías. Típicamente, “El Niño” genera condiciones secas en el sudeste de África y el nordeste de América del Sur. “La Niña”, una corriente de agua fría, provoca sequías al sur de América del Norte, Japón, el nordeste de China y el corazón de África.
- Ausencia de corrientes de aire húmedo. La falta de vientos suficientemente fuertes como para acarrear vapor de agua de los océanos hacia el interior de regiones donde se necesita lluvia.
- Las montañas pueden impedir que el viento aporte humedad a regiones donde falta. A medida que el aire se mueve por una cadena montañosa, se ve forzado a elevarse para pasar sobre los picos. Conforme se eleva, se enfría y el vapor se condensa formando lluvia o nieve. La lluvia entonces cae sobre el lado de la montaña expuesto al viento. Cuando la masa de aire finalmente logra pasar sobre la montaña, ha perdido mucho de su vapor de agua. Esa es otra razón por la cual muchos desiertos comienzan a partir de las laderas montañosas que están de espaldas al océano.
- Ausencia de perturbaciones que generen precipitaciones.
- Actividades humanas tales como exceso de pastoreo, métodos de cultivo deficientes y técnicas de conservación del suelo inadecuadas.
- La deforestación, paradójicamente, contribuye tanto a crear sequías como inundaciones.
Estas causas son interdependientes, pero su efecto relativo depende de la estación del año y ubicación en el planeta.