Auroras
Las auroras son un fenómeno luminoso ionosférico, que consiste en la emisión radiante esporádica desde la atmósfera superior, en forma de arcos, bandas o cortinas, principalmente en las latitudes medias y altas.
La aurora es ocasionada por la interacción de partículas cargadas en rápido movimiento desde el espacio, que parece estar relacionada con las tormentas magnéticas, ya que se presenta un aumento de intensidad cuando hay tormentas magnéticas y una cierta periodicidad con relación a la rotación del sol (27 días.) También parece haber alguna relación con el ciclo de 11 años de las manchas solares. La aurora se produce a unos 80 a 100 Km. de la superficie de la Tierra.
Adoptan varias formas que reciben diferentes nombres: 1) arcos, los cuales son una luz con forma de arco regular que se extiende de este a oeste en ángulos rectos con relación al meridiano magnético; 2) rayos, los cuales son líneas de luz de aurora, normalmente bien definidos, extendiéndose a lo largo de las líneas de fuerza geomagnéticas; 3) cortinas, las cuales son bandas de estructura rayada –similar a una cortina-, definidas en la parte inferior y con contornos tenues en las partes superiores y en las que los rayos son excepcionalmente largos; 4) coronas: son tales las que aparecen cuando los rayos parecen esparcirse desde un solo punto en el cielo; 5) bandas, que son similares a los arcos, pero sin su estructura regular, formando “bandas homogéneas” o “bandas rayadas”; y 6) superficies luminosas difusas, que aparecen como nubes luminosas de forma indefinida.
A veces se utiliza el termino “gallardetes” para describir las formas de la aurora que se extienden hasta grandes alturas. En las latitudes del norte, estos fenómenos ópticos son llamados aurora boreal o luces del norte; en las latitudes del sur se les llama aurora austral.