En muchas ciudades europeas, las emisiones han superado niveles inaceptables, que llevan a desarrollar e implantar nuevas normas para mejorar la calidad del aire. El GLP de automoción es una importante solución práctica para ello, especialmente en zonas urbanas, ya que permite reducir significativamente el nivel de emisiones y contaminación de los combustibles convencionales (NOx, humo, partículas, benceno, ruido).