Proteccion del medio ambiente en las estaciones de servicio de Repsol - repsol.com

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Sistemas de protección medioambiental en una estación de servicio
Protección del suelo y aguas subterráneas

El diseño de la instalación mecánica debe garantizar la estanqueidad a líquidos y vapores, de modo que ante un eventual fallo los carburantes queden retenidos en dispositivos de contención y no lleguen al subsuelo de la estación de servicio. Este diseño se completa con elementos de control que alertan si falla la estanqueidad, de forma que pueda repararse lo antes posible. La incorporación de estos elementos se realiza en función de un análisis de riesgos previo.

1. Descripción de la instalación 

La instalación mecánica cuenta con dos equipos esenciales, los aparatos surtidores o dispensadores, y los depósitos de carburante provistos de tres conducciones fundamentales:

  • Tuberías de carga de carburante de los depósitos.
  • Tuberías de impulsión o aspiración, que hacen llegar el carburante de los depósitos hasta los aparatos dispensadores o surtidores.
  • Tuberías de ventilación y recuperación de vapores. 

Boca de descarga y tubería de carga

La conexión de la manguera del camión cisterna a la instalación mecánica se realiza en la arqueta de carga, que es estanca, fabricada en poliéster reforzado con fibra de vidrio. Está preparada de forma que los vertidos ocasionales durante la descarga vuelvan a ser canalizados hacia el tanque de almacenamiento, una vez se finalice la descarga.

La tubería de carga une las bocas de carga desplazadas con los depósitos. Es de polietileno flexible de simple pared, de 110 milímetros de diámetro.

En su final, dentro del tanque, la tubería de carga dispone de una válvula de sobrellenado que corta la entrada de carburante si se supera accidentalmente la capacidad máxima del tanque.

Tanques

Los depósitos que se instalan en las nuevas estaciones de servicio están compuestos por un tanque primario de acero y una envolvente exterior formada por una lámina de poliéster reforzado con fibra de vidrio, de sección tridimensional, que crea un espacio intersticial estanco y continuo destinado a permitir la detección de fugas.

Los tanques pueden disponer de una boca o dos, según la instalación y el número de aparatos a los que vayan a suministrar.

Estas bocas van alojadas en las denominadas arquetas de boca de hombre, cuya misión es facilitar el acceso al tanque y el registro de todas las conexiones efectuadas en la tapa del mismo.

Son arquetas prefabricadas en poliéster reforzado de fibra de vidrio o polietileno de alta densidad, con propiedades dieléctricas, no degradables y resistentes a la corrosión y a la acción de microorganismos.

Estas arquetas, además, deben contar con una tapa que evite la entrada de agua y suciedad, y permita el acceso del personal de mantenimiento. Su diámetro ha de ser superior al de la tapa de boca de hombre del tanque.

Tuberías de impulsión

Las tuberías son de doble pared de polietileno flexible de entre 75 y 63 milímetros de diámetro. Constan de una tubería primaria flexible interior, contenida en una tubería flexible exterior, con todas las conexiones ubicadas en arquetas de registro fácilmente inspeccionables.

La tubería primaria tiene tres capas de compuestos termoplásticos envueltos por una malla de poliéster de protección y asegurada por una funda de poliuretano resistente a la abrasión.

La tubería secundaria es de polietileno inmune a la corrosión, con nervios separadores en el interior para formar la cámara intersticial que permite la detección de fugas.

Arquetas bajo AASS

Bajo cada aparato dispensador hay una arqueta, en la isleta de repostaje, cuya misión es alojar los accesorios y las conexiones entre el dispensador y las tuberías de los diferentes productos.

A esta altura, la tubería de impulsión dispone de una válvula de retención por impacto, que corta el paso de carburante si algún vehículo golpea el dispensador.

Estas arquetas, prefabricadas y totalmente estancas, son de poliéster reforzado con fibra de vidrio o polietileno de alta densidad, no degradables y resistentes a la corrosión y el efecto de hidrocarburos y microorganismos.

Finalmente, el carburante sale a través del dispensador para realizar el repostaje de los vehículos.

Pavimento

Asimismo hay que señalar que el pavimento instalado en la zona de repostaje y de descarga es resistente a hidrocarburos por lo que en caso de un derrame accidental el hidrocarburo no alcanzaría el subsuelo de la estación de servicio.

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