
Se trata del canadiense Sam Whittingham que en 2004 logró recorrer nada menos que 84.215 km. Con una bicicleta reclinada completamente cubierta por un caparazón de fibra de vidrio que redujo al mínimo la resistencia al aire.
La química se ha apoderado del deporte haciéndolo más ingenioso a la hora de competir y disfrutarlos con implementos que ofrecen valor agregado al desempeño de cada uno de ellos en cualquiera de sus ambientes tierra, aire, agua.
Los deportes de invierno como el esquí o el snowboard, entre otros, son por definición deportes de velocidad y en la mayoría se usan ropas especiales fabricadas con tejidos resistentes, con mezclas de sustancias químicas que permite la resistencia al frío y el roce con diversas superficies.
Así mismo los zapatos deportivos se están fabricando con productos que permite proteger el pie del impacto de la pisada aportando comodidad y optimizando la presión del pie, en especial para deportes como el fútbol o el baloncesto.
Qué sería de los que practican el patinaje o el skateboard sin su equipo de protección como rodilleras, coderas y cascos que soportan el impacto o el roce con el suelo. Además los patines vienen en su mayoría con compuestos de plásticos.
Además de la velocidad y la protección que permiten los plásticos, también la precisión en deportes como el tenis, el squash, el bádminton, golf, o billar se han visto beneficiados con la incorporación de la química en su fabricación.
Actualmente la mayoría de las pelotas en la gran diversidad de juegos y deportes son hechas con materiales plásticos, especialmente con el polietileno. Únicamente la pelota de ping-pong se sigue fabricando desde 1890 con celuloide uno de los productos pioneros en la industria química.
Los deportes acuáticos requieren también de trajes especiales, como el de los submarinistas que utilizan espuma de butilo que contiene multitud de burbujitas de nitrógeno y que está provisto de un forro que puede llegar hasta seis centímetros de espesor o más, ya que es necesario aislar al submarinista del frío y evitar posibles hipotermias.