
La degradación que sufren los filmes agrícolas por su exposición a la intemperie sucede en una escala de tiempos demasiado grande cuando lo que se pretende es saber si las modificaciones que se introducen en las formulaciones suponen una mejora respecto a los compuestos de partida. El objetivo de realizar ensayos en cámaras con fuentes de luz artificial es tratar de obtener información respecto al comportamiento que cada material tendría al ser expuesto a la intemperie, pero en un periodo de tiempo más corto y bajo condiciones controladas.
Entre los diferentes tipos de fuentes lumínicas que se han utilizado destacan las lámparas de arco de xenón y las UV fluorescentes. En la gráfica que aparece a continuación se muestra el espectro de la luz solar comparado con el de las dos lámparas anteriores. Como se puede observar, la primera de ellas reproduce con bastante aproximación el espectro de la irradiación solar en las regiones ultravioleta y visible cuando se utilizan filtros adecuados. La luz UV que se emplea en la actualidad es mucho más energética puesto que toda su irradiancia se concentra en la zona del UV-B (máximo a 313 nm).
Las cámaras que se comercializan para el envejecimiento artificial de muestras en el laboratorio permiten actuar sobre tres de los factores que aceleran los procesos de degradación: radiación, temperatura y humedad relativa (condensación). Existen métodos normalizados en los que se indican los valores más adecuados para cada ensayo: ISO 4892; ASTM D 2565, G 151, G 154, G 155; UNE 53104, 53328. El criterio que se utiliza habitualmente para considerar que una muestra está degradada es que su alargamiento en el punto de rotura sea inferior al 50% del valor de la misma muestra sin envejecer.

Aparato para ensayos con lámparas UV fluorescentes

Aparato para ensayos con lámpara de arco de xenon