El JET A-1 ha sido obtenido en la refinería utilizando procesos relativamente sencillos, comparados con los que se necesitan para otros productos derivados del refino. Las muestras de control tomadas del tanque de refinería así como el certificado de calidad emitido por ésta garantizan un combustible en buenas condiciones.
El principal objetivo a partir de este momento es mantener la calidad en las mismas condiciones asegurando la ausencia de contaminación con otros productos (gasolinas, gasóleo, etc.) y la continua eliminación de sus grandes enemigos: agua, contaminación microbiológica y partículas sólidas.
En cada etapa, se realizan comprobaciones de la ausencia de estos dos elementos y el JET pasa por distintos procesos de filtración para asegurar la eliminación de agua y partículas sólidas.