Cada días más, los clientes quieren en sus viviendas frescor en verano y calor en invierno, quieren climatización. Desde Repsol, hemos avanzado con ayuda de las nuevas tecnologías y apoyados por las instituciones que promueven el uso de energías cada vez más respetuosas con el medio ambiente, y somos capaces de ofrecer climatización a gas, con el gas de Repsol.
El gas es una de las fuentes primarias de energía más limpias. Su uso en tecnologías eficientes contribuye a alcanzar los objetivos marcados por la política energética europea y nacional. Las distintas tecnologías del gas en climatización son: sistema de comprensión, sistema de absorción y bomba de calor.

Fruto de nuestra experiencia y de las investigaciones realizadas en el Centro de Tecnología de Repsol (CTR), consideramos las bombas de calor a gas por ciclo de comprensión como una solución integral de climatización que permite abastecer la demanda de calefacción y de refrigeración de un edificio, con una alta eficiencia y bajas emisiones de CO2.
La instalación de la bomba de gas es similar a la instalación de otros equipos convencionales a gas, como puede ser una caldera. Una de las ventajas de estos equipos reside en la energía residual disponible, como consecuencia del motor de combustión interna que acciona el ciclo de comprensión. Esta energía se aprovecha para la producción de agua caliente sanitaria, el calentamiento de piscinas u otros usos en función de las necesidades del edificio o para facilitar la evaporación del refrigerante en modo calefacción con muy bajas temperaturas ambiente, evitando las operaciones de desescarche necesarias en los equipos eléctricos. Además, en caso de no ser necesaria, el equipo dispone de un radiador donde se disipa la energía ambiente.
La recuperación de esta energía residual para la producción de agua caliente sanitaria se considera en el CTE como una alternativa equiparable a la instalación de paneles solares en su edificio, permitiendo eliminar la necesidad de espacio en cubierta, así como los problemas de operación y mantenimiento de los paneles solares.

El gas es una energía primaria; la electricidad es una energía final que ha sido generada a partir de distintas fuentes de energía primaria. El uso de una energía primaria directamente por el usuario final evita las pérdidas en generación y en transporte, obteniéndose un ahorro de energía primaria y una reducción de emisiones.
Por otra parte, la utilización de bombas de calor a gas contribuye a disminuir los problemas asociados al crecimiento de la demanda de energía eléctrica en los núcleos urbanos que cada vez originan más complicaciones en el abastecimiento tanto por capacidad de las infraestructuras de distribución, como de las subestaciones y equipos asociados.
Otras ventajas por utilizar las bombas de calor a gas Repsol son:
- Su bajo nivel sonoro.
- La flexibilidad de instalación, pudiéndose realizar un circuito frigorífico de hasta 700 metros.
- Su fácil mantenimiento, no necesario hasta las 10.000 horas de funcionamiento
- El hecho de que no sean necesarias torres de refrigeración, al ser equipos condensados por aire.
Las posibilidades son muy variadas:
- En el sector residencial, para suministro de climatización (calefacción y frío) y agua caliente sanitaria. Debido a la potencia de los equipos están especialmente orientadas al sector residencial colectivo (bloques o urbanizaciones) y a las viviendas unifamiliares de tamaño grande.
- En el sector servicios, para suministro de climatización (calefacción y frío) y agua caliente para ACS, calentamiento de piscinas u otros usos. (Oficinas, hoteles, casas rurales, comercios, edificios públicos, centros de enseñanza, administración, etc.).
- En el sector industria, para suministro de climatización (calefacción y frío) y agua caliente, que se puede emplear como agua caliente sanitaria, para distintos procesos industriales, etc.