Las principales aplicaciones de la cogeneración son las que se enumeran a continuación:
En hospitales, la demanda uniforme de energía térmica y el consumo elevado de energía eléctrica presentan las condiciones idóneas para el empleo de plantas de cogeneración, que además pueden ser utilizadas para la generación de energía eléctrica en casos de emergencia.
Los módulos de cogeneración de pequeña potencia son la solución ideal para todos aquellos usuarios que precisen regularmente calor a baja temperatura y con consumos eléctricos bajos. Por tanto, idóneos para piscinas cubiertas que emplean energía calorífica en forma de agua caliente para las duchas, el vaso de la piscina y el calentamiento del aire ambiental del pabellón y vestuarios; y que también necesitan energía eléctrica para las bombas de depuración, la iluminación, la ventilación, etc.
Se puede producir frío mediante compresores convencionales o mediante máquinas de absorción, como se resume en la siguiente tabla:

En el caso de las máquinas de absorción, se puede emplear calor residual procedente de procesos industriales o sistemas de cogeneración en la etapa de calentamiento del ciclo, en lugar de la llama de un quemador, obteniendo las siguientes ventajas:
Para aplicaciones de cogeneración de 20 a 170 kW, se fabrican y comercializan módulos de cogeneración compactos que se pueden utilizar en lugares donde se necesita "in situ" simultáneamente, como por ejemplo piscinas, hospitales, edificios de administración, la
industria y colonias de viviendas con subcentrales térmicas. Los módulos de cogeneración se pueden utilizar en combinación con plantas de refrigeración por absorción, con lo que se consiguen largos tiempos de funcionamiento también en verano.

El esquema de instalación de estos módulos en viviendas podría ser como el que se representa a continuación: