
El Betún Anticarburante es un ligante especialmente diseñado para la fabricación de mezclas que se aplican en zonas donde el derrame de combustibles, carburantes y lubricantes es frecuente, generalmente asociadas a áreas de carga/descarga de combustibles y/o carburantes en zonas industriales, aeropuertos y estaciones de servicio o a carriles y áreas de aparcamiento de vehículos.
Los hidrocarburos provocan una pérdida de cohesión en la mezcla asfáltica con el consiguiente deterioro de la misma. Los pavimentos asfálticos fabricados con betunes convencionales presentan escasa resistencia a la disolución del betún asfáltico y, por tanto, a la desintegración del aglomerado con el paso de los vehículos.
Para luchar contra el deterioro sufrido por el betún aplicado en zonas en contacto frecuente con estos hidrocarburos, Repsol desarrolla, con las últimas tecnologías disponibles, el Betún Anticarburante BAC 35/50 que presenta un excelente comportamiento frente al ataque de los carburantes más utilizados.
Su aplicación prioritaria son aquellas zonas en contacto frecuente con hidrocarburos: calles de rodadura, zonas aeroportuarias, carriles bus, aparcamiento o zona de estacionamiento prolongado de flotas, peajes en autopistas, estaciones de servicio, garajes, etc.