
Land-e
Bajo la denominación de e-Terrain System, Land Rover engloba toda una serie de tecnologías medioambientales, que espera introducir progresivamente en los próximos años en sus modelos de serie. En Ginebra se implementan dentro del prototipo Land_e, un vehículo del tamaño del actual Freelander, que combina propulsión eléctrica y mecánica.
El objetivo de esta tecnología es conseguir una cifra de consumo mixta de 5,65l/100 km, con una emisiones de C02 comparables a los de un modelo de gasolina del segmento B. Entre los dispositivos diseñados por Land Rover está una tracción eléctrica, que a diferencia de las actuales que sólo actúan sobre el eje trasero, se combina con la tracción mecánica clásica. El resultado es según la marca una mejora del control a bajas velocidades y del arranque en superficies deslizantes o durante el remolque.

Land-e
En carretera o en tráfico denso, este sistema permite acelerar hasta 32 km/h sin necesidad de volver a arrancar el motor. Otras soluciones hablan de un aprovechamiento de la energía de frenado, que sería transmitida del pedal del freno, los palieres y el árbol de transmisión a una batería para su posterior uso por un servopar eléctrico adicional. Así como una evolución del dispositivo Terrain Response, que gestiona la tracción del vehículo, con un sexto modo para conducción en carretera.
