Sin duda, uno de los mayores problemas cuando se emprende un viaje es la preparación del equipaje y la forma de distribuirlo en el vehículo. Esta tarea se complica aún más si el viaje se realiza en vacaciones o por un periodo largo de tiempo. La organización de lo que se va a llevar en función a las necesidades y la distribución de la carga en el vehículo son dos puntos esenciales.
La carga en un vehículo de equipaje va a condicionar, las respuestas del propio coche así como sus prestaciones, por ello debemos siempre cuidar la organización del equipaje dentro del coche y sobre todo no sobrecargar el vehículo. Hay que fijar siempre el equipaje en función de las necesidades que implique el viaje que se va a emprender, respetando por supuesto la masa máxima autorizada del propio automóvil que se puede encontrar en el dorso de la tarjeta de Inspección Técnica del vehículo. Antes de cargar el automóvil hay que pensar que se lleva lo realmente necesario, porque en la mayoría de los casos se tiende a cargar en exceso el vehículo. Por ello es recomendable realizar algún tipo de lista antes de ponerse a preparar el equipaje.
Una vez que el equipaje esté preparado llega el segundo punto importante, la distribución del mismo en el vehículo. Siempre es recomendable que la carga vaya en el interior del vehículo, intentando evitar elementos auxiliares para transportar la carga. Hay que intentar colocar primero en el maletero los elementos de mayor peso y colocarlos lo más cerca posible al eje, para reducir las fuerzas centrífugas. Una vez colocada la carga en el maletero, nunca está de más sujetar el equipaje mediante algún tipo de red o cuerdas, para evitar que la carga se mueva lo más mínimo.
También hay que evitar siempre transportar equipaje dentro del habitáculo del vehículo, ya que en caso de frenadas bruscas podrían salir despedidos dentro del propio automóvil. Si no viaja nadie en la parte posterior del vehículo es aconsejable abrochar los cinturones traseros, para evitar que el peso del maletero pueda hacer que cedan los respaldos traseros y la carga se proyecte hacia el interior del vehículo.
Hay que tener en cuenta que la carga del vehículo va a condicionar la respuesta del automóvil en la carretera. Maniobrabilidad, velocidad y consumo son algunos de los factores que varían dependiendo de la carga que el automóvil soporte en el viaje. Otro factor que incide en la respuesta del vehículo en carretera son los portaequipajes, las bacas, cofres etcétera…, ya que todos ellos influyen en la aerodinámica del propio automóvil. Amortiguadores, neumáticos y frenos son las partes del coche que más sufren cuando se carga en exceso un vehículo.