El Salón Internacional del Automóvil de Barcelona cerró sus puertas tras recibir más de un millón de visitas en sus once días de duración. Se trata de una cifra muy similar a la de la anterior edición, celebrada en el 2005, que consolida a este evento como uno de los mejores de Europa dentro del sector de la automoción. Enrique Lacalle, presidente del Salón, ha destacado el “gran éxito de participación y de público” de esta 34ª edición.
El éxito de esta edición ha posibilitado la renovación del acuerdo entre la Fira de Barcelona y la Organización Internacional de Constructores de Automóviles (OICA), para que la capital catalana acoja dos ediciones más, en 2009 y en 2011, este macro evento del mundo de la automoción, referente en todo el Sur de Europa.
La edición número 34 del Salón Internacional del Automóvil de Barcelona ha sufrido la falta de espacio en el recinto ferial de Montjuïc, que limitó el crecimiento del evento. De cara al 2009 se contempla su traslado a los nuevos pabellones de la Fira, situados en el recinto de la Gran Vía, una posibilidad que dependerá de la disponibilidad de una conexión con transporte público entre ambas instalaciones.
En el transcurso de esta edición se exhibieron, desde el 7 hasta el 17 de junio, los últimos modelos de las 44 marcas presentes, entre las que se han presentado cinco primicias mundiales: el todoterreno Seat Altea Freetrack, el Peugeot 207 SW, el restyling del Kia Picanto, el Citröen C4 Sedán y el Opel Corsa GSI. Una auténtica muestra de lo mejor del mundo del motor actual.
Exposiciones como la que se centraba en “Los coches de Tintín” o en la emblemática marca Rolls Royce, fueron, junto con las múltiples y variadas actividades ofrecidas, otra de las razones del éxito de esta edición. En definitiva, la Fira de Barcelona respiraba motor por los cuatro costados para disfrute de los enamorados de este mundo y de sus familias.
Stand Repsol YPF
Como no podía ser menos en una cita de tal relevancia, Repsol ha estado presente en el Salón de Barcelona, con un stand informativo, aunque también fue diseñado como unas instalaciones lúdicas, donde poder disfrutar del mundo de la competición y del motor. Tres sesiones diarias de Free Style, la posibilidad de conducir un quad, participar en una carrera de MotoGP con la Play Station y las visitas de los pilotos más importantes fueron algunas de las actividades organizadas.