El 16 de abril de 2012 el gobierno argentino inició las actuaciones para la expropiación de YPF e YPF Gas al Grupo Repsol. Ese mismo día decretó la intervención de la compañía, nombrando un interventor con todas las facultades de su Directorio (Consejo de Administración), que inmediatamente tomó el control de la gestión de la compañía.
Tras la confiscación del 51% de sus acciones en YPF, Repsol se ha enfocado en la defensa de los intereses de los accionistas. Nuestra participación en YPF disminuyó hasta el 12%, sin embargo no hemos visto mermados los resultados en 2012.
Repsol ha reclamado cobrar el justiprecio, al tiempo que ha mantenido su disposición a negociar con el gobierno argentino.
De este modo, Repsol ha interpuesto contra la República Argentina e YPF varias demandas en juzgados españoles, argentinos y estadounidenses, así como en organismos supranacionales, en las que pone de manifiesto el incumplimiento de las obligaciones firmadas por el gobierno en 1999.