La pretemporada de 2009 es más larga de lo habitual, un hecho que contrasta con la reducción de los test que se disputarán hasta el próximo mes de abril, momento en el que echará a rodar de nuevo la competición. Esta decisión, según algunos pilotos, puede favorecer el espectáculo y es que así podrán tener más tiempo para la preparación física personal, algo que se notará desde la primera carrera.