El Mundial afronta la última carrera con la máxima emoción, tras una temporada donde la polémica se ha instalado en la Fórmula 1. Pero todos los ojos estarán observando a McLaren para comprobar si Ron Dennis cumple con la anunciada “igualdad” entre sus pilotos. Raikkonen es el “tapado”, esperando su oportunidad para voltear la clasificación y ganar el título, aunque su propio compañero desconfía de sus posibilidades.
En el cruce de declaraciones previo al Gran Premio de Brasil que el 21 de octubre pondrá el colofón final a una emocionante temporada, salpicada por demasiadas polémicas, todo el mundo quiere opinar. El último ha sido la propia escudería McLaren que ha prometido a sus pilotos igualdad y limpieza en Interlagos.
“Tras la insinuaciones que apuntan a que podría no haber igualdad de trato a Fernando y Lewis, el equipo quiere dejar absolutamente claro que su política de total igualdad y limpieza será la misma en la carrera final de Brasil”, explican desde la escudería.
Mientras en McLaren intentan serenar los ánimos, Massa ha levantado polvareda en Ferrari afirmando que “Raikkonen lo tiene muy complicado y necesita un milagro”. El brasileño llega a la carrera de su país con un objetivo muy claro: brindar una victoria a sus aficionados. Este deseo contrasta con la necesidad de ayudar a su equipo para que su compañero consiga el título.
“Trabajo para Ferrari, así que haré lo posible por ayudar a Kimi, pero pilotaré para ganar la carrera. Sería grandioso ganarla de nuevo por los aficionados”, explicó Massa. También reconoce que su compañero necesita un milagro que pasa por ganar la carrera y esperar que los dos pilotos de McLaren no puntúen.
La Fórmula 1 ha vivido ocho mundiales donde tres pilotos se jugaban el título en la última carrera. Repasa las pruebas más emocionantes de la historia.
11/10/2007
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