El sector de las piscinas está de enhorabuena. Cada vez existen más modelos, materiales y categorías para elegir la piscina adecuada a tus necesidades sin pensar en obras y sin hacer frente a un gasto desmesurado.
Las piscinas desmontables, las piscinas hinchables o las propuestas rígidas de PVC acero lacado o madera son tres opciones perfectas para que puedas disfrutar de un baño diario en tu jardín todos los veranos. Antes de decidirte por una u otra alternativa, debes tener en cuenta los siguientes aspectos: Uso que vas a dar a la piscina; tamaño idóneo de la misma en virtud del número de personas que van a utilizarla; lugar de ubicación de la pileta; y precio que estás dispuesto a pagar. Si manejas bien todos estos factores, seguro que aciertas, y eliges la piscina adecuada a tus necesidades.
Si únicamente quieres una propuesta para disfrutar de los meses estivales, pensando sobre todo en tus hijos, lo más conveniente será optar por una piscina desmontable o un modelo hinchable. Si piensas en una alternativa para todo el año, y quieres dar algunas brazadas o hacer ejercicios en el agua siempre que las temperaturas lo permitan, te convienen las piscinas rígidas, más caras que las anteriores pero más sólidas y resistentes, y con mayor capacidad de agua.
Descartada la primera cuestión, pasamos a la siguiente: el tamaño idóneo de la pileta, un aspecto que decidirás pensando en el número de personas que la utilizarán regularmente, incluyendo a los amigos o familiares que vayan a disfrutar de bastantes chapuzones. La ubicación de la piscina es el tercer condicionante. Debes instalarla en una zona soleada, sobre terreno nivelado, dejando como mínimo un área de paso de un metro alrededor de la piscina, en una zona próxima a la toma de corriente y desprovista de arboleda o arbustos de los que puedan desprenderse hojas o ramas que puedan ensuciar el agua. Por último, tienes que valorar el presupuesto del que dispones. Lógicamente, las piscinas rígidas, principalmente las de madera, son más caras que los modelos hinchables y las propuestas desmontables, pero también son más resistentes y ofrecen prestaciones superiores.
Limpieza y mantenimiento
Tras valorar todas las cuestiones explicadas anteriormente, quedan todavía importantes variables para que des en el blanco y no cometas errores en tu compra. La elección de la piscina adecuada pasa también por su mantenimiento, y en este sentido, las que necesitan menos cuidados a nivel de estructuras son las piscinas hinchables (sólo hay que fijarse en que no tengan pinchazos). Las piscinas rígidas y los modelos desmontables requieren limpiezas más exhaustivas de las piletas así como revisiones frecuentes de las uniones y los tornillos empleados en su instalación. Igualmente, en todos los modelos, conviene asegurarse de que los distintos elementos (escaleras, sistemas de filtros, mangueras, etc.) estén perfectamente ajustados y que funcionen correctamente.
Con respecto al mantenimiento del agua, éste es igual para todas las propuestas. Hay que limpiar diariamente las posibles hojas y la suciedad con un recoge hojas, y controlar semanalmente el pH del agua y el nivel de cloro. Si el agua está muy sucia, habrá que aplicar tratamientos específicos de los que te informarán en el punto de venta, y antes de tapar la piscina con una cubierta tras la temporada estival, deberás emplear un producto especial para que el agua se conserve en perfecto estado hasta el próximo verano. Si sigues las instrucciones de mantenimiento que te recomienda el fabricante, no necesitarás vaciar la piscina y evitarás el derroche innecesario de este bien escaso.
Compra en empresas fiables que cuenten con los certificados de calidad nacionales o europeos, y nunca coloques una piscina, por pequeña que te parezca, en una terraza o azotea sin haber realizado una consulta previa a un arquitecto.
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