
Las entidades financieras ofrecen préstamos específicos para decorar, equipar o reformar la vivienda. Cualquiera puede acondicionar su casa para hacerla más acogedora.
Reformarla, adquirir nuevos muebles o ampliarla. Para afrontar estos gastos, numerosas entidades bancarias han creado el llamado préstamo hogar, crédito hogar o préstamo renovación. En realidad se trata de préstamos personales o créditos al consumo.
Se piden para hacer frente a todo tipo de gastos, desde la compra de un ordenador o un coche, hasta un viaje, una oportunidad de inversión etc. Sin embargo las entidades financieras han especificado aún más sus préstamos y han creado créditos especiales para objetos de miniconsumo, estudios, y, por supuesto, para renovar el hogar. Son créditos de no muy elevado importe cuyo objetivo es financiar unas necesidades concretas con la garantía personal del solicitante. Su plazo suele oscilar entre un mes y ocho años, y su importe, por lo general, va desde los 3.000 hasta los 42.000 euros. Las entidades ponen a disposición de los solicitantes todas las facilidades para equipar y renovar su casa. O si lo prefieren para realizar una reforma.
La tramitación es sencilla y la respuesta a su petición inmediata. La cuota puede ser constante, variable e incluso progresiva. En estas operaciones se acuerda un interés fijo, variable o mixto, que combina períodos de interés fijo y de interés variable.
Algunos conceptos
En los préstamos personales para reformar el hogar, igual que en los hipotecarios, aparece el término (TAE), que hace referencia a la Tasa Anual Equivalente o Tasa Anual Efectiva. Es el resultado de una fórmula matemática que incorpora el tipo de interés nominal, las comisiones y el plazo de la operación.
Así, incluye la comisión de apertura y la de cancelación anticipada. La mayor diferencia estriba en el porcentaje que en los préstamos al consumo como éstos es más alto, porque son operaciones de mayor riesgo para las entidades prestatarias y para protegerse aplican comisiones más altas. Bajo el nombre de comisión de apertura se imputan todos los gastos originados por la tramitación de un contrato crediticio. Normalmente, su importe se cobra de una vez, cuando se firma el contrato, sin embargo, también se puede negociar el pago a lo largo de la vida del préstamo. Normalmente, las entidades financieras ofrecen a los titulares de los préstamos la posibilidad de cancelar total o parcialmente el crédito antes de que termine el plazo.
Pero si los titulares lo hacen habrán de pagar una comisión de cancelación o amortización anticipada que será el resultado de aplicar un porcentaje sobre la cantidad cancelada o amortizada antes de tiempo. No obstante, existe una limitación en los préstamos a interés variable que impide que esta la comisión sea superior al 1%. Por otro lado, algunos bancos permiten amortizar sin coste alguno hasta un 25% de la deuda, sólo si se anticipa una cantidad mayor de dinero cobran una comisión.
Papeleo
Al suscribir un crédito hogar el cliente adquiere ciertos compromisos con la entidad prestamista que se resumen en una única obligación: la entrega del capital que le presta con sus intereses y en los plazos que se establezcan. En la práctica, se contraen obligaciones complementarias derivadas de la gestión de ese préstamo. La entidad financiera ha de reducir sus riesgos al mínimo.
Por ello el solicitante está obligado a informar de su situación económica, del importe de sus ingresos, de si están o no asegurados, si dispone de propiedades, avales o si tiene otros préstamos o deudas. Los préstamos que conceden las entidades financieras se registran en el Banco de España y es habitual que se consulte, previa autorización del interesado, este registro antes de conceder un nuevo crédito. Si la entidad contempla la refinanciación de préstamos ya vencidos e impagados exigirá garantías más elevadas y sus intereses y comisiones serán más elevados que los ordinarios. Si los ingresos del solicitante son suficientemente altos y estables probablemente no se le exija la figura del aval, es decir, de la garantía adicional de una segunda persona que asumiría el pago en caso de no hacerlo el titular del préstamo. Para que prestar poco dinero a corto plazo sea rentable, las entidades financieras aplican intereses bastante elevados a sus créditos personales. Por ello, es aconsejable sopesar detenidamente la conveniencia de solicitar un préstamo personal para renovar el hogar.
Existen opciones menos gravosas para financiar gastos extra y que además no precisan del papeleo inherente a la solicitud de un crédito. Por ejemplo, hay tarjetas que permiten realizar compras y diferir el pago o disponer de efectivo. Aunque hay que tener cuidado, ya que los intereses se duplican ante el impago. También grandes almacenes, tiendas de mobiliario, hipermercados y otros establecimientos ofrecen a menudo a sus clientes la posibilidad de aplazar el pago de sus compras, en algunos casos sin intereses, o comenzar a pagar más tarde. Las compras a plazos normalmente son sin intereses, si el pago se realiza en tres o menos cuotas. Pero cuando se sobrepasan las tres mensualidades, el TAE de algunos establecimientos supera, en mucos casos con creces, al de bancos y cajas de ahorro.
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