La falta de espacio es uno de los grandes problemas de las viviendas actuales. Los fabricantes tienen que ingeniárselas para lanzar productos originales que cumplan su función y luego desaparezcan. Esto es lo que sucede muchas veces con las camas.
La cama es uno de los elementos del mobiliario con el que mejor se puede jugar para optimizar el espacio. No es necesario que ocupe un lugar que podemos necesitar para otra función, si sólo vamos a usarla como elemento de descanso. Las alternativas son variadas y se ajustan a todos los gustos y bolsillos. Desde el tradicional mueble cama, bastante evolucionado en la actualidad, que esconde el somier y el colchón plegados, hasta la cama en alto, una propuesta muy empleada en el dormitorio infantil, pasando por todo tipo de asientos que se transforman en camas, la oferta de los fabricantes se ha agudizado al máximo y el abanico de posibilidades es inmenso.
La más aconsejable sigue siendo el sofá cama, pues en estos momentos, los diseñadores se han puesto las pilas para ofrecer piezas de gran calidad, fácilmente transformables en elementos de descanso que nada tienen que ver con aquellas propuestas de hace décadas, que tanto costaba convertir en camas.
Sofás modulares y multifuncionales
Entre lo más innovador en este sentido, están los sofás modulares y los sofás multifuncionales. Los primeros no tienen forma ni tamaño definidos, constan de piezas individuales que permiten crear composiciones a medida, lineales o de esquina, a partir de una movilidad permanente. Los sofás modulares no se han diseñado específicamente como elementos de descanso, pero ofrecen sin duda, esta posibilidad, organizando los módulos al estilo de una cama. Además, al igual que ocurre con los multifuncionales, se gana espacio, pues logras dos funciones con una única pieza.
Los sofás multifuncionales sí están concebidos para transformarse en camas. Los nuevos diseños ofrecen además infinidad de detalles complementarios que aportan valor añadido a su utilidad como elementos de descanso. Así, algunos convierten sus extremos en enormes bandejas que pueden usarse como mesilla de noche o como cajonera, y otros incorporan lámparas para que quien lo utilice pueda disfrutar de la lectura antes de dormir… En fin, son muchas las opciones en cuanto a materiales, diseños y estructuras. No hay que olvidarse de los poufs abatibles, muy sencillos de adaptar en cómodas camas, con los que también optimizarás el espacio en tu hogar.
Dormitorios infantiles
El dormitorio infantil es una de las estancias de la vivienda donde siempre falta espacio, pues los niños y jóvenes necesitan una habitación en la que puedan jugar, estudiar y guardar todos sus artículos (juguetes, ordenador, consola, aparato de televisión, ropa…). En estos lugares van muy bien las camas en alto, debajo de las cuales se pueden situar la mesa de estudio, el armario o algún mueble auxiliar para las prendas y complementos.
Se optimiza el espacio en vertical y de esta forma en un único frente de la habitación se resuelven varias funciones: estudio, almacenaje y descanso. La litera es una práctica solución cuando se impone compartir el dormitorio infantil entre dos hermanos. Una interesante propuesta para edades comprendidas entre los dos y los ocho años son los sacos/colchonetas, que se despliegan fácilmente sobre el suelo por la noche y durante el día se guardan en un saco. Son muy cómodos, ofrecen diseños divertidos en colores intensos del gusto de los más pequeños, y resultan muy económicos en comparación con las camas tradicionales, con somier y colchón. Conviene siempre tener un saco/colchoneta a mano para acomodar a los amigos de tus hijos, a los primos y otros familiares “bajitos” que necesiten pasar la noche en casa.
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