Sobrepeso: kilos de problemas - repsol.com

Repsol YPF

Logo Repsol

Ruta

Estoy en: Inicio > ... > Sin salir de casa > Reportajes > Salud
Sobrepeso: kilos de problemas
Mujer pesándose

El sobrepeso y la obesidad minan la salud de las sociedades desarrolladas y anclan su presencia en las formas de vida y los hábitos nutricionales occidentales.

Aunque hay diferencias entre tratar unos de kilos de más y enfrentarse a un trastorno de obesidad, en ambos casos resulta fundamental la prevención.

 
Una cuestión de salud
Se siguen considerando un problema estético cuando, sin dejar de serlo, representan básicamente un grave problema de salud. La obesidad y el sobrepeso se han convertido
en una verdadera plaga en las sociedades occidentales y en la raíz de muchos de los trastornos que asolan su población: diabetes, enfermedades cardiovasculares, dolencias osteomusculares, hipertensión y cáncer están unas veces provocadas o agravados por
los kilos de más.
 
Los estudios hablan de mayor riesgo de tumores de ovario, recto y próstata en personas con sobrepeso y está comprobado que en la medida en que se reduce, se rebajan las cifras de tensión arterial y las de colesterol. Algo similar ocurre con enfermedades respiratorias como la apnea del sueño (dolencia que ocasiona pausas en la respiración durante el sueño) que mejora sustancialmente si el paciente consigue recortar peso.
 
Por otra parte, elriesgo de enfermedad cardiovascular guarda una estrecha relación con el exceso de peso y también la distribución de los kilos de más en el cuerpo: la acumulación de la grasa en la zona abdominal es más perjudicial que su concentración
en muslos y trasero.
 
Pero estar por encima del peso ideal ofrece diferencias en cuanto al tratamiento y los riesgos, que se corresponden directamente con lo abultadas que sean las cifras que marca la báscula. Es decir, una cosa es tener 8 kilos de más y otra tener 25.
 
Calcular el sobrepeso
Puede que con un simple vistazo uno mismo sea capaz de distinguir entre lo uno y lo otro, pero existen reglas matemáticas que aclaran el grado y la gravedad del sobrepeso, y marcan la frontera entre este último y la obesidad.
 
La clave para descubrirlo está en el Índice de Masa Corporal (IMC), el cual se obtiene dividiendo el peso por la altura al cuadrado. Si el número resultante está por debajo de
25, no existe sobrepeso ni obesidad; cuando se encuentra entre 25 y 29, se habla de sobrepeso, cuya gravedad varía en la medida en que aumenta el número (grado 1 entre 25 y 27 y grado 2, de 28 a 29). A partir de 30 se entiende que es un caso de obesidad, que se considera mórbida más allá de 40.
 
Esta operación da una idea aproximada de los kilos que sobran, pero no conviene fiarse de los dígitos sin tener en cuenta otros aspectos. La edad, las proporciones de masa magra y grasa, la complexión física y el sexo influyen a la hora de determinar si realmente existen problemas con la báscula.
 
Pero frente al sobrepeso hay dos medidas preventivas que sí son inmutables: la dieta y el deporte. No cabe duda que ese 50% de sobrepeso que se ha instalado en algunos países como España es fruto de una alimentación excesivamente rica en grasas, que pueden llegar a representar el 40% de las calorías ingeridas y que no deberían sobrepasar el 25 o 30% como máximo. Por eso, los expertos insisten en la importancia de reducir su consumo, de apostar por la fruta y la verdura, de alejar de la mesa la bollería industrial y de consumir carnes magras y pescado.
 
El otro gran caballo de batalla es el deporte. Vivimos en sociedades sedentarias donde ya no correr o nadar, sino simplemente caminar se ha convertido en una excepción. En este sentido, hacer deporte de forma moderada, pero habitual, unas tres veces por semana, resulta un buen antídoto contra los kilos de más.
 
Obesidad en menores
Uno de los aspectos más graves de este trastorno tienen que ver con la infancia. El número de niños que superan los kilos recomendados va en aumento con el enorme problema de salud que esto supone, ya que muy probablemente serán adultos gordos:
se calcula que un 14% de la población infantil española se encuentra en índices IMC de obesidad. Los niños no son ajenos a los mismo factores que dan lugar al problema en los adultos: demasiada televisión, pocos juegos físicos y más bollos y refrescos de lo recomendable. Otras causas que también parecen influir son haber superado los 3,5 kilos
al nacer y no haber tomado el pecho.
 
Tratamiento médico
Aunque los fármacos pueden ayudar a combatir los kilos de más, hay que tener mucho cuidado con su uso y consumo. Sólo están recomendados en caso de obesidad, son muy pocos los medicamentos en el mercado que parecen ser realmente eficaces y por supuesto han de ser prescritos por el médico.
 
Lo mismo puede decirse de las llamadas gastroplastias, intervenciones quirúrgicas que reducen en el tamaño del estómago. A pesar de la polémica que han suscitado algunos desafortunados casos, en general se han mostrado muy útiles en pacientes con obesidad mórbida, una dolencia grave que implica enormes problemas de movilidad y que incrementa notablemente el riesgo de muerte prematura.
 

1 de abril de 2004


Acceso a Confianza online