
El movimiento de las olas del mar puede generar energía: la velocidad del viento que sopla en el océano es mucho más potente y predecible que en tierra firme. Los parques energéticos marinos son la última novedad en el aprovechamiento de las fuerzas naturales como energías renovables.
El aprovechamiento de la fuerza de las olas como fuente de energía es una técnica muy poco desarrollada en la actualidad. La Unión Europea puso en marcha en 2000 la red temática WaveNet, que se encarga de publicar el estado de las investigaciones en este campo y el futuro de esta fuente de energía como alternativa ecológica a las fuentes orgánicas.
La red WaveNet está formada por académicos, industrias y centros de investigación de nueve países de la Unión: Suecia, Grecia, Francia, Reino Unido, Dinamarca, Irlanda,
Holanda, Portugal e Italia.
En Europa, las aguas marinas susceptibles de producir más energía son las de la zona norte, el océano Atlántico, el mar del Norte y las aguas que bañan los países escandinavos.
Hay varias técnicas, aunque aún se desconoce cuál es la más rentable. Se puede obtener energía a través de las mareas. El movimiento de ascenso y descenso de las aguas del mar produce una energía que se transforma en electricidad en las centrales mareomotrices.
El sistema consiste en aprisionar el agua en el momento de la marea alta y liberarla, obligándola a pasar por las turbinas durante el movimiento de bajada.
La primera patente de obtención de energía de las olas se produjo en Francia en 1799, aunque no se desarrollaron proyectos sólidos hasta la década de los años setenta.
Proyecto en España
En España, un grupo de investigadores del Centro de Diseño de Equipos Industriales de la Universidad Politécnica de Cataluña, liderados por el inventor José Antonio Serrano, ideó
un sistema sencillo que produce energía renovable a partir del oleaje del mar. Sus creadores afirman que sus emisiones de CO2 son nulas y su impacto ambiental, mínimo.
Se trata de aprovechar la fuerza de flotabilidad y el desplazamiento de una boya. El mismo cable que fija la boya en el fondo marino se enrolla en el mecanismo instalado en la parte superior. Entonces, transmite la fuerza y el movimiento a un compresor de aire, a una bomba de agua o a un generador eléctrico.
Proyectos actuales en otros países
En Escocia, su Gobierno asegura que si se aprovecharan bien las mareas se podría producir electricidad suficiente para el consumo de 15 millones de habitantes. Allí está
la primera turbina europea que trabaja con el movimiento de las olas y que, actualmente, genera energía para 400 casas.
En Brasil, el Gobierno y la Universidad Federal de Río de Janeiro se han aliado con la compañía Eletrobrás para desarrollar la primera planta de generación eléctrica de Latinoamérica, a partir de la energía de las olas. La instalación tendrá una potencia de
500 kilovatios y funcionará en 2006.
En Estados Unidos, la compañía Natural Resources (INRI) ha probado con éxito su nuevo sistema de aprovechamiento de la energía de las olas bautizado como "Seadog" y capaz de funcionar incluso con oleaje de poca altura.
¿Sabías que...?
-Desde 1581 hasta 1822, funcionó en Londres sobre el río Támesis una gran rueda movida por la marea, que permitía bombear el agua hasta el centro de la ciudad.
-Alrededor de 30 viviendas del norte de Noruega disponen de electricidad gracias a una planta submarina que aprovecha la fuerza de las mareas. Está situada en el canal de Kvalsund, cerca de la ciudad de Hammerfest, un lugar donde se producen diferencias de más de 10 de metros entre la pleamar y la bajamar.
-Las ondas marinas se forman únicamente en puntos determinados de nuestro planeta y desde ellos se propagan de forma radial. El área de las islas Azores es una de las más importantes.
-Se ha calculado que una ola de 7,50 metros de altura sobre el nivel de las aguas tranquilas y de 1,50 metros de longitud de onda, propagándose con una velocidad de 15 metros por segundo, desarrolla una potencia de 700 caballos de vapor por metro lineal de cresta. Según estos datos, una onda de las mismas características que tuviese 1 kilómetro de ancho desarrollaría una potencia de 700.000 caballos de vapor. Esto explica los desastrosos efectos que producen las tempestades marinas.
Lo + leído