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Miniconsolas de aire acondicionado

Cuando aprieta el calor se hace necesario el aire acondicionado para conservar el bienestar y poder seguir con el ritmo de trabajo o descanso diario.

Ahora es más fácil elegir la temperatura del entorno de manera personal, ya que es posible utilizar aparatos de pequeñas dimensiones que funcionan tan sólo con pilas y cubitos de hielo.

Por pocos euros puede comprarse una mini-consola de aire acondicionado para tenerla, por ejemplo, cerca del escritorio. Sólo hay que rellenarla con hielo y enchufarla. De este modo se puede reducir el presupuesto en las empresas del aire acondicionado sin que nadie deje de estar fresco y cómodo. También hay modelos que funcionan con pilas. 

El agua congelada crea un sistema controlado del clima individual del que cualquiera puede beneficiarse. En algunos casos basta con llenar una botella de agua, congelarla, ponerla en el compartimento previsto para tal fin y darle al interruptor para gozar en cualquier momento de una brisa fresca y agradable.

Estos aparatos utilizan solamente agua para producir frío y su uso es económico. Son ideales para aquellos lugares en los que se quiera utilizar aire frío de forma personal. 

¿Cómo funcionan?
El mecanismo de estos equipos se basa en el comportamiento del fluido refrigerante que absorbe el calor, evaporándose al recorrer el circuito hasta la unidad exterior cuando elimina el calor absorbido al condensarse.

Otros sistemas se cargan durante la noche, cuando siempre hace menos calor y necesitan menos energía para bajar de temperatura. Con la tarifa nocturna además es más económica la energía eléctrica para convertir la cantidad de agua en hielo que servirá durante el día para proporcionar aire fresco.

En cualquier caso, antes de seleccionar un equipo de aire acondicionado se han de tener en cuenta las propiedades de cada aparato, su vida útil, el consumo de energía, el precio y las necesidades de los usuarios al que va destinado. La suma de todo puede hacer más aconsejable la compra de un sistema u otro.

La incorporación de filtros electrostáticos, desodorantes, de polvo y ácaros para tratamiento del aire puede ser una necesidad en algunos casos. Los filtros mejoran la calidad del ambiente. Asimismo, un deshumidificador que controle la humedad ayuda a alcanzar una sensación de confort óptima. De hecho, en ocasiones, modificando las condiciones de humedad se consigue una sensación térmica más baja sin variar la temperatura del termostato, lo que reduce los consumos.

Por otro lado, los mecanismos electrónicos de regulación y control automático conectan y desconectan el funcionamiento.

Modelos convencionales 
Los aparatos que se colocan en la ventana son los más frecuentes y más elementales. Se adaptan fácilmente a cualquier edificio pero sólo climatizan la estancia en la que se encuentran instalados. Disponen en la misma unidad de compresor, ventilador, evaporador, etc. Esto origina algunas desventajas en estéticas y a nivel sonoro.

Los acondicionadores portátiles apenas necesitan instalación, pero como en caso de los aparatos de ventana producen bastante ruido. Otra desventaja es que sus potencias frigoríficas son reducidas.

El aparato split (partido) dispone de dos unidades: una interior y otra exterior. En el interior quedan el evaporador, el ventilador, el filtro de aire y el dispositivo de control. En la calle se ubica el compresor y el condensador, de modo que, por norma general, el sistema es más silencioso que los demás equipos. 

Los acondicionadores de pared o murales son los de mayor demanda para el hogar actualmente. Tienen capacidad de funcionar como una bomba de calor. Precisan la instalación de una unidad exterior y la prolongación del circuito de conexión del refrigerante desde la unidad exterior a la interior. La puesta en marcha de la unidad interior es sencilla y no precisa de obra. 

Las consolas se colocan normalmente en el suelo. Su capacidad de difusión del frío es mayor que la de los de pared. No obstante, necesitan más espacio para ubicarse y su potencia frigorífica varía.

Los acondicionadores de cassette se empotran en los falsos techos de oficinas y comercios. Tienen varías vías de salida de aire frío y sólo una de entrada del aire que se ha de refrigerar. Los hay que se fijan al techo con aspecto semejante al de los de pared. Para los de conductos hacen falta dos canales de comunicación con la habitación donde están colocados: uno para la extracción del aire caliente y otro para la introducción del aire climatizado. Por último, los sistemas multisplit utilizan una única unidad exterior acoplada a varias unidades interiores, lo que posibilita la climatización de diversas estancias.

13 de agosto de 2007