Altas temperaturas y electrodomésticos - repsol.com

Repsol YPF

lblLogoRepsol

Ahorro energético

imagen Consejo ahorro
K6 te invita a descubrir cómo ahorrar energía en tu hogar.

Suscríbete

Boletín Casa y Hogar Boletín
Todas las semanas, Casa y Hogar en tu e-mail.
RSS Alertas RSS
Lee antes que nadie los reportajes de Casa y Hogar.

Ruta

Estoy en: Inicio > ... > Energía en casa > Reportajes > Hogar energético
Altas temperaturas y electrodomésticos

Las altas temperaturas, y otras condiciones adversas, en ocasiones desaconsejan la utilización de algunos electrodomésticos. No obstante, hay quien a pesar de todo quiere, o necesita, hacer uso de los mismos.

Y de hecho, los avances tecnológicos han conseguido que sea posible su puesta en marcha pese a casi todo. La solución: una función de auto-apagado se activa en caso de peligro. A diario utilizamos electrodomésticos como frigoríficos, microondas, planchas, televisores, etc. Todos han de funcionar independientemente de la temperatura ambiente. De todas formas, cuando se produce una ola de calor, las autoridades normalmente recuerdan a los ciudadanos la importancia del ahorro de energía y agua para evitar cortes por sobreconsumo que afecten a toda la comunidad. 

Sobrecalentamiento
Indefectiblemente, la energía eléctrica es imprescindible en el día a día. El uso de aparatos eléctricos es indispensable en la mayoría de las actividades cotidianas del ser humano, tanto en tareas domésticas como laborales. Pero para un óptimo aprovechamiento se deben tomar las precauciones oportunas que eviten poner en peligro tanto la integridad física como la material. 

Los nuevos aparatos combinan las eficientes prestaciones con la resistencia al riesgo, ya sea derivado de temperaturas extremas, de golpes, polvo o agua. El único inconveniente es que la protección por sobrecalentamiento haga que se desconecte el electrodoméstico automáticamente para evitar una sobrecarga excesiva.

En el caso de que ocurra un sobrecalentamiento, que podría causar graves daños, un disyuntor de seguridad, previsto en cada vez mayor número de aparatos, apagaría el motor automáticamente. 

Y es que las altas temperaturas pueden repercutir en el buen funcionamiento de los equipos y aumentar el riesgo de sobrecarga y cortocircuito. La capacidad de de aislamiento y de soportar altas temperaturas de los conductores eléctricos, la eficacia a la hora de no propagar las llamas en caso de incendio y la resistencia mecánica de los aparatos son aspectos que hay que tener en cuenta a la hora de seleccionarlos.

Se produce sobrecarga o sobreconsumo cuando un aparato eléctrico o un conductor (cable eléctrico) exceden los límites de operación para los que están concebidos. Se genera una corriente que deteriora la instalación y si la duración es considerable existe la posibilidad de que la sobrecarga origine un cortocircuito, es decir, de que el aislamiento falle y la corriente eléctrica entre en contacto con un material no aislante. 

Las altas temperaturas en la instalación multiplican el riesgo de ignición de los materiales de su alrededor. Los incendios normalmente se producen por el recalentamiento de los conductores. En cualquier caso, para no exponerse a esta situación es aconsejable, antes de añadir un nuevo artefacto, asegurarse que la instalación tiene la capacidad necesaria para suministrar energía a todos los elementos.

Potencia contratada
Si la potencia contratada con la compañía eléctrica es suficiente, conviene saber que las primeras marcas de electrodomésticos y cables utilizan materiales de calidad, bajo cumplimiento de normas de seguridad internacionales, para que su manejo sea lo más seguro posible. Al igual que los fabricantes, los constructores, operadores, propietarios y usuarios de instalaciones eléctricas deben contemplar determinados criterios de seguridad.

Para calcular el consumo eléctrico total de una instalación se han de sumar los consumos individuales de los aparatos conectados al mismo circuito y dividirlos por el voltaje. Esto ofrece como resultado la corriente que se consume. Así, si la televisión tiene un consumo de 50 vatios, la lavadora consume 800, el microondas 1.200, una secadora 1.800 y 10 bombillas de 100 vatios 1.000, la suma daría un consumo total de 4.850 vatios, cifra que dividida por el voltaje de la vivienda (220 voltios) arrojaría un consumo de 22 amperios. Si la potencia contratada fuera inferior se estaría sobrepasado el consumo para el cual fue planteada la instalación y, de hecho, en la práctica saltaría el diferencial debido a la sobrecarga si varios aparatos coincidieran funcionando.

Si el problema persistiera pese al aumento de potencia habría que recablear con un cable adecuado, de mayor capacidad y convenientemente aislado, los circuitos eléctricos del hogar.

20 de agosto de 2007