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Los termostatos

Un mecanismo dotado de termostato es un sistema de control que permite cerrar o abrir un circuito eléctrico en función de la temperatura. Estos dispositivos mantienen el grado de calor.

E incluso de humedad, si están preparados para ello, en un punto predeterminado. La tecnología ha hecho de los termostatos aparatos de muchos tipos: digitales, analógicos, mecánicos, electrónicos, proporcionales, de una o más etapas... Hoy los termostatos ostentan un cuidado diseño estético, están concebidos como mandos ergonómicos de uso sencillo con una electrónica capaz de integrarse plenamente con la máquina a la que dan servicio.

En realidad, estos componentes de la calefacción, los grifos, el horno o el aire acondicionado pueden ser tan simples como una lámina bimetálica o tan complejos como un microprocesador. De lo que se trata con ellos es de asegurar un determinado nivel de confort o de eficacia. 

Modulación programable
Mediante la modulación de la temperatura los termostatos ponen en marcha o no los aparatos, ayudando a reducir la factura energética y logrando un ahorro importante de recursos y emisiones de CO2. En el caso de la calefacción encienden o apagan la caldera dependiendo de la temperatura de la habitación o habitaciones donde estén colocados.

Los termostatos actuales más modernos son aparatos programables fácilmente comprensibles para el usuario. A veces, en una vivienda se encuentran áreas demasiado calientes debido a su exposición a los rayos solares, por ejemplo. Así, utilizando un termóstato programable con varios sensores, se puede apagar automáticamente la calefacción por la noche o cuando no se esté en parte o en toda la casa. En el verano, se puede ahorrar dinero al quitar automáticamente el aire acondicionado a ciertas horas o cuando el ambiente haya alcanzado el punto de frescor apetecido.

Es fácil ahorrar hasta un 10% al año en calefacción y aire acondicionado únicamente bajando en la misma proporción el termostato o programándolo de forma automática, instalando un control automático o un sistema programable para ajustar las horas en que se quiera encender el sistema de climatización, de calor o frío. De esta manera, el sistema funciona según un horario preestablecido y a toda capacidad sólo donde se le indique y cuando la casa o parte de ella esté ocupada. 

Múltiples instrucciones
Los termostatos digitales programables permiten proyectar la temperatura del hogar grado a grado y casi, minuto a minuto. Son capaces de almacenar y repetir instrucciones de hora y temperatura varias veces al día y se pueden cancelar sin que afecte al resto de la programación diaria o semanal. 

Las versiones más sofisticadas permiten al usuario programar temperaturas diferentes para distintos momentos del día o de la semana. Generalmente, estos equipos se conectan a través de cables eléctricos, aunque algunos están dotados de un sistema de radiofrecuencia.

Un cronotermostato modulante es un aparato de regulación y control que ajusta la potencia de la caldera dependiendo de la temperatura de la habitación, de la temperatura deseada y de la hora. Combina la función de reloj y la función de termostato en un solo aparato. Estos mecanismos de última generación pueden llegar a ahorrar un 3% más de energía que un termostato normal. El ahorro respecto a una instalación sin termostato puede llegar a ser hasta de 20%.

La colocación de válvulas termostáticas en los radiadores regula el calor de cada uno de ellos. Su función consiste en cerrar el paso de los que estén en cuartos con mayor radiación solar o abrirlo en los lugares situados al norte o en sombra. 

Mecanismos como estos proporcionan la ventaja añadida que supone definir distintas temperaturas de confort para cada estancia, combinando así el confort y el ahorro energético. Estos reguladores se adaptan a numerosas configuraciones. Algo tan sencillo como un termostato, sea electromecánico, electrónico o digital, mantiene el gasto de energía bajo control y al mismo tiempo ayuda a los miembros del hogar a sentirse cómodos.

Es importante instalar el termostato alejado de fuentes de calor como una chimenea, lámparas, ventanas, televisores y calentadores para evitar que falsee las lecturas. Su correcto funcionamiento hará que el equipo de aire acondicionado y de calefacción trabajen de manera más eficiente.

Los sensores termostaticos que mantienen la temperatura regular se encuentran disponibles en un gran número de modelos. Normalmente están constituidos por un fuelle a presión de vapor relleno de un gas, líquido o cera termosensible.