Organiza tu despensa de la manera más eficiente - repsol.com

Repsol YPF

lblLogoRepsol

Ahorro energético

imagen Consejo ahorro
K6 te invita a descubrir cómo ahorrar energía en tu hogar.

Suscríbete

Boletín Casa y Hogar Boletín
Todas las semanas, Casa y Hogar en tu e-mail.
RSS Alertas RSS
Lee antes que nadie los reportajes de Casa y Hogar.

Ruta

Estoy en: Inicio > ... > Energía en casa > Reportajes > Ahorro energético
Organiza tu despensa de la manera más eficiente

Una adecuada distribución de los alimentos en la despensa no solo nos permite ganar tiempo y comodidad a la hora de recurrir a ellos, también mejora su conservación y hará posible espaciar las visitas al supermercado.

Los hábitos de consumo y alimentación han cambiado mucho en nuestros hogares durante los últimos años. La incorporación de las mujeres al mercado de trabajo y el auge de las grandes superficies, a las que acudimos a menudo con vehículo propio y que ahora también posibilitan el acceso online, han propiciado que en muchos hogares la compra de productos de alimentación se realice de forma más concentrada, garantizando el abastecimiento para una o varias semanas. 

Esto exige mejorar las condiciones de almacenamiento en el hogar, que se ve favorecida por los modelos más modernos de frigoríficos, más grandes y potentes. Uno de tres estrellas, por ejemplo, permite conservar alimentos durante un periodo de hasta 3 meses, mientras que uno de cuatro alarga ese plazo hasta un año. Pero también resulta imprescindible contar con una despensa que esté bien organizada. Para ello, antes que nada, hemos de tener claro qué alimentos podemos guardar en ella y cuales debemos meter en el frigorífico, para que conserven al máximo sus propiedades nutritivas. 

Tipos de alimentos y su conservación

Entre los productos que resulta imprescindible conservar en frío, para evitar su rápido deterioro, se encuentran la carne, el pescado y las verduras. La leche, una vez abierto el envase, también res necesario mantenerla en la nevera y consumirla en 2 o 3 días, así como los quesos y productos embutidos que ya estén empezados. Respecto a los huevos, su capacidad de conservación a temperatura ambiente es mayor, aunque en verano es muy recomendable guardarlos en el frigorífico para evitar posibles casos de salmonerosis.  

Para continuar con una correcta distribución en el frigorífico o en la despensa de los diferentes productos, hay que saber distinguir las conservas de las semiconservas. Las primeras han sido sometidas durante su elaboración a un proceso de esterilización con temperaturas superiores a los 100 grados, lo que destruye los gérmenes y permite guardar estos alimentos a temperatura ambiente durante largos periodos. Las semiconservas, sin embargo, no han pasado por ese proceso, por lo que su capacidad de conservación es mucho menor y resulta necesario guardarlas en el frigorífico. Entre estas últimas están, por ejemplo, las anchoas en aceite, el jamón cocido, los fiambres y ahumados, las gulas y los patés. 

Los productos secos como el arroz, la pasta, las patatas y los frutos secos, así como el aceite y los envases de leche (sin abrir, tal como decíamos previamente) sí pueden permanecer a temperatura ambiente, por lo que serán ellos —junto con las conservas— los protagonistas de la despensa. 

Cómo distribuir los alimentos

En primer lugar, antes de colocar los productos hay que procurar que las estanterías estén limpias y secas, para evitar la proliferación de bacterias y moho que puedan afectar a los alimentos.  Es conveniente destinar cada estantería a una clase de alimentos, de manera que al recurrir a ellos posteriormente podamos encontrarlos de forma intuitiva y con la menor pérdida de tiempo posible. Los artículos de limpieza hay que situarlos en la parte de abajo, con el fin de evitar que algún escape de líquido pueda filtrarse a los alimentos. 

Los objetos más voluminosos, pesados o frágiles hay que situarlos en baldas bajas, lo que facilita su manipulación y evita que puedan producirse accidentes. Aquellos productos que utilicemos más frecuentemente conviene situarlos en estanterías a la altura de la vista. En el caso de sobres y frascos de especias, una buena idea es guardarlos en una caja para que estén agrupados, mientras que los tubérculos, como las patatas y los boniatos, hay que mantenerlos de forma que reciban la menor cantidad de luz. Por último, si colocamos una pequeña libreta a la vista (colgada de un  gancho en la pared, por ejemplo) podremos elaborar una lista de aquellos productos que vayan agotándose para renovarlos en la siguiente visita al supermercado. 


Artículos relacionados:

Ahorra gracias a la compra online

Escoge la mejor encimera para tu cocina

18 de marzo de 2009