Chocolate, aliado antiedad - repsol.com

Repsol YPF

lblLogoRepsol

Ruta

Estoy en: Inicio > ... > ... > Reportajes > Platos > Postres
Chocolate, aliado antiedad

Las fiestas navideñas son una época en la que el consumo de chocolate es mayor al del resto del año. Delicioso y sugerente, entre sus propiedades destaca la de prevenir el envejecimiento.

Cuenta una leyenda azteca que el dios Quetzalcoatl era el jardinero del paraíso, donde cultivaba el cacahuaquahilt, el árbol que brindaba el vigor y la fortuna. Con sus semillas se elaboraba el chocolate, una bebida reservada a los príncipes. 

Esta leyenda demuestra que el chocolate ya se consumía siglos antes de la era cristiana, considerado como una bebida que proporcionaba energía y que solía consumirse mezclado con chiles y con miel. 

En la actualidad, el cuerpo humano está sometido cotidianamente a diversos factores, tanto externos como internos, que provocan su oxidación. Como nuestro organismo no genera por sí solo la suficiente cantidad de antioxidantes, es conveniente ayudarle ingiriendo alimentos que los contengan, como son las frutas, las verduras y, en general, los alimentos de origen vegetal, como es el cacao. 

Un alimento excepcional

El secreto del poder antioxidante del cacao se encuentra en las antocianinas que contienen sus semillas. Se trata de flavonoides con propiedades regeneradoras y reconstituyentes. O lo que es lo mismo, ingredientes naturales de origen vegetal que actúan como un escudo y ayudan a nuestras células a protegerse contra la oxidación, principal responsable del deterioro y el envejecimiento celular. 

Aunque su cantidad puede variar en función de la concentración de cacao y del proceso de producción del chocolate, una pequeña tableta de chocolate negro puede aportar al organismo tantos antioxidantes como seis manzanas, cuatro tazas de té o dos vasos de vino tinto. El chocolate negro amargo es mucho más beneficioso para la salud que el que contiene leche, ya que la incorporación de sustancias lácteas reduce su poder antioxidante y su absorción dentro del flujo sanguíneo. Al respecto, algunos estudios establecen que el chocolate amargo puede llegar a mejorar los niveles de antioxidantes en la sangre hasta en un 20%. 

Por esta razón, el consumo de este alimento ayuda a prevenir el envejecimiento de las células, la aparición de enfermedades degenerativas, como las cardiovasculares o el cáncer, y contribuye a reforzar el sistema inmunitario. 

De cara a prevenir posibles problemas cardiovasculares, no sólo es importante mantener unos niveles normales de colesterol LDL sino también prevenir su oxidación. Según han constatado diversos informes, los antioxidantes del cacao pueden disminuir la oxidación de las partículas compuestas por proteínas y grasas que actúan como transportadores del colesterol LDL. De esta manera, el cacao hace que se flexibilicen los vasos sanguíneos y que la circulación sea más fluida. También previene a las arterias de una oxidación similar a la que afecta a los metales.

Por otra parte, se ha demostrado que el cacao contiene quercetina, un potente antioxidante que también se encuentra en verduras, frutas y bebidas procedentes de plantas, como el té. De ahí que la quercetina juegue un papel muy importante en la prevención de riesgos cardiovasculares y es un gran inhibidor del crecimiento de células tumorales. 

Chocoterapia, una tentación

El chocolate no es sólo un alimento con propiedades derivadas de sus polifenoles, sino que el poder antioxidante del cacao contribuye a evitar el envejecimiento prematuro de la piel. Por eso, la industria cosmética y los centros de estética vienen desarrollando desde hace algunos años tratamientos basados en este producto, dentro de una línea específica conocida como chocoterapia. Este sugerente nombre incluye ricos baños de cacao, envolturas corporales que se preparan con cremas especiales a base de sus derivados, masajes relajantes y diferentes cremas cosméticas, hidratantes y nutritivas, con las que ganar la lucha al envejecimiento, la flacidez, la celulitis y el estrés.

Asimismo, la grasa del cacao aumenta el nivel de serotonina y contribuye a mejorar el bienestar general del organismo, tanto por su olor como por la suavidad que genera su aplicación sobre el cuerpo. El masaje con chocolate incrementa la producción de endorfinas, las hormonas que nuestro cuerpo genera cuando se siente bien. Otro de los beneficios de la chocoterapia es que aporta una gran cantidad de vitaminas, minerales y oligoelementos.


 

Artículos relacionados:

Postres sanos con frutas para estas fiestas

Navidad: de postre, turrón

8 de enero de 2009